Diosa de la Muerte

Abril

Al otro lado del bosque en lo más oscuro, en una cabaña entre las rocas se encuentra Kimil, April y el pequeño, cansados de recorrer entre
los árboles para llegar a un lugar seguro, la oscura noche se aproximaba cuando por fin
lograron escapar saltando por una ventana, era casi increíble que aquel joven de nomás de veinte años, resistiera el impacto de dos piso, cargando en sus brazos a una chica de dieciséis y a
un pequeño, sin hacerse ningún rasguño.
Abril- pequeño te sientes bien – el pequeño se miraba pálido y desde que salíamos no ha dicho nada, ni para quejarse.
Pequeño- ¡Basta! No soy pequeño soy grande y mi nombre es Nick.
Abril- está bien peque...Nick te sientes bien estas muy pálido, ¿tienes hambre?
Nick- no solo estoy cansado y quiero irme a casa, extraño a papá.
Kimil – pronto regresaras a casa, por el momento duerman, mañana tenemos que buscar a tu hermana- dijo, mirando fijamente Abril.
Los chicos se acomodaron para dormir en unos sillones viejos que había en la cabaña.
Abril. Una semana antes...
Sentada en una mesa sola en el comer de la escuela casi recostada en la mesa mirando hacia el vacío.
Abril-Otra mañana aburrida en la escuela, quisiera algo interesante en mi vida...
Desconocido- quieres algo interesante, muñeca
Abril-¡quién diablos!- giro mi cabeza para mirar quien dijo eso y porque se mete en mi espacio.
Desconocido- yo lo he dicho- con una sonrisa burlona- quieres salir esta noche a una aventura conmigo.
No podía creerlo era Tom el chico más guapo y misterioso de la escuela y me estaba invitando a salir, me hice la interesante y le conteste con
un tal vez.
Tom- paso por ti a las 8 de la noche, asegúrate de llevar ropa cómoda- me dijo con su sonrisa traviesa.
Solo me quedo sonreírle y asentir con la cabeza, llego la noche segui su consejo y solo me puse unos jens, un suéter negro y mis tenis negros, llego cinco minutos antes el vestía muy similar a mí , se miraba tan guapo como siempre, nos dirigimos a su moto y nos pusimos en camino era una fiesta a dentro del bosque así que saco su linterna y caminamos hacia lo profundo entre los arboles, había poca gente la mayoría de los chicos estaban bebiendo cerveza al igual que las chicas que bailaban sensual alrededor de la fogata la música sonaba muy alto, Tom tomo mi mano al llegar y me habla al oído.
Tom- quieres una cerveza para que te relajes.
April- está bien.
Era la primera vez que tomaba alcohol, el primer trago me supo horrible, después del tercero me acostumbre al sabor amargo, solo llevaba tres cervezas y me sentía mareada, Tom se dio cuenta me sonrió y me tomo de la cintura, acercándome hacia su cuerpo y me comenzó a besar sus besos eran suaves, gentiles poco a poco se fueron haciendo apasionados y rudos me mordía los labios y me volvía a besar , una de sus manos viajaba de mi espalda hacia abajo y subía, con su otra mano me tomaba de la cabeza y me besaba el cuello, en ese momento me sentía en las nueves pero no duro mucho, unos amigos de Tom llegaron a interrumpir preguntándole si estaba listo, Tom
negó con la cabeza y uno de sus amigo se acercó a hablarle cerca, no alcance a escuchar todo claramente solo que lo castigarían si no entregaba el paquete, Tom me tomo de la
mano y le contesto que no lo haría, en ese momento Tom me jalo nos dirigimos hacia fuera del bosque para llegar a donde estaba su moto estacionada, ya íbamos en camino
hacia mi casa, cuando en un cruce una camioneta se abalanzó hacia nosotros haciendo que Tom perdiera el control de la moto y saliéramos disparados de ella, solo recuerdo que estaba tirada en la cera y Tom del otro lado de la moto cuando uno chicos se bajaron de la camioneta y lo comenzaron a golpear, trababa de moverme para salvarlo o pedir ayuda pero no tenía fuerza.
De pronto todo se tornó oscuro y desperté en esa maldita habitación de hospital, donde cada día me hacían pruebas y cortaban mi piel para introducirme diferentes líquidos de distintos colores unos ardían otros me entumían los brazos o las pierna hasta que quisieron inyectarme los ojos, alguna fuerza se apodero de mí que las luces de la habitación se apagaron y solo podía escuchar los gritos de
las enfermeras, mi cuerpo se sentía húmedo como si estuviera sudando pero su olor era muy similar a la sangre, cuando por fin logre salir de la habitación estaba bañada en sangre
pero no tenía ninguna herida en mi cuerpo así que empecé a recorrer los pasillos en busca de la salida, hasta que en una habitación amarrada en la cama tenían a mi hermana y a otra chica, no aguante ver más la escena así que comencé a gritar el nombre de mi hermana desde afuera de la habitación, mis gritos eran tan fuertes que las luces empezaron a parpadear hasta que de pronto se apagaron por completo, no fueron ni segundos los que pasaron cuando comencé a sentir que mi piel ardía y de nuevo estaba húmeda de la habitación salió corriendo un doctor tan asustado que ni si quiera me vio después salió
un chica rubia trate de pararla pero de pronto desapareció entre la oscuridad del pasillo, me sentía cansada como si hubieran drenado toda mi energía, no pude aguantar más cuando perdí la consciencia.

 

 




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