-Claro que si- Asiente orgulloso de su mismo, plantando cara al castaño claro y una sonrisa -¡¡¡CON ESO LAS COSAS IRÁN MEJORANDO DE A POCO!!!-
Los ojos verdes oscuro se quedan impresionados, contraídos por la información, para demostrar una cara de negación absoluta, pero dudoso de igual forma, algo incrédulo por esto y burlesco en cierta forma –Y según tú… ¿Cómo pretendes hacer eso?-
Milo se queda unos segundos en silencio, sin dejar su pose de triunfo, con un pie sobre el escalón que usan para almorzar en la azotea, y el otro pie de planta en el suelo, apuntando al cielo con el dedo índice de forma firme, sin duda una escena donde alguien tiene el triunfo asegurado –No tengo idea-
Baja la mirada, dejando escapar un sonoro suspiro y negando con su cabeza –Eres un caso perdido- Niega varias veces con la cabeza.
-Bueno, sé que debo empezar por hablar con ellos- Baja su pie de aquel escalón, para mejor sentarse a lado de su mejor amigo en ese mundo –Tú conoces a los de este mundo, dime ¿Cuál sería más fácil de convencer?- Sonríe esperando la respuesta, creyendo que con esto la idea vendría sola.
-Estás viendo a la única persona que lograrías convencer-Se señala a si mismo con el dedo índice, con una cara de pocos amigos –Nadie te va a creer- Cierra sus ojos, terminando de beber su jugo de naranja.
-Oh vamos, Aioria de este mundo- Se para nuevamente para poner sus manos en sus caderas y mirar hacia la dirección del otro –Debe existir alguna forma- Cierra sus ojos, cruzando sus brazos delante de su pecho, dedicando unos momentos a su pensar -¿Tal vez Shaka de este mundo sea más accesible?- Se le ocurre esto, pensando en un patrón para entender mejor esta situación.
-Ja, si claro- Le da más burla esta idea, por la forma de ser del rubio.
-¿Qué tiene de malo?- No comprende por qué esta negativa tan directa a su propuesta, que lo hace fruncir el ceño.
-En primera, el señorito popularidad en bromas, payaso de la clase, te vera solo como una forma de burla, si le dices algo, te va tachar de loco en esta y en otras escuelas- Mira a su amigo o bueno a quien se supone lo es, cuando claramente no es de este mundo –Si quieres ser su amigo, no te tomara enserio y te va hacer más perjudicial-
-Mmh… Nunca creí que vería llegar el día en que Shaka fuera a ser tan divertido y genial- Aun le parece muy extraño este hecho, pero deja salir un suspiro entendiendo que esta derrotado en este aspecto.
Sin embargo de buenas a primeras recuerda que tiene otro tema más que tratar y que anoche hasta se quedó despierto más de la cuenta por pensarlo. Y es que… Lo que más está deseando de una sola vez es recuperar el tiempo que el idiota del Milo de este mundo perdió, por una estupideces que no les correspondía a ninguno de los jóvenes tener.
-¡¡¡YA SE!!!- Vuelve a gritar, casi infartando al chico de enfrente.
-¡¡¡¿PODRÍAS PARAR DE GRITAR?!!!- Se levanta como un león desesperado por la forma de actuar del otro.
-Es que, es que…- La emoción le gana –Ya lo decidí. A quien primero debo recuperar es a mi cubito- Declara esto con una enorme sonrisa.
Para Milo no existen dudas, debía primero que nada disculparse con el peliaguamarino por su comportamiento, hacer que se vuelvan a hablar y con el tiempo ahora si poder ser novios y contarle durante todo el proceso.
-¿Qué vas a hacer, que cosa?- La confusión en la mirada de Aioria se deja ver, sin duda le parece la peor idea de todas.
-Arreglaré las cosas con mi cubito, con Camus…- Suspira algo melancólico –Sé que yo no lo lastime, pues jamás sería capaz de eso, pero… Quiero disculparme por haberlo tratado mal y rechazarlo, cuando en toda mi vida…- Sonríe de lado –Pasado, jamás lo hubiera hecho, si era un sueño hecho realidad que me amara de esa forma…- Levanta su cabeza, para ver el cielo –Siempre quise estar con él… Ser más que amigo y jamás se pudo… Aquí… Puede pasar…- Su rostro demuestra el gran amor que le tienen a quien menciona, por como esas mejillas se colorean de un tono rojizo, y su sonrisa es tan sincera que nadie puede negarla.
Incluso al ver esto, Aioria comprende mejor la situación… Después de todo, solo se ha quedado con la boca cerrada después de saber cada cosa que le cuenta y confirmarla que puede ser verdad, con su sentir y más locuras que jamás logrará explicarse del todo.
-No creo que funcione- Le es sinceró, ahora siendo el que también está de pie, dejando sus brazos en los laterales, mirando fijo al otro.
-¿Por qué no?- Pregunta dudoso, intentando estudiar al contrario.
-Lo humillaste delante de toda la escuela, cuando llegaste aquí te dio un buen golpe y te evita… Está muy dolido por lo que hiciste o bueno hizo el otro Milo, no creo que sea posible que lo hagas- Niega nuevamente con la cabeza, para cerrar sus ojos.
-Lo debo intentar- Su dolor se agrava, aquel corazón tan acelerado por su amado, se contrae para sentir el vacío de perder al ser amado en vida –Estamos destinados a ser amigos y yo quiero ser más que eso para mí Camus- Le duele saber que arruino una oportunidad única, la quiere reparar, pero si lo piensa bien… Nadie perdonaría lo que hizo su yo de ese mundo.
-Esto no es como el jardín de niños, en donde con apenas poca interacción alguien se vuelve tu mejor amigo de repente- Le hace aquella analogía, destacando que será complicado que todos se amiguen, cuando se alejaron entre sí por diferentes circunstancias ya explicadas, pero no del todo exploradas.
-Si nuestra amistad fue desde que éramos niños… Lo que paso o no paso… No importará, al menos lo quiero intentar para que esto así… Eso arregle- Hace mención sobre la situación que se encuentran de pertenecer a mundos diferentes o dimensiones.
El silencio se apodera del lugar, Aioria no quería hablar más de ese tema, con lo que ha estado haciendo, para mantener en silencio lo que necesite, pues no quiere emocionar al peli cerúleo, si a la mera hora se arrepiente.
#375 en Fanfic
#5045 en Novela romántica
vida escolar, saint seiya yaoi, milo de escorpioxcamus de acuario
Editado: 13.01.2026