Doll House: Origins

I

"Si las puertas de la percepción se depurasen, todo aparecería a los hombres como realmente es: infinito. Pues el hombre se ha encerrado en sí mismo hasta ver todas las cosas a través de las estrechas rendijas de su caverna." Una cita de William Blake escrita en "el matrimonio del cielo y el infierno". 

•••••••

Ha pasado mucho tiempo desde que conseguí ser empleada en el Doll Palace Factory, palacio de muñecas para los entendidos. Para mí un sueño hecho realidad, para muchos seguía siendo un sueño. Desde niña soñaba día y noche con esta casa preciosa, hecha de cuarzo y cristal. La cual estaba habitada por muñecas de todo tipo, de grandes a pequeñas, de las típicas Barbies de plásticos hasta las más sofisticadas hechas de porcelana.

Pero... después de los primeros meses trabajando en la jornada de la tarde, me encargaron el cierre del local. De eso se hacía cargo mi compañera y única amiga en este lugar. Sin embargo, hace ya meses que no se la ve. 

Solíamos terminar la jornada alrededor de las 20:00 pm, y yo al rededor de las 22:00 - 23:00, porque como he dicho antes, el cierre de la casa era mi responsabilidad. Medio mes después de la desaparición de mi amiga por las noches, empecé a escuchar ruidos extraños, llantos, cuchicheo... algunas pedidas de ayuda con una voz muy familiar; incluso antes de eso había cosas que se movían de lugar por si solas, refiriéndome a ese medio mes sin  "nada extraño". Siempre pensé que eran producto de mi imaginación o el cansancio, lógico, ¿No crees?. 

Hasta que un día, terminando de acomodar todo para cerrar el local. -"Oooooliviaaaaaa~~~"- escuche una voz suave llamándome en un siniestro susurro que era seductor, delicado, otras palabras que puedo usar para describirla, no le preste atención a la primera y seguí terminando mis quehaceres en el tercer piso, camine hacia las escaleras para bajar al segundo piso, al llegar estas escuche unos pasos que iban hacia mí paulatinos que hacían eco en todo el piso, entonces, paro en seco. Sentí como mi corazón se empezó a acelerar, mis latidos se escuchaban cada vez más y más. Agudice mi oído mientras me armaba de valor para hacer frente a quien sea que estuviese ahí, en ese momento la presencia que se encontraba en el espacio se desvaneció, tranquilice mi respiración y me volví una vez más hacia las escaleras, un escalofrío recorrió mi cuerpo. El silencio dominante fue quebrado por una risa insana a todo volumen que resonó en mi cabeza y el edificio.

-Tu mente te está haciendo una mala jugada, es todo. No hay de que asustarse- me dije a mi misma paralizada por el miedo -¿Verdad?- pensando aún mas para mis adentros. Empecé a bajar las escaleras ligeramente y a mitad de estas, escuché unos leves golpes del piso del que provenía, los cuales se intensificaron cada vez más hasta que pararon en seco, la temperatura del ambiente empezó a bajar prontamente.  A todas estas el frío calaba hasta mis huesos, le di vueltas al asunto mientras terminaba de bajar las escaleras a paso ligero, ese frío intenso debía ser causado por la calefacción que se encontraba apagada y la noche otoñal. 

En el segundo todo yacía en penumbra, así prendí la luz y un zumbido extraño se escuchó por unos segundos, alguna falla del generador o el cableado del piso, al día siguiente pediría que lo revisasen.

Realmente no paso nada allí, a excepción de la sensación de estar siendo observada constantemente, lo cual apoyo mi hipótesis de que el cansancio me afectaba, repetí el mismo procedimiento que en el piso anterior, el cual era básicamente poner las pocas muñecas que estaban fuera de sitio donde pertenecían, asegurar las cajas registradoras y colocar unas grandes mantas sobre los mostradores donde se encuentran las muñecas ¿Sencillo cierto?.
De camino al primer piso donde ya iba a terminar de preparar las cosas para el siguiente día, un sutil golpeteo en las ventanas fue incrementando presentando la lluvia, se escucharon las campanadas del reloj que se encontraba justo en la entrada del pasillo que daba a la entrada de la sala de exhibiciones que también era un reconocido restaurante con un show diario, marcaba las 00:00 am.


Me sobresalté por el sonido, ya que estaba concentrada en terminar e irme a mi casa lo antes posible, pues nunca me había quedado más tarde de las 11 pm, (Y claro también por esta extraña situación acontecida hace 20 minutos) Solo me faltaba guardar unas cosas en el mueble que estaba justo al lado de aquel reloj. Una vez hecho esto, al fin podría retirarme, suspire alivio ante este pensamiento. Me direccioné al mueble con los objetos, los cuales solo pondría sobre él y me marcharía. Le di la espalda a aquel mueble y sus acompañantes (El pasillo y el reloj) para dirigirme a la entrada.

 
- "OooOOOooooliviaAAAaaa"- la misma voz de antes más juguetona se escuchó aún más cerca. Quede en seco, algo andaba mal, muy mal el "TikTok" del reloj había frenado y el ambiente se tornó totalmente sombrío, siniestro. Varias ventanas se abrieron dejando entrar la brisa de la lóbrega noche con la entristecida lluvia.


En mi parálisis por el miedo corrí hasta la puerta principal que se encontraba solo a unos cuantos pasos de mí, al alcanzarla. Cerrada, ¡¿CÓMO DIABLOS PUEDE ESTAR CERRADA?! Pensé entrando en pánico, saque la llave de mi bolsillo, pero fue inútil, no abrió. Gire una vez mas hacia ese pasillo para observar algo que marcaría mi vida, me deslice contra la puerta hasta caer sentada. Dos puntos rojos que parecían sedientos de sangre se acercaban a mí desde aquel pasillo.

 




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.