Devoción por el daño; cadáveres en una cama.

Prólogo

Alguna vez mi cuerpo se encontraba en un cuarto a oscuras, veía hacia el techo y deseaba no estar por algo que tal vez no era nada. Cuando las preguntas salen a flote es cuando el día y la noche no tienen diferencias. Fui incapaz de ver, realmente tal vez nunca lo quise. Sería una mala idea confiar en algo que salió de mí. No sé si será bueno o malo, o, una mentira o una verdad. Todo puede ser, porque nunca fue nada.

Las edades de cada uno eran muy poco para tanto, especialmente para lo que yo trataba de entender para intentar solucionar. Estar enamorada a una edad tan pequeña es nostálgico de recordar, porque la inocencia de cada uno parece dar consuelo de los años entrantes de destrucción, porque imaginaba que en mi presente estaría feliz con él, pasando tiempo juntos haciendo cosas que a lo mejor él jamás nunca imaginó. Y recuerdo cómo en una llamada él deseaba casarse y tener una familia, algo tan inocente de pensar cuando eres tan joven. Anhelaba lo mismo que él, que tal vez me obligué a que así fuese. Pero cuando crecemos cambiamos y no nos damos cuenta de cosas, solo por parecer insignificantes, pero existen aquellas cosas que se agrandan y suelen ser tan llamativas. Yo no quería cambiar, ni quería que él lo hiciera. Quería quedarme estancada en un escenario donde él y yo ni siquiera estábamos de frente, tan cerca. Quería tan solo estar sentada en alguna parte de mi hogar donde pudiese ver hacia la calle, y verlo cuando pasaba, él se asomaba, me veía y sonreía. Extrañar el anhelo, la esperanza de que algún día estaríamos cerca, la inocencia de creer que todo puede ser muy hermoso y que el amor nunca acabaría... es lo que me ha seguido siempre.

Pero no tuvimos la suerte de ser él y yo. Él cambió, y no dejaba de hacerlo. Mi mente no podía evitar pensar que lo podría perder. Y me esforcé tanto que se me olvidaba quien era yo. Y él parecía estar más lejos de mí. Él huía y yo lo seguía. Tal vez solo quería ser libre, y no lo dejaba.

Todo aquello que deseaba se volvió tan enfermizo que idealice cosas que simplemente no pasarían. Y pasaron cosas y cosas, que solo trajeron tristeza, odio, egoísmo, mentiras y súplicas a lo que habíamos tratado de construir. Él creció y trató de dejarnos ser libres a ambos, pero eso nunca sucedió. Intentamos hacer cosas sin planear, o no hacer nada y solo estar, solo vernos, y no decir nada, solo sentirnos y no hablar, pero nunca se acabó, aunque no fuese nada. Nos encadenamos el uno al otro, ninguno quiere soltarse, porque tenemos algo que cada uno desea, y estamos tan acostumbrados que nos parece ser tan normal, porque no es nada, pero lo es todo.

Y parece ser tan normal morirse de amor. Sacrificar la mente y el cuerpo por algo que se cree que tiene sentido perseguir. Reparar mentes de personas que no quieren ser reparadas. Extraer el amor que se tiene sobre uno mismo para entregárselo a una persona que no estrecha la mano ni para saludar. Aceptar y venerar lo que no es nada, o tan poco, como si fuese lo más preciado que uno podría recibir. Humillarse por creer que algo que nunca ha existido se puede salvar. Extrañar a personas que no existen y no porque estén muertas.

El desinterés nunca ha sido señales de lo que yo desearía que fuese interés. He estado rodeada de mentiras que parecieran ser reales, pierdo la esperanza y me aferró a lo único que puedo, incluso si es algo que me destruye. Porque la vida me sonaba aburrida cuando suponía un mundo donde él no estaba.

Aunque suene sin sentido, para él siempre fue fácil dejarme ir, solo escribe algo, cualquier cosa, fría y seca, y se va, no ve hacia atrás, no se detiene. Porque cualquier día puede aparecer y todo puede volver a ser. Estamos en un círculo dando vueltas donde en el medio hay palabras sin sentido, personas que han tenido la mala suerte de encontrarse con nosotros, hay recuerdos de lo que sea que fuimos, somos y seremos, nada, y eso lo es todo




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.