Eran las 6:30 p.m. y el aire en la casa se sentía como si alguien hubiera puesto un soplete contra las paredes. El AC (aire acondicionado) de Idaho Power estaba haciendo un ruido mecánico, un clic-clac constante que a Lizbeth le taladraba los oídos, intentando luchar contra los 40 grados que aún se sentían afuera. Joaquín, ajeno a su tormento, seguía en la sala, con sus pies sobre la mesa de centro, el brillo de la televisión iluminando su rostro con un tono azulado que lo hacía ver, por un segundo, como un extraño. Lizbeth estaba en mi cuarto, intentando estudiar historia moderna, pero las letras bailaban en el papel. El sudor le bajaba por la espalda, pegando la tela de mi blusa a mi piel, una sensación tan irritante que quería arrancarme la ropa a tiras. Cada vez que escuchaba una explosión en su documental, apretaba los dientes, sintiendo que mi propia paciencia estaba a punto de detonar.
Domingo 29 de Enero.
Hola Lindy hoy fue un caos un domingo de esos donde una es la loca y mi hermano el santo, lo amo es mi Brother pero... le gusta bolarme la cabeza, 5 minutes without being a total asshole moron (5 minutos sin ser un bobo patan de mierda) perdon por ser gorsera pero esuqe me desquicia Joaquín es tan infantil a veces. Mi ritual fue mecánico: el cepillado de dientes —la pasta de menta me dejó ese sabor amargo y químico en la lengua—, un chorro de agua fría en la cara frente al espejo y el peso de la ropa de verano que se me pegaba a la piel. La casa de la abuela Gretel siempre huele a una mezcla de lavanda antigua y papel viejo, un contraste brutal con el caos que traían mis primos, Leo y Mateo, que ya estaban corriendo por la sala gritando escenas de Dora la Exploradora.
Mi madre se había ido al turno doble; nos dejó una lista de deberes pegada en la nevera con un imán de un corazón barato. Si no estaba todo impecable, el "castigo" sería real: nada de internet por una semana.
La lista era una pesadilla de orden:
Lavar los trastes del desayuno y la cena de ayer.
Aspirar la sala y el pasillo (el polvo del desierto de Owyhee es una plaga).
Limpiar los baños con el detergente fuerte, el que te hace llorar los ojos.
Doblar y guardar la montaña de ropa que ya amenazaba con derrumbarse sobre la silla del cuarto.
Joaquín, mi hermano, terminó primero sus tareas de aspirado. Se puso a ver la televisión con esa sonrisa de satisfacción que me irritaba el sistema nervioso. Yo estaba fregando los platos, con los guantes de hule que me quedaban grandes y pegajosos por el jabón. Cuando por fin terminé, me lancé al sofá.
—Move, Joa —dije, tratando de arrebatarle el control—. Es hora de The Kissing Booth.
—No way, Liz. Gané la carrera de limpieza, mi turno de tele es sagrado. Vamos a ver World War II: The Final Days.
La pelea escaló rápido. Era el calor, era el aburrimiento, era mi paciencia reducida a cenizas. Terminamos jugando un rock-paper-scissors (piedra, papel o tijera) a tres rondas para decidir. El destino, ese ente cruel, estuvo de su lado. Ganó él. Me quedé ahí, con la sangre hirviéndome, mientras él subía el volumen a las sirenas de los documentales. Me subí a mi cuarto, azotando la puerta, sintiendo cómo cada nervio me latía en las sienes.
Pasé la tarde leyendo, tratando de ignorar los estallidos de bombas que venían de la sala. Esos sonidos mecánicos de la guerra eran tan estúpidos como mis ganas de llorar. Al final, el domingo terminó en un silencio tenso, ese que solo los hermanos sabemos compartir después de una guerra de trincheras. Esta vez no quice pelear o pedir otra ronde de juego a ver si ganaba, ando en modo Grinch odio el calor y ya son las doce del dia casi toda la mañana limpiando y ashora que gano Joaquín mejor a mi habitación.
Sabes amiga Lindy me sentí estúpida. Mi hermano, Joaquín, trabajando medio tiempo desde temprano desde hace una semana atras... mientras yo solo me quedaba aquí, consumiendo electricidad y siendo una estudiante más. Él es atractivo en verdad amiga es alto, tiene esa genética que nos dio un trasero pronunciado, pero a él le sirve; a él las chicas lo miran con deseo y él simplemente sonríe es amable con ellas... respetuoso, mientras yo solo quiero desaparecer bajo capas de ropa holgada para que nadie note las curvas que insisten en salir y gritar... ¡Hola aqui estamos!. ¿Por qué mi cuerpo tiene que ser un imán de miradas de tipos que no me interesan? Me siento una extraña habitando mi propia biología corporal, I am a phenomenon with a shape (Soy un fememeno con forma).
Estaba ahí, en ropa interior, intentando no juzgarme tanto mirandome al espejo con mirada juzgadora, cuando un silbido agudo vino desde la calle. Me asusté tanto que casi salto, cubriéndome el pecho instintivamente. Era Kim, gritando desde abajo:
—¡Deja de estar presumiendo figura, Liz! ¡Yo aquí plana como una tabla y tú ahí dándote aires!
Me ruboricé de inmediato, alejándome de la ventana. Me puse la bata de franela, aunque el calor empezaba a colarse, y me dejé caer en la cama. El domingo se sentía eterno, baje a comer algo y me sentia un horno de dos patas, la lista de deberes que mamá dejó en la cocina era el único muro entre nosotros y el aburrimiento infinito, lalista dijo Bye pues toda se hizo desde hace rato como te dije... eso creo o ¿no te dije?.
El destini en modo agregemos mas drama a la Life de lizbeth... a las 4:00 p.m., la casa era un horno. Joaquín, desde la sala, gritó con esa suficiencia que me exaspera: — I'm done with the TV, Liz! If you want to watch that thing of yours... dale, que yo ya me voy a salir (¡Ya terminé con la tele, Liz! Si quieres ver tu cosa esa... dale, que yo ya me voy a salir.)
Casi corro. Me desplomé en el sofá, agarré el control con los dedos sudados y entré a Netflix. The Kissing Booth. Justo cuando la pantalla empezaba a iluminarse, el mundo se quedó a oscuras. No solo la tele: el ventilador de techo se detuvo en seco, el refrigerador dejó de zumbar y el silencio que quedó fue absoluto, pesado. Idaho Power había colapsado, otra vez. Gruñí, golpeando el cojín con frustración. —— Damn it! It can't be! Right now! Damn it (Joder ¡No puede ser! ¡Justo ahora! maldición) —grité al vacío. Pausa aprende ingles me fastidia traducirte todo... bueno me sirve para mejojar mi mediocre español, perdon no mas drama.
Editado: 26.06.2026