Dicen que los polos opuestos se atraen, pero es pura mierda. Pónganse a pensar: cuando estén tratando de decidir algo, por ejemplo, una película, la comida o alguna cosa para hacer, se van a poner a discutir por cuál deberían escoger y se la pasarían discutiendo a cada rato. Y no creo que estar discutiendo a cada rato sería el diario vivir de alguien. ¿Por qué empecé a hablar de esto?... Bueno, es mejor que les diera el contexto desde el inicio. Había una vez un feto en la barriga de una mujer… ... ¡Cof-ejem! ¡No, no nos vayamos tanto al inicio! ... había una niña llamada Aurora, como la princesa Aurora de la Bella Durmiente, pero me gusta más relacionarla con la diosa de la brisa, quien también se llama Aurora. Bueno, me desvié de la historia, perdón, es que me distraigo muy rápido. ¿Por dónde íbamos?... ¡Ya me acordé! Había una niña llamada Aurora y un niño llamado Alek. Los dos eran unos completos desconocidos y tenían gustos muy diferentes. Una vez, por casualidades de la vida, los dos entrenaron al mismo colegio cuando tenían 8 años, y fue ahí donde comenzó este enemies to lovers, ¿lo habré dicho bien? Bueno, el caso es que cada que cruzaban miradas se deseaban la muerte, pero en el fondo sentían algo el uno por el otro. Aunque ese algo era muy chiquito, no podían dejar de pensarse; había veces que se hablaban normal sin desearse la muerte y otras veces no se podían ni ver. Así era su vida hasta que llegaría un completo desconocido quien cambiaría sus vidas. ¿Andan con intriga? ¿Y quién es ese completo desconocido? ¡¡¡Pues yo!!! Yo soy ese desconocido quien les cambiaría la vida a esos dos tórtolos que tenemos como protagonistas... En fin. Será mejor si entráramos a la historia y vemos cómo le podemos cambiar la vida a nuestros protagonistas.
— ¡Ya no te soporto! Siempre tratando de llamar la atención, ¿acaso no te la dan en tu casa?
— Escucha, niña mimada...
— ¡No soy una niña mimada!
— Como sea, solo estás celosa de que yo sí tengo atención y tú no, yo la busco y tú solo esperas que llegue y déjame decirte una cosa... nunca llegará.
(¡Click! El tiempo se detiene por completo y el fondo se desenfoca. La toma se planta recta y fija frente a Satz, quien desvía su mirada hacia ti rascándose la cabeza con una mueca de preocupación).
Creo que nuestro muchacho se pasó un poquito con sus palabras, será mejor que lo arreglemos.
(Satz regresa la mirada al frente. ¡Chas! Da un chasquido con sus dedos, el fondo se enfoca y el tiempo corre otra vez).
— Mmmm mucho gusto soy el nuevo chico, me llamo Satz (por cierto, es mi nombre real).
— Mucho gusto Satz, soy Aurora, es un placer conocerte.
— Lo mismo digo Aurora, por cierto, es un nombre muy lindo, me hace acuerdo a la diosa Aurora.
— Gracias, lo mismo digo de tu nombre, aunque nunca lo he escuchado.
— Sí, mi nombre no es nada común.
— Por cierto, quién es la diosa Au...
— Mucho gusto Satz, soy Alek, es un placer conocerte.
— Disculpa, ¿acaso no te enseñaron a no meterte en la conversación de los demás?
Nuestro muchacho lo arruinó otra vez, va a ser más duro cambiarles la vida a estos dos de lo que pensé.
— Quería presentarme al chico nuevo.
— ¿No pudiste hacerlo después de que terminara de hablar con él?
— Noup.
— Eres el colmo, de verdad no te soporto, pobre de las chicas con las que has estado.
— Lo mismo digo de los chicos con los que has estado.
#4873 en Novela romántica
#1420 en Chick lit
#1561 en Otros
#528 en Humor
comedia romantica, enemies to lovers, ficción general / sátira
Editado: 12.06.2026