- vuelvo a lo mismo, nadie me ha escogido, nunca he sido una opción. Este imbécil me ha dejado mal y se atreve a darme una invitación como si nada para presenciar cómo se amarra de por vida con otra persona, es como una postal a la humillación - me alejo de ella y eso hace que ella me mire, la tomo del rostro con ambas manos haciendo que su llanto cese, me mira a los ojos y me doy cuenta que cuando llora es cuando más se me antoja besarla.
- Yo opino que deberías ir y que le hagas saber que no te afecta, que eres feliz y libre-
- pero si me afecta -
- pues no debería. Raquel dijo hoy algo después de que te fuiste que es muy cierto; eres joven, eres hermosa, eres exitosa y no te debería afectar, porque por algo el destino te lo quito de encima, ganaste. Ganaste la oportunidad de conocer a alguien que valga la pena, alguien que tú escojas-
Ella sonríe dándome la razón con ello, la suelto para darle el rollo de papel que ella acepta agradecida.
- y bien, ¿qué te pondrás? Solo tienes dos meses apartir de hoy- pregunto regresando a las donas para no incomodarla más y porque si me da celos verla llorar por no ser elegida por ese wey.
- iré solo si tú me acompañas - responde con voz decida apoyando su mano en mi pierna, detengo el viaje de la dona de la mesa a mi boca para mirarla e imitar su acto de la mano en la pierna
- ¿sabes? es más divertido ir a las bodas a ligar o simplemente a conocer gente nueva- respondo sin querer responder eso, no sé de qué parte nerviosa de mi salió eso.
- ya conozco a su familia y a sus amigos, no quiero conocer a nadie más. Necesito ver una cara conocida que esté de mi lado, tengo pase para llevar a alguien- responde aceptando más el hecho de que se va a exponer a ello. Si de verdad piensa exponerse a un momento así, una hermana que le de un jalón de oreja o una amiga con la cual embriagarse al punto de la inconsciencia no es lo mejor.
- bien, pero necesito saber de que color será tu vestido para conseguir una corbata del mismo color- respondo juguetón para hacerla sentir menos tensa
- que cursi- responde mientras sonrío y tomo mi dona ya tocada de la mesa
- tendremos que ir a conseguirte algo- respondo antes de darle una mordida a la deliciosa dona
- ¿tú entrar a una boutique conmigo?- pregunta sarcástica tomando una dona también lo cual me indigna.
- aunque no lo creas ya lo he hecho. Mi hermana y yo somos muy unidos y la acompañaba a buscar ropa - respondo con la boca llena haciéndome sonar muy chistoso haciéndola reír con la boca llena también y eso me hace reír también.
...
- ¿cuándo piensas adornar tu casa?- pregunta Moon llegando a mi con un cereal que deja en el carrito de compras
- no adorno- respondo empujando el carrito
- ¿Qué? ¿Por qué? No me digas que eres un Grinch- pregunta muy sorprendida mientras camina a mi lado
- porque paso navidad en casa de mis papás - respondo mientras ella se aleja para tomar unos gorros de Santa Claus
- ¿pasas los veinticinco días con tu mamá?- pregunta colocandose uno
- no, solo veinticuatro y veinticinco-
- ¿y el año nuevo?- pregunta acercandose a mi con intenciones de vestirme el gorro rojo
- en mi casa, veo películas o me duermo temprano - respondo deteniendome y bajando un poco la cabeza para que logre su cometido.
- ah, Meli, Raquel y yo hacemos una cena, estás invitado, imagino que Meli invitará a Kiara- antes de que pueda agradecerle vuelve a hablar - ¿y cómo vives sin espíritu navideño los veintitrés días previos? Yo si decoro- responde mientras me acomoda el gorro- la próxima vez que vayas a mi casa vamos a decorar, ¿te parece?-
- claro y tú ¿dónde pasas navidad?- pregunto metiendo en el carrito una bolsa de jabón
- lo pasaba con Diego- responde ella metiendo al carrito un suavizante de ropa.
- ¿creí que lo pasabas con tu mamá?-
- No, ya tuve mucho de eso en mi adolescencia, pasaba navidad o año nuevo con mi mamá y era divertido hasta que comenzaba a quejarse de mi papá e ir con mi papá sería verlo ser el papá ejemplar que no fue conmigo... así que cuando logré independizarme decidí pasar las fiestas decembrinas con quién yo quiera y en ese entonces era Diego, ahora no sé con quién lo pasaré-
- sé que no es de mi incumbencia pero tu mamá no parece ser una mala madre- ella me mira con intenciones de discutir - parece que más bien no la buscas, no la tienes al tanto de tu vida-
- tú la oíste, no sabía que Meli ya no vivía conmigo- si quiere discutir
- Moon, ella lo sabía. Cuando fuiste al baño antes de acompañarlos a la puerta le repitió la dirección de Melina a su esposo, quizá no fue una madre muy presente como tú niña requería pero intentó lo mejor que pudo en equilibrar su carrera, su maternidad y su vida como mujer y se ve que está arrepentida sino no te hubiera buscado en un momento tan crítico como el ser despedida-
- no fuí despedida, renuncié -
- cierto, mi punto es que ya eres una adulta que te cuesta mantener la tranquilidad ante la renuncia, ella tenía dos hijas, un ex esposo con una mujer más joven quien le repetía que había sido una mala esposa y la falta de un trabajo, pero como dije no es de mi incumbencia - repito volviendo a empujar el carro y a tres pasos atrás habla saliendo del trance en que se quedó
- ¿y por que insistes en que la vea si no es de tu incumbencia?- pregunta elevando la voz para la que la escuche, está molesta, no le importó que los dos señores que están al fondo la voltearan a ver
- porque debe ser un poco triste no verte- respondo deteniendo el carrito y volteando a verla, ella me mira confundida por un segundo
-claro que no, mi mamá ya está casada por segunda vez y mi papá es de alguien más así que como en todo, mi ausencia no se nota- vuelve a la defensiva
- si el día de mañana faltaras en el mundo; yo sería el primero en notarlo- los dos nos quedamos en silencio mirándonos mientras suavizamos nuestro entorno