Dolores Amores

¿Otra vez?

- Vi a Diego- Melina regresa el trago de vino a la copa, se queda un segundo quieta procesando lo que acabo de decir, rueda los ojos, deja la copa en la encimera con actitud derrotada y camina al baño, cerrando la puerta del baño lentamente.

Raquel levanta la botella al notar que se ha quedado petrificada mientras servía y la copa rebasa el límite de lo que la etiqueta de modales recomienda, no me mira, gira la botella y finge leer la etiqueta para no mirarme a los ojos la deja en la encimera tomando una respiración y exhala las ganas de ahorcarme, para finalmente mirarme.

- ¿Cómo pasó eso? ¿no llego Mark y le marcaste a Diego?- pregunta Raquel recargando su torso en la encimera

- No... Diego me envió un mensaje- inhala paciencia manda los hombros hacia atrás –me dijo que se sentía solo- digo recordando como mi pulso se aceleró al leer su mensaje

- Monserrat ese hombre siempre se siente solo, todo el tiempo se sentirá solo porque está solo, no se quiere, por eso le afecta estar solo, no se soporta a si mismo así que te busca porque eres la única que le aguanta sus pendejadas y tú tan linda que todavía lo ama...- la interrumpo

- No lo amo-

- Ah ¿no? ¿y qué es eso que pasó? seguro le hablaste a Mark y le cancelas ¿o me equivoco?- el silencio reina unos segundos –esto que te diré no es ético y tu hermana puede que me jale el cabello si pudiera oírme pero ¿no has pensado en usar a Mark para olvidar a Diego? ¡Aguas! No te estoy diciendo que uses un clavo para sacar otro pero puede que el buen trato de Mark te haga darte cuenta de que vales más, que hay más hombres aparte de Diego, entiendo que debe ser difícil, después de 5 años con ese...a lo que voy es que estás cómoda con la idea que te creaste de Diego-

- No es una idea-

- Ah ¿no? Cuéntame ¿qué hizo hoy cuando te vio? - pregunta cada vez más molesta como no la había visto antes

- Llegue a su casa, estaba solo y se notaba estresado, lo abrace y platicamos- respondo evadiendo su mirada

- Y te lo cogiste- la miro porque eso no suena a una pregunta

- No... no hubo penetración de ningún modo-

- Por Dios Monse- sonríe para nada divertida –es mi turno de un tiempo fuera, es lo que puedo hacer para ayudarte porque lo que siento ahora es ilegal- se levanta y camina al baño. Escucho como abre la puerta, cierra y unos pasos se acercan a mí, Melina se recarga de espaldas en la encimera a mi lado.

- Moon, creo que lo mejor será que dejes a los hombres por un momento. Diego solo te usa cuando le cree conveniente y tienes tanto amor que no se lo niegas. Mark me parece un chico agradable, pero te quiero mucho y me encantaría que ese amor que le entregas a Diego y que le podrías entregar a Mark te lo des a ti. Sé que sueno a disco rayado y también puede que Mark te ayude a olvidar la pendejada de Diego pero si no vives un duelo no aprenderás y seguirás cayendo en el patrón de malos amores, mírate por favor. Así como te defiendes del trabajo que no quieres, defiéndete de los amores que no mereces- me toma mano acercándome para abrazarme al notar que quiero llorar.

- Es que me digo que ya no lo voy a hacer, pero me habla y es como si estuviera hechizada, voy con él, la paso mal y me juro no volver a hacerlo, pero vuelve a pasar y no sé qué hacer- respondo.

Recuerdo como llegué a su casa, lo vi estresado así que lo abracé y después de hacerle compañía me comenzó a reclamar de cosas del pasado, me arrancó el anillo del dedo, nos gritamos, nos besamos,m y nos manoseamos. Me dijo que lo mejor sería que me fuera, que no debió llamarme, le pedí que habláramos de lo que quedó pendiente el día del bar cubano, pero solo me grito al punto en el que decidí salir llorando.

- Cada que sientas la necesidad de verlo pregúntate ¿Cómo te sentirás después de verlo? o llámale a Raquel es la más desocupada de las dos -

Hoy me siento como Monse una completa estúpida. La tensión ya se esfumó, Raquel ha regresado del baño en son de paz, nos sentamos a beber el vino, nos reímos al ver que Melina se bebió el vino que había regresado hace un momento de su boca a la copa, hablamos de como a Raquel le dijeron Te Amo en la primera cita y la ghostearon 2 días después, Melina nos explicó porque cree que es menos mal visto dormir juntos en la primera cita y después de unas conversaciones cuestionables se fueron quedándome sola en la sala pensando en todo lo que Diego me gritó, en el frio que siente mi dedo anular sin su anillo que me negué a quitarme y que probablemente no me hubiera quitado sino hubiera sido por él.

Abro el contacto de Mark en mi celular, de haber sabido que sería una tarde así de asquerosa no le hubiera cancelado a Mark. Toco el botón de llamar y después de un timbre responde.

- Hola, ¿estás bien?- pregunta al responder

- Si, ¿y tú?- pregunto. ¿Porque lo primero que pregunta es si estoy bien?

- También, espera- escucho como pega el celular a algo para evitar el ruido pero no lo logra porque alcanzo a escuchar una voz ahogada.

- Me dijeron que no quería venir, que bueno que se atrevió, no podía perderse el nacimiento de su...- y ya no escucho nada porque se escucha como si arrugaran algo en el micrófono, después de una risa vuelve a la llamada

- Oigo que estás ocupado, te llamo mañana si lo prefieres- comento

- O puedes acompañarme— ambos nos quedamos en silencio — claro, si es que ya terminaste tu pendiente- comenta rompiendo el silencio

- No lo sé- comienzo a dudar, mirando el reloj mostrando las 9:14 PM

- Paso por ti en una hora- dice antes de terminar la llamada sin esperar respuesta de mi parte.

Miro el celular comprendiendo lo que acaba de suceder, ¿me acaba de invitar a un plan improvisado de último momento? Si. ¿Iré? Si.

Corro a darme una ducha rápida, hago un maquillaje ligero para ser noche y cepillo mi cabello dejándolo más brilloso, al no saber a qué ni a donde me llevará dejo en la cama dos vestidos como opciones.




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