Dolores Amores

Si Estuvieras Conmigo

— ¿tienen reservación?— pregunta la Host cuando nos ve llegar

— ¿tenemos reservación?— pregunta Mark mirándome confundido ya que me imagino que a él nunca lo habían detenido en la puerta.

— si, a nombre de Melina Rivera— respondo, la chica nos abre el cordón, paso y detrás de mí viene Mark. Se escucha la salsa que ponen antes de que comiencen a cantar o cuando están durante descanso, camino hasta la pequeña periquera donde está sentada Meli y Kiara cerca de la pista.

— ¡hola!— saludo sorprendida de verlas juntas; según lo penúltimo que supe de Meli y Kiara era que le había despertado inseguridades y ahora resulta que cena con sus amigos y que viene al segundo trabajo de Meli.

Ambas me saludan acercando nuestras mejillas para darnos un beso, Mark saluda a Meli y le da un abrazo a Kiara, nos sentamos en los otros dos bancos.

— ¿y Raquel?— pregunto dado que su ritual de preparación está ahora en Oaxaca y ella con el corazón roto aunque ella no quiera darle esa importancia.

— ya está con los músicos calentando, de hecho ya mero comienzan— en ese momento los vemos subir a su tarima, se preparan y la música de las bocinas se corta para darle entrada a la música en vivo.

Mi estómago siente un dolor extraño que me distrae hasta que escucho mi nombre y volteo a las voces femeninas que me hablan.

— ¿qué quieres beber?— pregunta Meli mirandome con el mesero a nuestro lado

— perdón, una cerveza está bien— respondo y el mesero se va.

La voz de Raquel y los instrumentos que la acompañan llenan el lugar, las parejas comienzan a llenar la pista frente a la barra.

Kiara baja del banco tomando la mano de Meli para irse a la pista con una sonrisa, excelente seré el perchero.

Volteo a mirar a Mark quien está mirando a la pista o quizá a la chica que está en la mesa de enfrente que lo está mirando.
Me cambio de banco para mirarlo de frente y él lo nota, voltea a verme.

— ¿qué pasó?—

— si quiero que me saquen a bailar necesitamos parecer amigos no pareja — hablo

— ¿que te saquen a bailar?— pregunta como si no se creyera lo que acabo de decir, yo asiento con la cabeza, él está por hablar cuando el mesero se interpone entre ambos para dejarnos nuestras bebidas.

— te reto a que saques a bailar a un hombre — parece serio

— nosotras no sacamos a bailar, ustedes nos sacan—

— ¿eso no es retrógrado?—

— yo no hice las reglas— respondo subiendo los hombros y dándole un trago a mi cerveza

La voz de Raquel y la salsa siguen tocando pero entre nosotros se crea una línea de silencio.

— dado que no quieres volver a las citas, ¿qué te parece si jugamos a ver quien baila más?— pregunta yo sonrío

— de bailar ahorita sentada bailo— él sonríe y parece que está apunto de explicarme pero me adelanto — si entiendo pero me parece un juego sucio—

— ¿sucio?— pregunta después de darle un trago a su cerveza

— Si. Yo vengo vestida con una camisa de hombre, en unas chanclas que compramos en el camino, sin maquillaje y el cabello húmedo oliendo a shampoo de hombre también, mientras que tú… no te ves tan mal, no como yo— respondo dándome una pausa

— te ves bonita y el chico de atrás creo que piensa lo mismo— comenta y antes de que logre procesar sus palabras o voltear atrás él se levanta y camina a la mesa donde la chica que lo miraba hace un momento lo recibe con una sonrisa mientras a mi me va a dar diarrea de los estúpidos celos que siento, mi estómago parece resentirlo porque siento otra ligera punzada de dolor extraño pero lo ignoro cuando un chico se acerca por mi izquierda para invitarme a bailar, quiero imaginar que a ese chico se refería Mark.

Acepto sin dudarlo y de su mano caminamos al centro donde comenzamos a bailar, el chico huele bien, es un poco mayor que yo, con una barba pronunciada, guapo para mí gusto pero parece que le gusta hablar mientras baila, no está mal pero con la música fuerte, los giros y viendo como Mark se está riendo con la güerita delgada no puedo ponerle toda la atención que quisiera así que solo acierto en sus preguntas con monosílabos que parecen satisfacer sus ganas de una conversación de salón.

Cuando termina la canción él me agradece, yo a él y camino a la mesa a beber un par de tragos de mi cerveza cuando miro a la pista; Meli está sentada en un banco de la barra y Kiara de pie frente a ella riendo y acercándose a ella para escuchar, del otro lado está Mark sacando a bailar a otra chica, la güerita ya se ha ido con otro bailarín.

¿Estaré enferma? ¿Por qué siento esto? Siento otro malestar en mi estómago, ¿será que me dará agruras por estar pensando en esto? Tomo mi botella mientras camino para recargarme en uno de los pilares de la estructura para beber e intentar relajarme.

Lo miro mirarme en un momento, me mira y me sonríe haciéndome entender la misión de este juego.

— hola— escucho una voz masculina a mi lado, volteo al origen y si es un chico

— hola—

— ¿bailas?—

— claro— sonrío dejando mi botella con cerveza en la mesa más cercana, tomando su mano y caminando a la pista.

— ¿eres de aquí?— pregunta el chico apenas tomamos el paso al ritmo

— si ¿y tú?— pregunto mirándolo interesada

— no, vengo de vacaciones — yo hago mi gesto de asombro — soy de Puebla—

— ¿y que tal te ha parecido Vallarta?— pregunto antes de que me haga girar

— es muy lindo, me encanta su playa aunque a estado lloviendo estos días —

— si pero ya está por quitarse la temporada de lluvias, así que no te preocupes —

— no me sirve de mucho, estoy a unos días de irme—

— te pido disculpas en nombre del clima de Vallarta — respondo haciéndolo reír

La canción termina pero él en lugar de agradecer e irse da el siguiente movimiento.

— voy a pedir algo me dió sed, ¿quieres algo?— yo asiento, en cuanto uno de los bancos de la barra se desocupa tomo asiento y él de pie se queda a mi lado.




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