Distintos Caminos.

29. Final: II

Lucas's POV

_¡Pero si eres un cobarde!_ Gritó Tiffany caminando de un lado a otro.

_Me puse nervioso, mi mente quedó en blanco y no supe qué responder.

Después de que Abby me haya cerrado la puerta en la cara, no dudé en venir a casa de Zayn que para mi suerte se encontraba su novia Tiffany, alias mejor amiga de Abby.

_La perdí._ Me senté sobre la cama de mi amigo y tapé mi rostro con las manos._ Soy un completo imbécil.

_Lo eres. No te lo voy negar

_Ya amor, déjalo tranquilo_ intervino Zayn_ en vez de hacerle acordar lo estupido que es tenemos que ayudarlo.

_Yo no lo haré

_Por favor Tiffany_ le rogué_ haré todo lo posible.

_¿En verdad lo dices?_ Preguntó cruzandose de brazos frente a mi.

_De verdad.

Y esas fueron mis últimas palabras.

                                🌼🌼🌼

Tiempo actual.

Abby's POV

Llegamos al maldito lugar, mi vestido rojo está todo mojado, mi maquillaje se ha corrido y mi peinado se estropeó por completo.

Policías, ambulancias, muchas pero demasiadas personas al rededor, pero en ningún lado la encuentro a Tiffany.

_Abby, la encontré_ Dijo Lucas empujando a algunas personas.

_¿En donde?

_Sígueme...

                                  🌼🌼🌼

2 horas antes.

_¡Y aquí presentamos! ¡a la princesa de esta noche! ¡la persona por la cual nos encontramos reunidos para cumplir su sueño! ¡Recibamos de pie y con un fuerte aplauso a... Emily Williams!!!

Todos los invitados nos pusimos de pie y comenzamos a aplaudir cuando oímos la canción de entrada Thousand years de Christina Perri que había elegido Em.

Emily estaba hecha una verdadera princesa, con su gran vestido, sus hermosos zapatos y el bello peinado que le habían hecho. Iba acompañada por mi padre, quien llevaba un esmoquin negro y una corbata naranja del mismo color que el vestido de mi hermana.

Cruzaron por la gran entrada de arco hecha de globos y se dirigieron a la pista de baile, mientras de fondo sonaba la canción We'll be the stars de Sabrina Carpenter que por supuesto había elegido yo, la gente comenzó a acercarse a ella para saludarla y felicitarla.

_Se ve preciosa._ Dijo una voz detrás mío. Giré y allí se encontraba él..

Patrick.

¿Qué hacia él aquí? ¿Quién lo ha invitado? Mmm creo que ya se la respuesta de mi segunda pregunta... Mi madre.

_Ella es preciosa de cualquier manera._ Contesté dándole la espalda.

_Igual que tú.

Hice caso omiso a sus últimas palabras y me concentré en mi hermana quien se veía estupenda saludando a sus amigas, parientes y al resto de los invitados. Por otro lado, mis padres estaban abrazados y noté que a mi madre se les caían algunas lágrimas de emoción, mi padre tenía los ojos rojos y Willy no hacia nada más que jugar con mis primos pequeños.

Verlos felices a ellos hacia que yo también esté feliz, algo que no sucedía demasiado en mi casa o con mi familia. Creo que era la primera vez en años que podíamos compartir una alegría todos juntos sin ser interrumpida por algo o por alguien.

_Ahora dejemos un poco de espacio en la pista de baile para que así la anfitriona de la noche pueda bailar el mismísimo vals._ Dijo el animador a través del micrófono.

Así comenzó. Mi padre y Emily empezaron a bailar en vals, estuvieron practicando más de dos meses esos pasos tan simples; supuestamente mi hermana decía que tenía que salir a la perfección y aquí están, bailando el vals más coordinado que vi en mi vida.
Luego mi madre se acercó a ella y comenzaron a bailar ambas mi padre se posicionó a mi lado y dijo...

_Ahora ve tu.

Lo que menos quiero en esta noche es bailar, pero sólo por esta ocasión y porque es el cumpleaños de Emily lo haré.

Me acerqué a ella quien esperaba a que alguien se acerque a sacarla a bailar. La tomé de la mano le dí una vuelta y comenzamos.

_Te vez hermosa princesa.

Sonrió y posó para la cámara. Ella siempre tan preparada.

_Tu igual Abs. Con ese vestido rojo matas a cualquiera.

Hice un mojín y le pregunté.

_Hablando de cualquiera ¿Quién invitó al vecino Patrick?

_¡Oh! Mamá dijo que seríamos unos malos vecinos si no lo hacíamos entonces le envió una tarjeta.

Rodé los ojos y comenté._ Ella nunca pierde el tiempo.

Dejó escapar una risita.

_Igual, qué más da... Tu ya estás acompañada.

_Eso quisiera._ Agaché mi cabeza mientras que Em hizo que gire para que lo pueda ver.

Se veía tan hermoso que hasta sentía que no podía respirar, mi pulso se aceleró y mi corazón comenzó a dar brincos en mi pecho. 
Llevaba un traje negro y el cabello hacia atrás. Jamás imaginé verlo vestido de esa manera.




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