— diablos, si te gusta— ¡EXCELENTE, SI LE GUSTA!!
— si— baja la cabeza volviendo el asunto a la ensalada. Es posible que esté embarazada de él o no y es altamente posible que me arrepienta de esto o no, pero no porque yo aún no tenga mi final feliz no significa que se los deba quitar a los demás.
— entonces intenta recuperarla— intervengo sus pensamientos chocando mi tenedor con el suyo
— no puedo, está trabajando — responde antes de meter a su boca toda la ensalada que estuvo recolectando
— ¿En que trabaja?— pregunto picando ensalada y comiendo para estar a la par
— es complicado — se cubre con una servilleta la boca al responder y vuelve a beber limonada.
— Fuí la de mejor promedio en la carrera periodismo, así que puedo entender fácilmente —
—es largo— Este es el punto en que una debería detenerse y ya no insistir pero yo necesito detalles.
— tenemos tiempo. Bueno, tú no tanto así que te recomiendo ser breve— él suspira cabizbajo y vuelve a mirarme dispuesto a hablar.
— bien, ella es actriz de teatro y hace un tiempo decidió comenzar con un trabajo de actriz de compañía —
— ¿Qué?— mis cuatro años de periodismo no vieron venir eso.
— Si, digamos que yo voy a la típica cena de navidad y para que no me pregunten "¿para cuando la novia mijo?", la contrato a ella para que se haga pasar por mi novia, la llevo, hace su trabajo de dejarme en bien, le pago y ya no la vuelvo a ver a solo que la necesite para otro evento — termina de explicarme la trama más básica de una romcom que definitivamente me leería.
— la rentan, como una película del Blockbuster— esa comparación no sé de dónde salió, ahora creerá que soy una vieja por conocer Blockbuster
— Si — me responde como si fuera lo más obvio volviendo a picar de su ensalada.
— Entonces ella en éste momento está en un trabajo de actriz de renta— él asiente volviendo a comer
— Y aunque me muera por saber de ella no quiero interrumpirla — necesito este clavo bien clavado.
— Deberías al menos llamarla, preguntar si está bien. A las chicas nos gusta saber que les importamos, incluso después de una discusión — tomo un bocado grande de ensalada para ahogarme.
— Ya la llamé quince veces, todas sin éxito — responde sacando su celular y mostrándome efectivamente 15 llamadas sin contestar, le tomo el celular y doy al botón de marcar, le volteo la pantalla hacía él cuándo comienza a conectar la llamada, pongo el altavoz y él no se mueve sigue masticando apático.
Del celular sale el tono anunciando que se respondió y él se agita al ver el reloj contar que ya se encuentra en la llamada.
— Linna— habla como un desesperado acercandose al teléfono y traga de un bocado
— ¿Estás bien?— pregunta la voz de la tal Linna, no sé si con auténtica preocupación o con molestia
—Si— responde él, comienzo a hacer ademán para que él hable pero ella nos gana
— Bueno, deja de marcarme, estoy trabajando— abro los ojos sorprendida de su actitud
— Sé que lo que hice estuvo mal, pero necesito explicarte— comienza a hablar más seguro me imagino que debe estar acostumbrado a eso de ella, pero detiene sus palabras
— No hay nada que explicar, dijiste todo lo que sentías, si mal no recuerdo me llamaste una… ah cierto no terminaste la oración, y no solo eso, fuiste tú quien dijo que no quería estar junto a mí, así que – dice ella para después colgar la llamada, Mark le vuelve a marcar, pero envía a buzón y deja el celular en medio de ambos rendido.
— listo— comenta y vuelve a beber de la limonada
— olvidaste mencionar que no solo le revisaste el celular sino que también la llamaste de alguna forma despectiva — respondo antes de volver a comer un poco incómoda.
¿Quién es este tipo? El chico que me ha cuidado no se parece al que se refiere Linna.
— no la llamé de forma despectiva, me detuve— se defiende pero eso no ayuda.
— pero lo pensaste— respondo con la boca llena antes de tragar — no debí haberme involucrado, perdón puede que ahora te sientas peor que como te sentías y todo por mi culpa porque a veces me creo cupido —
— gracias. Pero si deberías renunciar a tu puesto de cupido — se ríe relajando la tensión y aceptando mi disculpa.
— aunque no lo creas tengo mi superpoder, las personas a quienes beso consiguen pareja. Una vez besé a una chica en el desfile Pride muy borracha y después me enteré que consiguió novia, así que mis labios son de cupido, abarca a hombres y mujeres—
— ahora siento la presión de que tu reputación de labios de cupido siga intacta— responde haciendo que explotemos en carcajadas
— tendrás pareja, quieras o no, ya te besé, ya te marqué — comento cuando recupero el aire.
...
La alarma de mi celular me anuncia las 6:30 AM, camino por la habitación hasta mi mueble de maquillaje para apagarla, lo vuelvo a dejar en el mismo lugar y perezosa vuelvo a la cama para dormir un poco más hasta que la alarma oficial de las 7 me despierte, me volteo del otro lado dándole la espalda a la puerta, mientras cierro los ojos de nuevo mi nariz alcanza a percibir un lejano olor a café.
¿Café?
Abro los ojos y corriendo hacia la puerta la abro para ver qué mi cocina está en oscuridad, está vacía y el olor a café se ha ido, ¿solo fue un sueño entonces?
Me vuelvo a recostar pero no puedo dormir de nuevo, saber que pude olfatear café y que no haya sido real me perturba un poco. Desactivo mi alarma de las 7 y camino a mi baño para adelantar todo mi día 20 minutos antes.
Tomo una caliente y larga ducha, me permito jugar con mi cabello y el shampoo, mirándome en el espejo con cada nuevo estilo y hasta en cierto momento cuestionando en si debería cortarlo.
Después de un debate que termina ganando el cabello largo salgo de la ducha, para vestir ropa deportiva, me hago la rutina de cuidado de la piel con más tiempo haciendo que lo disfrute más, me coloco una película de Barbie en la tableta para escuchar mientras me arreglo, al terminar todo lo personal voy a hacer un batido para desayunar no sin antes tomarme todas las vitaminas que debo antes de comer algo.