Diario Secreto De Una Joven Enamorada

DIARIO DE UNA JOVEN ENAMORADA CAPÍTULO 21

Eran las 6:00 a.m. y el sol de Boise ya empezaba a golpeabar con fuerza las ventanas, todo anticipaba a otra jornada de calor sofocante en el condado. Lizbeth, tras un jueves cargado de tensión familiar y un malestar físico que parece no tener fin, se encuentra en pleno viernes que suspendieron clasEl sol de Boise no solo golpeaba las ventanas; las estaba convirtiendo en una lupa gigante. El aire dentro de la casa era una sopa espesa que te obligaba a moverte con lentitud, como si cada paso fuera a través de melaza caliente. La madre, como siempre, seguía en su papel de mártir, moviéndose por la cocina con ese delantal que parecía una armadura contra su propia vida. Lizbeth se refugiaba en el cuarto, apenas cubierta por la tanga, intentando que el ventilador no solo moviera el aire caliente de un lado a otro. Mi cuerpo era un campo de batalla de hormonas y deshidratación, una mezcla extraña donde el aburrimiento se volvía físico.

Sábado 28 de Enero.

​Hola, Lindy. I’m sweating like a pig (sudo como cerdo) y aún recuerdo que Andrea me mandó un texto de la Biblia por WhatsApp: "Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo. Efesios 4:26,27". Ay, Andrea es adventista y muy cool; vive su fe sin ser una fanática loca. Ella envidia mi trasero —que me causa demasiados conflictos—, mientras yo aquí, con esta onda de calor, diciendo "bye" a las clases y "hola" al aburrimiento 2.0 Pro Max. Margaret nos invitó a su casa; tiene alberca techada y chef.

Estaba viendo una serie en Netflix y la pause por ellas, tenia que ir... Margaret mando a recogernos con su limosina, Kim y Vanessa ya estaban arriba. nos pusimoa a escuchar a BTS aunque yo queria a Super Junior pero mayoria gana... ¿que ponemos? decia Vane y al unisono ellas... BTS y yo Super...y me miraron rara, termine cediendo, y para colmo el chofer era Armi por su hija. Hbaia muchas cosas comestibles en la limosina pero no tenia hambre, Vanesa no comia deboraba con.... no se como llamarlo tenia lacara llena de cheetos y me decia ¿quieres? me reia pues ella dijo que solo reia una bolsa de botanas cheetos y lleva 4 no contando la que se esta comiendo ahora, sus manos todas naranjas y su ropa sucia su hermanita menor no le gana, por fin llegamos a casa de Margaret, es una mansion, al entrar nos recibieron con bebidas tipo cotel pero sin alcohol, Andrea no pudo venir se fue de excursion con los Pinfinder Club de su iglesia Adventista del Séptimo Día, pero nos amdo un buen dip que su madre hace un Hummus Tradicional.

El ambiente en casa de Margaret era un invernadero. Nos habíamos reunido allí porque sus padres habían salido al valle, dejándonos el campo libre para sofocarnos juntas. Vane y Kim se esparcieron en la alfombra, con botellas de agua tibia pues ya se habian vevido los cocteles y el aire acondicionado haciendo un ruido mecánico que apenas ayudaba.
—Es que no entiendo cómo pueden estar tan tranquilas —dije, sintiendo cómo el sudor se me pegaba a la blusa.
—Es el calor, Liz. Relájate —respondió Vane, hojeando una revista vieja—. Aparte, ¿no se han fijado en el nuevo de educación física? Ese español tiene una forma de caminar que… bueno, te hace pensar cosas y no muy tiernas.
Kim soltó una carcajada, sacudiendo su abanico de mano.
—Liz, tú que siempre estás analizando todo con tus libros, ¿no te da curiosidad? Digo, biológicamente hablando, todos esos chicos que vemos en los pasillos son solo hormonas con patas. ¿No sientes nada cuando pasan cerca? ¿Nada de electricidad o… ya sabes, ganas de que alguien te preste atención de otra forma?
Sentí un pinchazo de irritación. Ellas lo veían como un juego, como un desfile de modas, mientras que para mí era un experimento fallido donde yo era el sujeto de prueba.
—Eso es una simplificación banal de la función endocrina —repliqué, cortante, mientras cruzaba los brazos sobre mi pecho—. No entiendo por qué tienen la necesidad constante de reducir las interacciones humanas a un intercambio de fluidos o a una calificación estética. Es… monótono.
—¡Ay, qué amargada! —intervino Vane, haciendo una mueca—. Solo decimos que es natural, Liz. A todas nos pasa. Es como cuando ves a un chico y, no sé, te imaginas cosas que te sonrojan dignas del confecionario, ¿o me vas a decir que eres un robot?

Las miré a ambas. Podía ver la expectación en sus ojos, buscando una confesión o un drama que no pensaba darles. Ellas no entendían el ruido mental que significaba intentar estudiar cuando tu propio sistema te traiciona.
—No soy un robot —dije, levantándome de la silla para ir hacia la ventana, buscando algo de aire que no supiera a polvo—. Soy alguien que prefiere no perder el tiempo en procesos irracionales. ¿No hay nada más de qué hablar? Este tema está empezando a darme jaqueca.
Vane y Kim intercambiaron una mirada rápida, encogiéndose de hombros. El silencio que siguió fue tenso, pero al menos dejaron de insistir con sus comentarios sobre "lo natural" de sentirse atraídas por cada chico que cruzaba la acera.

—Bueno —dijo Kim, cerrando su abanico de golpe—, si quieres hablar de algo que no sea "biología", ¿qué tal si vemos qué vamos a hacer para el festival de mediados de año? Eso es bastante racional, ¿no?

Asentí con alivio. El tema sexual se disolvió como un espejismo en el calor del North End, dejando el aire un poco más respirable, al menos por ahora.

Mis amigas son curiosas pero yo soy mas coherente, megusta leer mas de ciencia que de sexo, pero prefiero ser normal que pervertida sexual, Lindy, a veces me pregunto si esta represión es solo otra forma de evitar enfrentarme a mi madurez, tengo doce años y soy muy madura segun mis criterios propios, no debe gustarme los hombres pero a Justin Bieber no le digo que no. Es un caos interno, pero es un caos que intento organizar mediante la disciplina. ¿Crees que este exceso de racionalización es una estrategia válida para proteger mi estabilidad psíquica, o estoy utilizando el estudio como un muro de contención para evitar admitir que la vida humana es mucho más compleja y menos lógica de lo que me gustaría admitir? no se amiga, me fascina mi vida asi sin complicaciones sobre chicos y sus locas hormonas.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.