— ¿tienes ligues?— pregunta serio
— ¿y tú?— respondo con el mismo tono, la línea se queda en silencio un minuto en el que reflexiono ésta situación — perdón, eso fue raro, perdón— doy un suspiro y vuelvo a hablar — Creo que deberíamos darnos un tiempo —
— ¿por lo de los ligues? ¿Es enserio?— parece querer reírse de lo absurdo que suena en su cabeza, yo vuelvo a tomar asiento en la cama con las piernas hacia mi pecho, descanso mi celular en mi rodilla tomando nuevamente el cojín.
— no, creo que me he hecho un poco codependiente de tí, quizá por eso se me salen comentarios que creí pensar llegando a hacer ambientes incómodos— mis dedos acarician los hilos coloridos recordando esa noche en el supermercado.
— Moon no es para tanto, no es codependencia es ser amiga —
Es que no creo haberme comportado como una verdadera amiga lo haría, pienso.
— solo dame una semana para poner en orden mis pensamientos, ¿si?— miro su foto en la llamada haciéndome sentir culpable.
— Moon, ¿estás bien?—
— si, siempre lo estoy— incluso cuando no lo estoy, lo estoy — te buscaré en una semana ¿si?—
— okay... estaré esperando tu llamada — responde un poco triste.
La línea se queda en otro silencio indeciso, pareciera que ninguno realmente quiere vivir ésta semana y con valor cuelgo la llamada.
No puedo volver a pasar por lo que pasé con lo de Diego, no puedo volver a perderme y mucho menos cuando mi mente está confusa por lo que mi corazón no logra traducir.
MARK
— ¿Te sientes muy sola?— pregunto burlón mirando a Kiara frente a mi.
— te invité por un café, así que si— responde riéndose de si misma y la acompaño con una sonrisa.
Kiara le da un trago a su taza de café antes de continuar.
— tengo el presentimiento de que Francisco encontró un buen amor y se mudará pronto— comenta después de un silencio meditado
— ¿Por qué lo dices?— pregunto acercando la taza a mis labios
— Elena tiene dos días viviendo con nosotros, ya tiene cepillo de dientes en su baño, tiene sus cremas y ropa en nuestra casa, tiene llave de emergencia, imagino que es cuestión de tiempo para que comiencen a ver casas juntos— termino de beber con cuidado de mi café.
— Que bien ¿no? Después de todo lo que le pasó creo que se merece volver a ser feliz con alguien — respondo bajando la taza a la mesa
— lo sé, eso me hace feliz…—
— Elena no parece ser alguien que lo vaya a apartar de tí al mudarse— la interrumpo al saber hacia donde va su inseguridad y su preocupación —Además él también es ya un adulto más conciente sobre las relaciones sanas y cuando dude en algo puede ir a su estantería y sacar su libro guía — respondo provocando una carcajada en mi preocupada amiga
— Gracias — dice al relajarse un poco más.
Kiara y Francisco se conocieron en un momento de soledad, ambos congeniaron al instante, de eso hace 4 años cuatro de los cuales 2 estuvieron alejados, Francisco conoció a "la chica de sus sueños" la diferencia era que la chica de sus sueños no lo separaría de sus amigos y menos de Kiara con quien tenía un amistad muy unida. La ex novia y Kiara llegaron a tener problemas, Francisco le dejó de hablar para salvar su relación y cuando esta llegó al final Kiara no pudo darle la espalda, era su amigo.
— no es nada. Además tu te quedarás con el sofá así que es un punto a favor— ella asiente sonriendo al recordar el trato previamente hecho — y si no quieres estar sola puedes invitar a Melina a vivir contigo, ¿qué pasa? ¿Todo bien entre ustedes?— pregunto ante su silencio y el cambio de gestos faciales
— si, nos enviamos mensajes pero no nos hemos podido ver, es como si me evitara y yo podría buscarla pero temo verme muy intensa—
— pero eres intensa, ¿por qué no demostrar quien eres?— pregunto sorprendido del cambio que tuvo después de salir con la chica que veía a otras chicas venir.
— ¿y si la asusto? ¿Qué pasa si la busco y al buscarla solo la asuste? A veces ser conformista ayuda, me conformo con mensajes diarios — dice dando un trago a su café como cerrando una sentencia.
Suspiro ante el no saber que decir ni que hacer. Al final el amor es amor, no importa hacia quien vaya, muchas veces es difícil expresarlo.
El celular de Kiara suena en su tono incómodo de escuchar por lo ruidoso que es, ella responde colocando a Francisco en el altavoz.
— Hola, ¿cómo estás?— pregunta ella como siempre
— Hola, bien ¿y tú?— responde cortésmente
— bien—
— oye, ¿estás en casa?— Kiara levanta la mirada hacia mi subiendo las cejas en un gesto pícaro
— no, vine a un café con Mark— responde intentando no hacer sonar sus pensamientos.
— ¿en qué parte?— la pregunta nos desconcerta.
— en el centro, ¿todo bien?— pregunta confundida
— si, es que aquí en la Medina Ascencio hay un trafical quería avisarte por si tenías que venir no te vinieras por aquí, estoy atrapado desde hace quince minutos — Francisco suena tranquilo apesar de odiar el tráfico, seguramente va con su dama a un lado, pienso.
— ¿Por qué el tráfico?— pregunta Kiara confundida, es normal el tráfico en Vallarta porque es un puerto pequeño pero somos mucha gente.
— olvidé que hoy habria manifestación— Kiara y yo nos miramos intentando recordar si lo llegamos a ver en alguna parte
— ¿de qué es ésta vez?— pregunta Kiara tristemente ya acostumbrada a un Puerto manifestante desde que entró este gobierno verde. Y digo tristemente porque se han vuelto algo recurrentes.
— básicamente de todo, desde que salió esa chica en internet donde le preguntaron a qué se dedicaba dentro del gobierno de Vallarta y no supo que responder dejando ver que le pagan a mucha gente por hacer nada, mucha gente no aguantó más y decidieron hacer visibles todos los problemas en los que podrían gastar el dinero con el que pagan esos sueldos absurdos por no hacer nada— escucho la breve explicación de su parte y es cierto.