— Eres un idiota hijo de p...
Será mejor que cortemos esa parte, no piensen que nuestra chica es una grosera, bueno sí lo es, pero solo cuando está con Alek. Nuestra chica es alguien linda, amable, humilde, generosa, respetuosa, divertida, cuida a los animales más que a su propia vida, es alguien a quien le puedes contar tus secretos y saber que no se los contará a nadie, es alguien en quien puedes confiar, nuestro muchacho es alguien afortunado de tenerla. Por cierto, no les he dicho cómo es nuestra chica: nuestra chica es alguien de estatura mediana, con pelo color castaño oscuro, sus ojos son de color verde, yo mataría por esos ojos. Se deben preguntar cómo es nuestro chico, bueno pues nuestro chico es alguien lindo, amable, humilde, generoso, divertido, respetuoso. Dato curioso de nuestros protagonistas: a Aurora le encantan los conejos y a Alek le encantan los perros. Bueno, ¿por dónde iba? ¡Ya me acordé! A nuestro muchacho le encanta ayudar a la gente, ¿no es lindo?, nuestro muchacho es alto con pelo color negro como la noche, con ojos color negro, es un chico muy guapo, nuestra muchacha tiene suerte por tenerlo, los dos tienen mucha suerte de tenerse, solo que no se han dado cuenta, bueno será mejor seguir con esta historia.
— Yo ya no pienso hablar más contigo, todo lo coges de recocha.
— Bueno pues yo tampoco pienso hablar más contigo.
Los dos se voltean dramáticamente, típico en una historia cliché, que, por cierto, odio las historias cliché, lo bueno es que esta no es una historia así, espero... será mejor que intervenga otra vez.
— Ustedes dos no se llevan tan bien por lo que veo.
— Perdóname Satz es que este me saca de quicio siempre.
— Tú también perdóname Satz es que ella también me saca de quicio siempre.
— ¿Sabían que los que pelean se gustan?
(Alek y Aurora se miran, se sonrojan y voltean sus caras de inmediato).
(¡Click! El tiempo se detiene de golpe justo en ese milisegundo. La toma hace un primer plano nítido de los rostros congelados y colorados de ambos. Satz se asoma un poco por el borde de la pantalla para mirarte con una sonrisa burlona).
Se gustan obviamente. ¡Se los dije! ¿Acaso no les dije que sentían algo?
(Satz se quita del medio. ¡Chas! Da un chasquido con sus dedos, el fondo se enfoca y el tiempo corre otra vez).
— Claro que no, ¿cómo me podría gustar este patán?
— ¿Y a mí cómo me podría gustar alguien como ella? Es muy aburrida.
— Yo no soy aburrida, el aburrido eres tú.
— Claro que no.
— Claro que sí.
¿No les encanta cómo pelean estos dos tórtolos? Yo amo cómo pelean, se ven tan tiernos fingiendo que no sienten nada el uno por el otro, pero tú y yo sabemos que sí.
— Bueno Satz será mejor que te muestre el colegio y otra cosa, no te juntes con ese patán.
— No, yo se lo mostraré.
— Claro que no, yo se lo mostraré.
— Chicos, ¿por qué no mejor me muestran el colegio los dos juntos?
— Bueno te mostraré el colegio con ella, pero espero que no me estorbe.
— Lo mismo digo, idiota.
Llevo media hora escuchándolos discutir y mis oídos no pueden más, ¿no les digo que lo de los polos opuestos se atraen es una mierda?, estos se han insultado de maneras muy feas para personas que van a terminar juntas y será mejor que no les ponga esas partes, trataré de calmarlos, mis oídos sangran.
— Bueno chicos será mejor que terminemos el recorrido aquí, ya casi va a sonar el timbre y no quiero llegar tarde a mi primera clase.
— Sí, será mejor dejar el recorrido aquí, lo siento mucho por no haberte enseñado todo el colegio, es que alguien aquí no me de...
— Lo siento Satz por no continuar con el recorrido es que esta que está aquí no me dejó mostrártelo bien, perdóname de verdad.
— Tranquilos, está bien, pude conocer gran parte del colegio, gracias.
— De nada, cuando quieras puedes venir conmigo y continuamos el recorrido.
— Oye de verdad, ¿a ti no te enseñaron a no interrumpir cuando la gente está hablando, patán?
— Ay lo siento, es que no pensé que fueras gente.
— Eres un maldito hijo de p...
Como siempre nuestro muchacho arruinándolo cuando ya todo estaba calmado, yo digo que me va a tomar un año para que estos dos se junten de una buena vez. (Suena el timbre). Qué bueno que sonó el timbre para que estos dos dejen de discutir y si se preguntan qué era lo que nuestra muchacha le iba a decir a nuestro muchacho, tranquilos no le dijo nada malo.
— Bueno chicos ya sonó el timbre, será mejor que nos vayamos al salón.
De verdad mis oídos sangran, ni yendo para el salón se callan, alegan por todo, ya vi que esta misión de cambiarles la vida y juntarlos va a ser imposible y me va a tomar más de un año.
— Chicos por favor hagan silencio, gracias —dijo la profesora.
— Chicos hoy tenemos un nuevo compañero, ¿por qué no te presentas? —continuó la profesora.
— Pues hola soy Satz, tengo 19 años (por cierto, es mi edad real), mucho gusto, espero hacer muchos amigos.
— Bueno continuemos con la clase, saquen el cuaderno —finalizó la profesora.
(¡Click! El tiempo se detiene de golpe y el fondo se desenfoca. La toma se planta recta y fija justo al frente de Satz, quien desvía su mirada hacia ti con toda la confianza).
Se preguntarán por qué tengo 19 años y aún estoy en el colegio, bueno este es un colegio que llega hasta los 19 años, es raro lo sé, pero más raro es lo que se viene a continuación. Aquí en este multiverso se podría decir que es parecido al omegaverse, espero no ofender a ninguno que lea omegaverse, espero haberlo dicho bien, no quiero que me maten, aquí en este multiverso hay Alfa y Omega, y claro la persona hetero, estoy dando una combinación de géneros muy extraña. Para los que no saben, los Alfa son los activos en la relación y los Omegas son los pasivos de la relación y son los que tienen a los bebys, y para mi mala suerte a mí me tocó ser el pasivo. Bueno hice una explicación muy extensa, será mejor seguir con la historia, lo bueno es que ya pasó la hora y salimos al descanso.
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comedia romantica, enemies to lovers, ficción general / sátira
Editado: 21.06.2026