Veo el mechón en el suelo y hasta ese momento no me había dado cuenta de lo que acababa de hacer, tenía desde que era una niña que no me cortaba yo sola el cabello.
Me levanto y asustada me saco la liga del cabello, cae sobre mis hombros, lo arreglo dejándome ver qué no lo hice mal, lo que un tutorial de redes sociales (dónde ahora e estado perdiendo mucho tiempo también) puede enseñarte.
Mirándome y con la certeza de que lo hice bien comienzo a jugar con mi cabello hasta quedar como la niña del aro con el cabello hacía adelante pero en lugar de quitarlo me doy cuenta que un flequillo no me iría mal, tomo cabello de enfrente y lo hago hacia atrás para que las puntas de éste me dejen ver una vista previa de un flequillo en mi frente... y me agrada, me veo sexy.
Corro a la sala por mi celular, regreso al baño y con el primer tutorial que encuentro de " cómo cortarte el flequillo tú sola " tomo las tijeras y sin miedo corto.
Estoy a medio procedimiento cuando la pantalla se ilumina con la fotografía de Mark como una bella y seria princesa, respondo con el altavoz y ambas manos ocupadas.
- acabo de regresar a Vallarta ¿qué haces? -
- estoy en mi casa-
- y ¿qué haces?-
- cambio mi imagen y temo que si nadie viene a quitarme las tijeras de las manos vaya a quedar rapada-
- voy para allá -
- gracias -
- pero ya deja las tijeras-
- siiiii- extiendo el numero de i en lo que termino la llamada, doy el corte y veo mi nuevo look, un flequillo, algo en el no me convence así que comienzo a moverlo y cortar poquito por aquí y por allá, ya que estoy satisfecha dejo las tijeras en el lavamanos y salgo en busca de la escoba y el recogedor para limpiar todo mi cabello del suelo.
...
- hola- la voz de Mark del otro lado de la puerta se pausa al verme - ¿qué color es?- pregunta sin entrar en pánico.
- castaño claro, gracias por venir - respondo abriendo lo suficiente la puerta para que entre.
Yo lo espero en la sala mientras hace el ritual de quitarse los zapatos en la entrada, cuando termina llega dejándose caer en el sofá a mi lado.
- wow, un par de cambios nunca están mal- comenta palmeando el sofá un par de veces notando que he movido todo
- es cosa mía quizá pero siento que es como iniciar de nuevo, así estaba desde que me mudé, necesitaba verlo distinto - él solo asiente con la cabeza comprendiendo
- ¿en qué puedo ayudar?- pregunta después de mirarnos por un largo momento.
- en evitar que me corte más el cabello-
- ¿qué fue lo que sucedió?- pregunta extendiendo su brazo por el respaldo
- estaba aquí aburrida, fuí a hacer pipí y entonces me dí cuenta que necesitaba un despunte así que lo hice, luego comencé a jugar con mi cabello y descubrí que me veía sexy con flequillo así que tomé la tijeras y con un tutorial lo corté -
- ¿y si se ve sexy?- pregunta coqueto yo asiento con la cabeza orgullosa
- mientras tanto me llamaste, te pedí que vinieras y como tardaste bueno... recordé que tenía un tinte de Melina guardado y dije ¿Por qué no? Así que me lo puse- termino de contar quedándome en silencio mirando la piel sintética del sillón.
- oye, está bien hacerte un cambio-
- ¿enserio? ¿No es como de loca desqueaserada?- él asiente con la cabeza y expresión relajada
- no, piénsalo de ésta manera; ya no trabajas para un programa que te obligaba a ser alguien que tú no querías ser, quizá para tu subconsciente el cabello negro y la frente descubierta eran de Monse y para ti esto, es dejarla ir de ti, le estás diciendo adiós a esa etapa de tu vida- sigo pensativa mirándolo, tiene sentido.
- Gracias -
- no es nada- la alarma del tiempo suena haciéndonos ir a descubrir el resultado al baño.
Tengo la cabeza dentro de la regadera dejando caer todo el tinte en el suelo para irse, Mark está detrás de mí ayudando a lavar a cuatro manos más rápido, coloco la mascarilla de cuidado y mientras esperamos los tres minutos seguimos hablando de como le fué a él en su trabajo. Terminamos de lavar por completo, de secarlo con la toalla y le doy el trabajo a Mark se secar con la secadora, estoy sentada en la taza del baño tapada esperando para ver el resultado.
- ¿por qué tú cabello se está haciendo rulos?- pregunta Mark casi gritando frente a mi pasando la secadora por mi cabello a espaldas del espejo para no verme.
- es mi cabello natural- él apaga la secadora sorprendido - no creo que esté muy rizado porque he pasado años haciéndome tratamientos para alaciarlo-
- ¿también en el trabajo te pidieron eso?- parece indignado por mi respuesta.
- no, fue una especie de presión social sobre que el cabello rizado te hace ver sucia o desorganizada y el lacio es más elegante así que lo alacié desde los veintiuno -
- no es sucio ni desordenado. El cabello rizado es libertad, es elegancia también, en el antiguo Londres era de alto estatus tener el cabello con rizos naturales o los dioses griegos, ¿has visto que todos eran rizados?- sé que quiere levantarme el ánimo
- lo sé, de echo llevo meses sin ir a hacerme el tratamiento porque había decidido dejar a mi cabello ser natural - respondo ganándome una sonrisa suya
- bien, ya está, ya puedes mirarte- me doy vuelta y me regreso a él casi en el mismo segundo
- me veo horrenda - he quedado horrorizada de mi aspecto
- no, claro que no- volteo de nuevo al espejo para darme una segunda oportunidad
- Mark, no me mientas, me veo horrible -
- no miento, te ves bien- volteo a mirarlo seria
- Mark, sabes que aprecio mucho tu opinión y me dolería mucho salir a la calle y que me digan que me veo horrible cuando creí en tu palabra así que te lo preguntaré una vez más y quiero honestidad ¿Me veo muy mal?- Mark se queda en silencio un momento
- no se te ve muy mal, solo mal- yo grito dramática - pero no es el tinte, ni el corte, solo arreglamos el flequillo y listo, creo que el tinte resaltó algo en el flequillo que no habíamos visto. Te llevaré a una estética -