Los demás estudiantes, lo miran de mala forma, se volvió bástate detestado por cómo ha sido su comportamiento últimamente, mas por como rechazo al Acuario sin tentarse el corazón, aunque otros solo observan por el chisme.
Aun estando en el suelo, se quedó allí sentado, agarrando su cabeza, negando con la misma desesperadamente -¡¡¡¿CÓMO PUEDE SER QUE LO RECHAZARÁ?!!! ¡¡¡¿ESTO TIENE QUE SER UNA JODIDA BROMA?!!!- Parecía fuera de si por esta gran revelación, que ya estaba dando miedo.
-Eh… ¿Milo?- Los ojos verdes oscuro del otro joven se quedan con cierta incertidumbre sobre el peli cerúleo, incluso pensaba que se ha vuelto loco de buenas a primeras –Ya deja de hacer el ridículo y vámonos-
Escuchar que alguien que conoce actué “Normal” lo pone más tranquilo, pero no entiende cómo es que rechazo a su amado cubito, hasta a estaba llorando por la desesperación.
Si en toda su vida había deseado ser correspondido por Acuario y ahora había pasado y cometió el peor error de su vida.
Este evento logro incluso hacerlo olvidar que está viviendo en un mundo que no le pertenece, pero que nadie más puede recordar quienes son de verdad.
Sin levantarse, se agarró de las piernas del castaño claro, abrazándolas y dejando escapar su llanto de desesperación.
-¡¡¡AIORIA!!! ¡¡¡DIME QUE DE VERDAD NO HICE ESO!!!- Abrazado cual niño exagerando su martirio, y llenando el pantalón del otro de lágrimas y mocos.
-¡¡¡MILO!!! ¡¡¡SUÉLTAME DE UNA MALDITA VEZ!!!- Lo intentaba quitar de su lado, empujándolo de los hombros, pues la escena es tan ridículo.
-¡¡¡NO PUDE HABER RECHAZADO A MI CUBITO!!!- La escena ya hasta da pena, que los demás alumnos se van retirando.
-¡¡¡¿CUÁL CUBITO?!!! ¡¡¡SI LO RECHAZASTE DELANTE DE TODOS EN EL PATIO DELANTERO!!!- Con todas sus fuerzas posibles, para apartarlo de su lado, el hecho de tener a un amigo llorándole en los pantalones y dejándolo sucio de fluidos nasales no es lo más agradable del mundo.
Al escuchar ese relato de su forma de actuar, se quedó tan estático, sin fuerzas de volver a reaccionar, parecía que el “Sueño” tan raro que estaba teniendo, por no encontrarse con sus demás compañeros de una edad adulta, y muertos por su último ataque en el muro de los lamentos, se ha vuelto una horrible pesadilla de esas que solo deseas despertar.
Perdiendo su fuerza, aflojando su agarre, ya no se encuentra por completó en esta situación si no ahora esta ido, tratando de negar su realidad.
-No… De verdad…No pude hacer todo eso…- Mirada perdida en el suelo, de rodillas.
Cuando por fin pudo empujarlo, para alejarlo de su espació personal, Aioria solo le dedica una mirada muy confusa, tenía mucho tiempo que no veía de esa forma al peli cerúleo.
-Milo… ¿Qué te está pasando?- Le pregunta tratando de estar calmo, aunque este día está siendo tan confuso por el comportamiento del otro.
-Aioria… Deseo morir ahora mismo…- Dedica estas palabras en voz baja, llorando de nueva cuenta, sabe que hizo un gran mal a la persona que ama, y no lo puede soportar.
Las palabras de su amigo sí que lo impresionan, causándole tremendo impacto, pues Milo siempre evitaba los temas que hacían alusión a la muerte, por el temprano fallecimiento de su madre.
Y ahora está hablando como si nada, deseando su propia muerte.
Para Aioria esto solo le indica que algo muy malo está pasando con su amigo, pero no sabe cómo ayudarlo, hasta le daba lastimada su comportamiento, pero a la vez una sensación de intranquilidad lo invade.
Suspira para clamarse, ahora en este joven castaño es muy normal mantener la calma y no dejarse llevar por sus impulsos –Deja de decir tonterías y vamos al salón- Cierra sus ojos y pasa de lado, para comenzar a dirigirse a sus clases.
Pero una vez más el joven peli cerúleo con recuerdos de haber sido un joven de veinte años, le vuelve a sujetar las piernas para impedirle caminar y lo escuchara.
Pobre de Aioria, esto logro hacerlo caer de bruces contra el duro piso de la escuela.
-¡¡¡¿PERO QUÉ TE PASA EL DÍA DE HOY?!!!- Se intentó levantar, pero sus piernas no se pueden mover.
-¿Cómo que vamos a ir a clases?- Milo lo mira bastante decidido con esos ojos azul verdosos –Si nosotros deberíamos estar buscando respuestas, de por qué estamos en una vida que no nos pertenece-
-¿Qué estás diciendo?- Ahora sí que el confundido joven, lo mira ya con miedo, pensando que su mejor amigo de hace años, ha perdido la razón.
-¡¡¡TÚ ERES AIORIA DE LEO, UN CABALLERO DORADO, PROTEGEMOS A LA DIOSA ATENA DE OTROS DIOSES Y CUALQUIER SER QUE DESEA HACERLE DAÑO!!!- Sin importarle la cara de confusión que el otro le dedica comienza a seguir hablando, donde ambos están en el suelo y el peli cerúleo sujeta las piernas del castaño -¡¡¡NOSOTROS MORIMOS EN EL MURO DE LOS LAMENTOS, PARA ABRIRLES PASO A LOS CHICOS DE BRONCE, PARA QUE RESCATARAN A ATENA DEL DIOS HADES EN LOS AMPOS ELÍSEOS!!!- Hablando tan decidido que su mirada se afila como la punta de la cola de un escorpión.
Los ojos lo más abiertos posibles, escuchar esta declaración tan loca, no podía procesarla por completo.
-Milo, creo que deberías regresa a casa… Debiste tener un mal sueño- Lo intenta calmar, pues se escucha demasiado alterado, además que si su amigo se volvió loco, no sería bueno llevarle la contraria tan abruptamente.
-¡¡¡TIENES QUE CREERME!!! ¡¡¡¿ACASO NO RECUERDAS A TU HERMANO AIOROS?!!! ¡¡¡ÉL ERA EL O ES… EL CABALLERO DORADO DE SAGITARIO!!! ¡¡¡RECUERDA A NUESTROS AMIGOS!!! ¡¡¡MU, ALDE, SHAKA, CAMUS!!! ¡¡¡SOMOS DE LA MISMA EDAD…!!! ¡¡¡¿CÓMO PUEDES?!!! ¡¡¡¿CÓMO PUEDO OLVIDARLOS?!!!- El dolor de cabeza se comienza a intensificar, como si algunas memorias se desbloquearan repentinamente.
-Mi hermano está estudiando en la universidad, ¿Cómo crees que es un caballero dorado?- Ya no sabe cómo hablarle o decirle a su amigo que lo que dice son locuras.
Parpadeo varias veces, pensando en una absurda idea, lo que más rápido se le ocurrió.
#374 en Fanfic
#5036 en Novela romántica
vida escolar, saint seiya yaoi, milo de escorpioxcamus de acuario
Editado: 13.01.2026