Divina mujer,
Arte divino,
Que no se puede apreciar,
Que no se puede tocar,
Solo se puede ver
Y admirar,
Que bendición es tenerte,
Aunque no sea digno,
Pase como Dante,
Por el infierno y el cielo,
De ninguno de los dos me aceptaron,
Con fé,
Alguna vez recuperará su conciencia,
Y volveremos a vernos,
Aunque usted es tan celestial,
Que no se si pueda pasar eso,
Asi que Dios renunció a todo esto,
Si es que a mi princesa
No puedo tenerla,
No quiero joyas, ni bendiciones,
No quiero lujos, ni oraciones,
Si no voy a tener paz ni misericordia,
Pero no es por tí,
Ni por usted señor,
Es por mí,
Tengo en mis manos las llaves,
Y sigo cayendo en el camino de la perdición,
Solo pido perdón,
Y solo a mi divinidad, a mi princesa,
Le pido Gloria y salvación.