Disaster

Capitulo once “Mentiras”

Aike


 

Entre a mi casa esperándome la furia de Gael.

Estaba dirigiéndome hacía mi habitación con el más cuidado de no hacer ningún ruido.


 

-¡AIKE!- y no funcionó un carajo mi idea de hacer silenció. Me dirigí al comedor preparándome psicológicamente para ser castigada hasta que me muera, y al entrar por el comedor todas las cosas que había roto ya no estaban.


 

Gael no es la mejor madre del mundo, pero tampoco es la peor. Siempre que tenía un ataque de irá ella estaba ahí para juntar mi desastre. Y siempre que me peleaba con Denis ella estaba ahí para juntar mis pedazos.


 

Me senté en la silla de nuestra barra esperando que me castigue como solía hacerlo cuando me iba y no volvía por algunos días.


 

-tenemos que hablar Elizabet- Estoy muerta, para que Gael llegue al punto de mencionar mi segundo nombre significa que la tengo muy enfadada.


 

-¿De que tenemos que hablar?- esa mirada que me estaba dando la conocía, una de lastima.


 

-Estuvimos hablando con tu padre y te vamos a dar dos opciones-


 

-¿Opciónes?- pregunte mientras recordaba toda la mierda que siempre me decía cuando estaba cansada de mi, conmigo siempre busco la opción fácil.


 

-Si. Es simple hija, empiezas a comportarte como eras antes o tendrás que ir un tiempo al psiquiátrico- sentí como todo el miedo se apoderaba de mi. -Yo no quiero que vuelvas a ese lugar, pero quiero devuelta a mi niña- se acercó a mi para abrazarme, eso me tomo por sorpresa que Gael me abrase dos veces en menos de una semana significa que encerio está preocupada.


 

La abrase, y después de unos segundos se apartó y me miró con los ojos llenos de lágrimas.


 

-Te amo aike-


 

-yo te amo mas-


 

-Yo te amo un más mi niña-


 

-me iré un rato a mi habitación para descansar.- me aleje de ella mientras que intentaba controlar la desesperación que sentí en el pecho al tan solo imaginarme estás de nuevo en ese lugar.


 

Subí las escaleras y mi habitación estaba tal y como la dejé. Me senté en mi cama para prenderme un cigarrillo y tomar vodka que estaba escondido abajo de mi cama.


 

Esa noche dije que lo iba a dejar, pero mis palabras y promesas son efímeras tales como las suyas.

Mire la foto que estaba en mí costado, no podía creer todo el sufrimiento que sentía en mi interior, no puede evitar llorar, pero llore en mi cuarto cubriéndole la cara contra una almohada mientras que gritaba y soltaba un poco del dolor que tenía acumulado. ¿Sirvió? La verdad es que no.


 

Ya no hay nada que pueda hacer para sentirme así, ya no me funciona el alcohol, las drogas, absolutamente nada. Pero puedo internar, con Tyler puedo intentar, el me hacía tener razones para hacerlo.


 

El está formando una parte de mi vida en poco tiempo y eso es lo que me da miedo. No entiendo cómo hice para abrime tan poco a una persona.


 

Como también me da miedo,me alegra


 

Pero el, el siempre fue el indicado. Pero no regresará y eso me enoja.


 

Me quedé llorando en mi habitación mientras que en algún momento termine vomitando todo el alcohol en mi baño. Después de vomitar no llegue a acostarme en mi cama, entonces me acostate en mi piso, llorando me quedé dormida.


 

-¡AIKE, ¿QUE HACES DURMIENDO EN EL PISO?. TIENES QUE IR AL COLEGIO!-


 

sentí como cada parte de mi cuerpo me dolía al levantarme del suelo, supe desde que habría que ese día no iba a funcionar para nada mi cuerpo.


 

-Mierda. Ya me cambio.- salió de mi habitación pegando un portazo, veo como el amor de madre duró menos de tres minutos.


 

Me levanté del piso para dirigirme al baño y como cada mañana intentaba verme nuestros ojos, pero no lo lograba. Jamás lo logro.


 

Sali del baño hecha una furia al no servir para un carajo. Me dirigí al mueble que estaba al otro costado de mi habitación y

Me puse lo primero que ví, un leggins negros con una remera del mismo color y mis infaltables converse.


 

Me dirigí hacia la planta baja cuando en el camino hacia la cocina ví a Santana.


 

Cómo no es costumbres saludarnos ni hablarnos nos ignoramos como todas las mañanas.


 

-¿Cómo estás?- Santana me estaba hablando, ella mi hermana me estába hablaba.


 

-¿bien y tú?- me acerque a ella para tomar el café y al mirarla estaba borracha y con los ojos hinchados.-¿que sucede?-


 

-¿Acaso ya te olvidaste de Nain?- dios, escuchar ese nombre fue como un disparo a mi dañado corazón.


 

-No.-


 

Después de un momento di como terminada la charla y cuando estaba por salir de la cocina la escuché.


 

-Duele- me di vuelta para mirarla y sus lágrimas recorrían por sus mejillas para dirigirse a su remera.- ya no está aquí, no me dejó ayudarla. Yo necesitaba salvarla, es mi hermanita aike.- se acercó a mi para abrazarme. Guau, en mi memoria no había ningún recuerdo de un abrazo con Santana, se sintió bien. Al menos no lo había desde el accidente.


 

Gael me dijo que antes de eso éramos muy unidad, pero luego algo sucedió. Las piezas no encajan en mi mente, nunca lo hicieron...


 

-Ya está Santana, no llores- le acaricie el cabello mientras que ella lloraba en mis hombros- Tengo algo para darte- se despegó de mis brazos para mirarme confundida.


 

Jamás en todos mis dieciocho años de vida la había visto así.


 

-Ten.- busque en mi cartera que estaba arriba de la mesa su carta.- está... Esta es la carta de Nain, lo escribió antes de hacer eso. La carta está dirigida para mí, pero me ayudó un poco a calmar este dolor, espero que te funcione.- deje la carta encima de la mesa, estaba por dirigirme hacia la puerta con lágrimas en mis ojos cuando recordé.




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