- no fue nada, siempre es un placer ayudar- sonrío, volteo al frente y quito el freno de mano para avanzar - así que ¿si te meterías conmigo de nuevo?- pregunta haciendo que me sonroje
- no se vale, me estás agarrando en un momento vulnerable, mejor dime ¿Qué te tenía enfadado?- con la misma manera no apta para salir del cajón del estacionamiento salgo para comenzar a buscar la salida del edificio.
- ya que lo pienso no es nada grave y puede que haya exagerado un poco pero es que me molestó porque yo le dije y aún así lo hizo, eso es muy Kiara de su parte-
- ¿puedes explicarme a qué te refieres? porque así no te entiendo- respondo encontrando la salida y con cuidado me elevo por ella hasta llegar a la calle. Las luces de Vallarta en la noche de cada restaurante, bar u hotel nos cobijan en el centro. Yo salgo a la calle acompañada de un suspiro sonoro que da antes de hablar.
- Kiara comenzó a buscar una terraza para hacer su cumpleaños porque quería que se viera el atardecer y todo muy bonito, entonces le pasé un listado de lugares que eran lindos en cuestión de lo que ella estaba buscado, precio, ubicación, etcétera. A los días me dice que la acompañe a ver un lugar, cuando llegamos vi que era este edificio que está aquí por la gentrificación; a ella le encantó porque es bonito, no lo niego pero no va con mis principios ni los de ella- sigo conduciendo y escuchando cada palabra que él me dice sin perder la atención en ninguna de las dos tareas, lo considero un triunfo - le dije que era bonito pero que ese lote había sido comprado por un extranjero que corrió al propietario que de echo conozco por Salvador, mi jefe. Ella se mostró ofendida por lo que sucedió pero estaba indecisa porque le había encantado, al final me dijo que no había nada que pensar, cuando me entregó la invitación no le dije nada porque no le puse atención a la dirección hasta que me guiaste entendí a donde veníamos-
Doy vuelta a la derecha por la avenida, más adelante tendré que girar hacia su casa lo que se me complica pero ya que.
- entonces hablé con ella durante la fiesta y le recordé lo que me había dicho y no entendía porque si ella tenía ese pensamiento de no apoyar a la gentrificación ¿por qué había pagado por usar las instalaciones de un lugar que le arrebató la vivienda a ese señor? a lo que me respondió con un es mi cumpleaños- no puedo evitarlo y lanzo una carcajada que llena el auto de mí.
- perdón, es serio pero ¿puedes repetirlo?-
- no-
- anda, es que sonaste muy chistoso-
- mejor dime ¿por qué estás yendo a mi casa?- pregunta cuando nota que giro por la calle que da a su casa - era ir a tu casa y de ahí yo me iba a mi casa- <<improvisa Monserrat, IMPROVISA, que no vea que no se te ocurrió>>
- creí que querrías pasar más tiempo conmigo, no sabía que mi presencia te molestaba, de haber sabido antes, deja doy vuelta- respondo dramática mientras coloco la direccional antes de llegar a la esquina de su casa.
- no, no, ya sabes que siempre me da gusto verte. Te puedo hacer un café si gustas y platicamos esto-
- bueno- respondo ganando, cambio la direccional y giro para quedar cerca de su casa, al llegar al frente quito mis manos del volante volteando a verlo.
- te debo enseñar, no puedo hacer esto por ti todo el tiempo, entendido- comenta acercándose a mi para ayudarme y al percibir su aroma solo quiero besarlo para callarle el regaño de esos labios - Moon-reacciono sabrá en que número de intento de sacarme de mis pensamientos -suelta le freno- yo reacciono como tonta antes de soltar el freno y dejarlo hacer el trabajo que yo aún no aprendo a hacer; y con tal de tenerlo así sobre mí, soy capaz de nunca aprender.
Después de estacionar, entramos a la casa quitándonos religiosamente los zapatos (mis sandalias) en la entrada. Mientras él va a preparar el café yo voy al baño a orinar, lavarme las manos y ver si estoy presentable para estar con él, aunque dado que ya me acompañó a una diarrea explosiva, ya mi vanidad no puede existir con él.
Salgo justo a tiempo, ya está preparando las tazas con crema y azúcar, lo abrazo por la espalda sin importarme por un momento lo que pueda ocasionar pensando que quizá en otro universo alterno él se hubiera volteado, me hubiera levantado dejándome sentada en la encimera para besarme... pero en este universo alterno donde yo no soy su interés amoroso y solo soy su amiga solo se quedó rígido, incluso Raquel reaccionó mejor hoy al abrazo de la cumpleañera que Mark al mío.
- termina de contarme que te tiene molesto o enfadado o cualquier sinónimo que quieras usar- comento soltándolo porque no estamos en ese otro universo paralelo donde dejo de ser su amiga y me convierto en su interés amoroso u otro donde dejo de ser su amiga para ser su enemiga.
- sólo eso, me dijo que era su cumpleaños- habla apagando la cafetera
- no, pero dilo con su voz- sonrío al recordar su voz aguda
- no, ¿por qué?-
- por favor-
- es mi cumpleaños, ¿contenta?- me vuelvo a reír en respuesta y cuándo logro volver a respirar hago la siguiente pregunta:
- ¿yo sueno así o sueno distinta?- él niega con la cabeza - imítame, di algo que yo diría- vuelve a negar con la cabeza - por favor, te escuchas muy tierno-
- no sabia que te causaba risa lo tierno- lo miro con esperanza de que ceda - Mark, ¿te estacionas por mi? es que no sé- abro la boca fingiendo indignación para después reírnos juntos
- ya, está bien. Dime que más te dijo Kiara, te dijo que era su cumpleaños ¿y qué más?- pregunto cuando la risa ya bajó su intensidad, él sirve ambas tazas de café y tomando ambas tazas camina a la sala para sentarnos.
- yo le dije lo que ella me había dicho de los principios, me respondió que lo entendía pero que ya había pagado que mejor lo disfrutara-
- ¿eso fue cuando a mí me leían la mano?- pregunto mientras él con cuidado me entrega mi taza de café y asiente - puedo preguntar ¿de qué hablaban Raquel y tú cuando llegué al baño?- él tiene la boca ocupada bebiendo de la taza, baja la mirada a su contenido como si pensara en la respuesta o como si disfrutara del elixir que preparó, así que al no tener una pronta respuesta bebo un trago del café.