La sorpresa me atrapó, no solo su impronta y como afrontó el momento, más allá de su encanto y su belleza.
Estaba trabajando y bajé del auto para comprar una gaseosa, me atendió una joven atractiva, ese día la miré con ojos de lobo que acechaba a su presa.Contuve mis emociones y seguí mi camino.
Las casualidades se transforma en causalidad ella me conmovío con su simpleza, al otro día volvi a pasar y me recibió con una sonrisa encantadora.
Su actitud era tan potente que me doblegó, Me quedé sin palabras, me puse colorado, me invadió la timidez, ella adopto una postura dominante.
El intercambio roles fue evidente ella pasó a ocupar el lugar de don Juan.
Yo fui la víctima que cayó rendido ante sus encantos.
estrategia no funcionó. Un intercambio roles evidente ella pasó a ocupar el lugar de don Juan.
Y yo fui la víctima que cayó rendida ante sus encantos.
Eso no es de caballero tenía que tomar el toro por las astas.
Anonadado, reaccioné levemente salir de ese rol que me incomodaba.
Corte la conversación con un tono seco, antipático.De esa manera volví a mi auto estaba por arrancar y de repente sale, Para que te olvidaste algo.
Que me olvidé De pedirme el teléfono, ahí te lo anoté llámame cuando termines Otra vez tomó la iniciativa.
Dejé qué fluya.,la llame por teléfono a la noche
me dice
--Pensé que no me ibas a llamar.
--Cómo no te voy a llamar, quedamos en eso.
Mañana es viernes, decime por dónde te paso a buscar así salimos.
Cuándo salió me quedé observándo como si estuviera mirando la obra de arte observaba todos los detalles y todos los detalles me conmovían.
Le preguntó
--A dónde te gustaría ir?
--Eleji vos.
--Estás segura que vos vas a ir a donde yo quiera?
Sí!.
Estoy convencida encare para la Autopista hasta llegar a la Zona del Amor.
Hedonins estaba ahí con su cartel luminoso, nos quedamos hablando, hasta que ya era evidente el desenlace y me acerqué le di un beso, un beso deseado por ambos.
Ahí tomé las riendas, el dominio era mío y ella estaba aunque ya me había hechizado con su encanto su belleza con su actitud yo caí rendido ante ella.
Hasta que empecé a jugar mi rol de dominante y puse un límite no podíamos ir a Hedonins el primer día, la salida la valoré la respeté como debe ser respetada toda mujer Pensé que era un sueño, hasta que desperté cuándo ella ingresó a su casa.
Una grata sorpresa.