La alarma marcaba las 4:40 de la mañana, empezaba un nuevo dia pero algo diferente habia pasado la noche anterior.
Pues luego de algunos meses, sofia había logrado dormir un poco más que las anteriores noches, definitivamente ir a ese edificio le había ayudado.
Pero no sabia en que exactamente, simplemente podia afirmar sobre la gran serenidad que habia sentido desde que se adentro al edificio. Incluso que permanecio hasta llegar a su casa.
Ahora solo quedaba alistarse e ir a la universidad, no tenia ganas de ir, sin embargo, justamente hoy le tocaba con el profesor bettson, cuyo profesor que odia que falten a sus clases y siempre esta ahi para dejar temas complejos y mas tarea, siempre algo de trabajo, porque para el los dias libre son solo para vagos.
Esto no parecia una opinión tan interesante para ella, porque esta casi segura que en menos de dos años ella se convertirá en uno.
Pero tambien quisiera ser como el porfesor bettson, porque al parecer ama su tarabajo con lo unico que le queda de vida.
Aunque ella cree que eso no es una justificación para sobrexplotar a sus alumnos, pero siempre tiene una idea en mente para sustentar eso:
"Lo agradeceran cuando sean profesionales " pero sofia esta segura que no hara nada por su vida, o bueno nada que su padre no quiera.
Otra razon por la cual no quiere ir es por sus llamados amigos, no puede mentir, si se siente feliz de haberlos encontrados pero no puede asegurarse de lo que vaya a pasar.
Deja de pensar un rato y se dirge a su baño para tomar una ducha rápida y como siempre ya que era de costumbre se salta el desayuno, así sin más se fue.
***
Y mientras ella sale de su casa, una chica se despierta en su habitación.
Son las 5:50 de la mañana, sin embargo es un poco tarde, pero por suerte vive cerca de su universidad y no tiene que preocuparse por levantarse temprano.
Decide bajar a su primer piso y prepararse algo para desayunar, ya que nuevamente sus padres han salido por una junta de negocios, nada nuevo para sus dias.
Termina de comer y nuevamente sube arriba para supervisar a su hermano menor, como siempre el aún está durmiendo, pues sus clases suelen empezar un poco tarde ya que esta en preparatoria.
No quiere ir a su universidad pero tiene que, no puede permitirse el lujo de quedarse en su casa por el simple hecho de que saben que ellos vendrán.
Sabe bien que la están esperando afuera pero no puede hacer nada para evitarlo. Es por eso que se va, antes de ello agarra un jugo de naranja y se lo mete a la mochila.
No le gusta mucho el azúcar pero aun si lo consume para tener energía.
***
El camino iba silencioso, sofia habia avanzado unas cuantas cuadras desde que salio de su casa, habia tenido un dolor de cabeza durante todo el camino aunque no era mucho.
Aun podia mantenerse de pie y seguir caminando aunque sabia que eso no le duraria mucho.
De repente los mareos se hiceron mucho mas fuertes que antes lo qué la hizo detenerse por completo. Se sentía algo débil y con un dolor de cabeza horrible. Su vista empezaba a nublarse cuando de pronto ya no podía ver nada y sin darse cuenta se choco con una chica.
—¿Que demonios?— habló la chica, pero cuando vio su estado de sofia enseguida cambió de humor — eyyy.. estas bien?— pregunto con preocupación.
—si...
—okey definitivamente no lo estas— luego de decir eso saco un jugo qué tenia en su mochila y se lo dio.
—bebe eso, te hara sentir mejor, tiene azúcar así que te subiera un poco de energía —
—gracias.— tomo el jugo e intento beber un poco.
No podía ver tan bien pero estaba casi segura que reconocía esa voz, aunque no podía asegurar nada por el simple hecho de que estaba mal y probablemente solo estaba alucinando.
—como te llamas?— pregunto la chica.
—sofia, y tú?
—Noa...
«estoy segura que escuche ese nombre antes»
—villar de la torre cierto...?– pregunto noa aunque sinceramente esperaba que sofia dijera que no. No quería volver a esos tiempos.
—si....—respondió mientras que poco a poco recuperaba su vista. Y fue ahí cuando la pudo ver a los ojos.
Nuevamente no pudo evitar pensar en aquellos recuerdos. Aunque ayer recordase la mayoría sabía que le faltaba alguien y ese alguien era ella.
—no seas melón— dijo con decepción al escuchar la respuesta.
—creo...que no hay porque preocuparse después de todo no estudias en la universidad del centro o si?— habló nuevamente.
—si te digo que no, me compras algo?— pregunto con sarcasmo, sabía que noa adivinara su respuesta y era algo divertido conversar con ella.
Además necesitaba pensar en cualquier otra cosa si no quería desmayarse nuevamente, y hablar parecía ser una buena opción.
—y si me dices que si te lanzaré a la autopista.— respondió.
—bueno me he visto muchas películas de holywood sabes? Saltar por encima de los carros no parece mala opción. — decía con diversión.
—bueno aceptaré que vallamos juntas hasta la universidad....pero cuando lleguemos te separas y cada quien por su destino okey?— habló noa.
—esta bien solo intenta librarte de kai.— susurró.
–DE QUE DEMONIOS HABLAS!!?
Sofia solo río, ella sabía perfectamente a lo que se refería, pero prefería guardar algo de suspenso para su querida amiga y ver como reaccionaba.
—Nunca me librare de ustedes ¿Cierto?— preguntó.
—nunca digas nunca, aunque creo que esa ley no aplica para kai.—
–ahhh...a la próxima recuérdame traer una escopeta si?—
Dijo noa mientras miraba a sofia con algo de decepción.
Ya eran dos años que no los había visto, aunque realmente no le molestaba tenerlos cerca, aun asi no quería volverlos a encontrar.
**
—¡Y ENTONCES EL PROFESOR ME DIJO QUE MI MAQUETA ESTABA HECHA POR UN PERRO JUBILADO! Y AUN ASI APROBE CON UN 10!!— kai habla, su voz parece un torrente de emoción hacia jace.