Dolores Amores

Bonita e inteligente

— buenos días chicas— saluda Germán al pasar frente a nosotras

— buenos días Germán — respondemos la maquillista y yo al unísono, me alejo con una sonrisa de ella para acercarme a Germán en busca de cumplir lo que le comenté a Mark.

Cuando logro acercarme a German él está hablando con Fran de algo que al parecer es divertido ya que comparten carcajada de vez en cuando hasta que llego a ellos.

— hola German— saludo al interrumpirlos

— ah, hola Monserrat, ¿todo bien en vestuario?— pregunta German, veo de reojo como Fran está escondiendo una sonrisa burlona que decido ignorar

— si, ¿crees que podamos hablar en privado?— camina a mi pasando un brazo por mi hombro como Mark lo hace a veces solo que viniendo de Germán no se siente tan amistoso, nos aleja un paso de Fran quien seguramente sigue sin moverse de la mesa de comida.

— ¿de qué quieres hablar? Cuéntamelo todo Monserrat —

— me gustaría poder hablar de un tema importante para la gente de Vallarta — él me suelta para voltear a verme con expresión de curiosidad

— ¿importante? ¿Qué tema?— parece estar realmente curioso

— sobre la gentrificación— respondo con todo el valor de mi cuerpo

— ¿la qué?— no sé si está confundido o molesto, o ambas

— gentrificación; es un tema muy importante que la gente de Vallarta... en general es importante, la gente debe ser consciente de este fenómeno. Estaba pensando que lo podríamos ingresar en la sección informativa del día— su expresión de curiosidad ha cambiado a una de cero interés — La gentrificación es...—

— si sé lo que es y no entiendo a qué se debe ese repentino deseo de hablar de temas serios e innecesarios, creí que después de tu nota de la manifestación había quedado claro— creí que no era un castigo, pienso.

— Porque si es algo necesario, es algo importante y estamos aquí para informar. Conozco a un señor que tiene un proyecto muy interesante con la intención de combatir este fenómeno y también tengo un amigo que es arquitecto, trabajan de la mano y han hecho un documental acerca de ello, estaría genial que lo invitáramos a dar una entrevista informativa—

— ¿y tú piensas conducir eso?— pregunta sosteniendo su mentón entre sus dedos no muy convencido, analítico quizá.

— pues, me encantaría ser quién le haga la entrevista pero sino que lo haga alguien más el punto es informar, aunque cabe resaltar que fue mi idea. Creo que es lo justo— respondo subiendo los hombros en espera de que me grite como a su asistente o me ignore como lo ha hecho todos estos años.

— Monserrat, ¿recuerdas lo que te dije cuándo comenzaste en el programa?— me quedo en silencio, claro que lo recuerdo —el espectáculo quiere una cara bonita y tonta. Tú aquí eres esa muñeca linda y tonta que hace preguntas tontas a los invitados mientras te miras espectacular porque eso es lo que quiere el público—

— y ¿por qué no puedo ser la muñeca bonita e inteligente? Puedo ser más que lo que soy ahora, sé que puedo. Debe haber más que verme bonita y asentir con la cabeza—

— okay... ¿te está entrando la crisis de la edad? ¿El periodo quizá? — quedó boquiabierta al escucharlo. No me sorprende viniendo de él pero me sorprende que aún exista ese pensamiento —Monserrat, es normal ¿okay? Hacer esto no te hace menos inteligente ni menos importante; puedes ser todo lo inteligente que sé que eres allá afuera, piensa que esto es lo que te lleva muy buenos cheques al clóset de tu casa— comenta dándome un golpecito con el dedo en los pendientes que cuelgan de mis orejas, al terminar suelta una risa, se da la vuelta y comienza a caminar alejándose de mi y mis pensamientos querer hacer algo diferente y nuevo.

...

— y se fue, así sin más. Entonces al día siguiente llegó Fran con casualmente una noticia seria que quiere cubrir y a qué no adivinas ¿Qué es?— termino de aplicarle la mascarilla a Mark mientras está tendido en el sofá de su casa con su cabeza en mis piernas.

Después de esa noche de mascarillas con Raquel quise probar la idea de juntarnos un día a relajarnos con mascarillas y como él no se negó llegué con mis mascarillas a su casa, aunque no se siente igual, prefiero ponerme mascarillas con Raquel y Meli.

— ¿hablar de la gentrificación?— pregunta él abriendo un ojo

— no, pero quiere hablar de las "oportunidades de trabajo" que un extranjero ricachón puede dar al derrumbar un edificio que tiene años vigente en Vallarta y quiere hacerle una ENTREVISTA de futuros planes para ese lote porque el hombre es dueño de condominios super famosos aquí— él abre los ojos de sorpresa, yo le estiro de nuevo la mascarilla

— ¿Cuáles edificios?— pregunta él abriendo ligeramente los labios

— no sé cuáles, solo escuché que el nuevo está entrando a la Aurora—

— ¡no inventes!— grita quedando sentado de un brinco, me inclino hacia él para volver a estirar la mascarilla en un intento fallido en que se quede en su lugar — es el edificio del que corrieron a Linna—

Volver a escuchar el nombre de Linna en ésta conversación es importante y no motivos de celos tontos.

— ¿qué?— pregunto confundida

— a Linna antes de irse a Barcelona la estaban botando de su casa porque su ex casero se estaba divorciando, y como no podía pagar su divorcio tuvo que vender el edificio a un extranjero ricachón, lo que no sé es en cuánto o cómo fue que lo contactó, les dieron a todos los inquilinos un mes para salirse—

— ¿les?— pregunto indignada

— si, había familias en ese edificio, como dijiste, tiene años vigente—

— ¿te imaginas lo horrible que sintieron todas esas familias que han hecho una vida ahí? tener que buscar otro hogar con ésta crisis inmobiliaria— siento la adrenalina recorrer en mi cuerpo, sé a qué se debe, se me acaba de ocurrir una idea — necesito hacerle una entrevista a ese divorciado —

— Moon, no me gustaría que te metieras en problemas por querer verte más seria en tu trabajo—




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