Humanos... difíciles... extraños... inusualmente únicos... interesantes.
Caídos... inestables... nómadas... sin sentimientos... inmortales, hasta el día que te enseñan a vivir.
Que maldito fastidio, no hay nada nuevo aquí. Dimitri y Estefan, dos caídos con acento ruso, las personas más cercanas que tenía, y mi amada motocicleta.
-¡Por que no vas a la escuela!...
-¿De nuevo?... Ya la curse como siete veces...
-Falso, intentaste siete veces. Esta vez puedes ser alguien diferente... ¿Porque no eres la chica mala del cuento? Te va muy bien.
-Claro que no Estefan, es un estupidez...
-Señorita, si no trabajas o estudias, no habrá cabida en esta casa.
-¿Me estas poniendo condiciones Dimitri?...
-Si, y es una orden, así que mejor busca la escuela que menos te disguste y no olvides tus tareas de la tarde en el bar...
Ese par de vejetes vivían de un bar y yo los ayudaba a limpiar antes de abrir, pero ahora me obligaban a ir nuevamente a la escuela.
Mi pasión era andar en motocicleta, realmente me incomoda aún relacionarme con los humanos, aun no aceptaba mi situación. No olvidaba el por que estaba aquí en la tierra. Todo fue un engaño. Me arrebataron las alas, los compañeros que considere familia.
No me quedo de otra que buscarme he inscribirme a la escuela que no estaba tan alejada de casa. Ya me sabía todo, por lo que no me interesaba mucho lo que dijeran. Yo una chica blanca con el cabello castaño, lacio, apenas atado por un chongo alto, ojos claros, que resaltavan por el delineador negro en la parte inferior, jeans rotos, camiseta negra y botas de agujetas, tachada desde el día uno como chica problema. Me asignaron el lugar de enfrente. Iba con las manos vacías, sin mochila, lapiceros o cuadernos, así que no tomaría nota.
Desde el primer día arme una revuelta con una profesora. -¿Señorita Lexi... me podria decir, porque no la veo tomando nota?
-Por que tengo un metodo de aprendizaje diferente.
-¡Con que, un metodo de aprendizaje diferente!- Con tono molesta termino la frase.- Pero en mi clase se trabaja y no la veo haciendo algo.
Orbite la mirada y puse expresión de desinteres, eso la enfurecio más y me dijo que me quedaría horas extras después de clase. Me importo muy poco, al escuchar el timbre todos tomarón sus cosa y se marcharon, la profesora llamó a un chico de entre medio de la fila, el chico estudioso de seguro, normal, común, delgado, cabello largo, lacio con una partidura por en medio, coleta baja, rubio, no tenía facciones sobresalientes, timido o demaciado serio. }
-Skay, lameto estó, seras el tutor de Lexi.- Volví a orbitar los ojos al escuchar las estupideces de la profesora, mientras colocaba los pies sobre la silla.
-Apartír de ahora trabajarán una hora luego de clases, tres veces a la semana... Skay me hara llegar un reporte de tu comportamineto y entre más faltas podrás ser expulsada.
El chico no dijo nada, la profesora lo dio como un hecho y se fue. Sin sinpatia se sento a lado mio y me dijo que iba ayudarme con el tema de la clase.
-Tienes dudas... que fue lo que no entendiste en clase.
El chico era muy sombrio y frio. -¿Que no tienes vida?... No te pregunto, te lo impusó y lo dio por hecho, y, no, no necesito tu ayuda. ¡me largo!
Tomé mi chaqueta y salí. Me empecinaba las injusticias, no las soportaba, luego de mi propia situación. Llegue a mi motocicleta, me colocabá el casco cuando sentí la presencia de alguien, era el chico, me había alcanzado solo para hablar nuevamente de la clase.
-Si quieres toma mis apuntes, ponte al corriente...
-Ya te dije que no los necesito...- Alejando la libreta con la mano, de mi camino.
Conduje a toda velocidad por las afueras de la ciudad. Generalmente en esa pista transitaban pocos autos y los altos pinos de las orillas hacían de él un lugar tan tranquilo en el cual poder derrapar, si ese es el metodo que uso cuando hay algo grande entre mi pecho y no puedo sacarlo, ni sentirlo, ir a toda velocidad, girar y frenar al mismo tiempo, eso asía que la moto derrapara y me hisiera salir volando a la carretera, a la orilla, hacía los arboles, hacía donde fuera. Los caidos contamos con la fortaleza de una recuperación rapida, pero no podemos sentír nada. Así me rompa todos los huesos del cuerpo no significa nada para mi, pero ese pequeño momento de libertad, de liberarte de todo peso, inmovíl, la mente aturdida por el impacto, era algo tan cercano a sentirme bien, sentirme viva.
Luego de ese momento volvía a casa, con la ropa dañada, quizás algunos rasguños y sangre seca, la moto hecha trizas. Estefan me ayudaba a repararla, aún que deseaba ya no cometiera esas locuras. Ellos dos tratan de convencerme en llevar una vida normal, lograr que olvide mi pasado y sea una persona de bien, quizás sea muy pronto, o no este hecha para eso.
-¿Y ahora que paso?...
-Como han podido soportar a los humanos, por todo este tiempo...
-¡Niña! otra vez vuelves así, ¿Y ahora que fue?...- Dimitri, era el más rudo y siempre terminaba sermoniadome.
-¡Humanos!
-Si no dejas de llevar tu pasado a todos lados, no podrás sobrevivir aquí, ¡Detente de una vez por todas Lexelyn!
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Editado: 07.04.2026