Dolores Amores

Pre-Navidad

23 Diciembre...

Moon jamás a ido a un rancho y por eso no juzgo que traiga ropa tan poco abrigada.

— Moon, ¿tienes algo más abrigado? — pregunto mirando que trae una chamarra en el regazo.

Hace media hora tomamos carretera, aún seguimos en Vallarta en caso de que diga que no.

— si, ésta es solo más delgada — yo asiento conforme sin miedo de que se congele estando allá — ¿cuál es tu mejor recuerdo de navidad?— pregunto haciendo plática casual en auto.

— fue... creo que fue la última navidad antes de que mis papás se divorciaran. Cenamos hamburguesas hechas por mi papá, las mejores hamburguesas que nunca más haya probado— por un momento solo se escucha la radio por lo bajo, imagino que es un momento muy emotivo para ella, podría jurar que sus papilas volvieron a reproducir ese sabor de hace más de 10 años en su boca otra vez — a mi me regalaron unos sets de Polly Pocket, que me esmeré mucho en cuidar pero una vez que Melina y yo discutimos los escondió y los escondió tan bien que hasta ella los perdió — comenta riéndose ante el recuerdo — ¿y el tuyo?—

— no tengo uno favorito, todos los años han sido muy buenos, cada uno con lo suyo—

<< Aunque creo que este será mi favorito simplemente porque estarás tú>>

El resto del camino fue contar anécdotas, escuchar música y ella cantar una que otra de ellas.

Alrededor de las 3 de las tarde llegamos a la gran casa Cortéz después de detenernos un par de paradas para tomar fotos por petición de Moon quien se encontraba muy emocionada de ver vacas y caballos, bosque y sugerirle probar algunas delicias de rancho que en Vallarta no encontrará fácilmente haciendo más memorable su mini road trip.

— ¡tío!— me recibe el grito de la hermosa Caroline pero rápidamente cambia su amor por mi, veo como le brillan los ojos al mirar a Moon detrás de mí quien mira sorprendida a nuestro alrededor, eso pasa cuando tu padre es arquitecto por amor al arte, su casa es un lugar donde hay mucho que mirar — MOON— grita la niña corriendo a la velocidad que sus piecitos le dan, el grito de Caroline la saca del transe para mirar el origen de Caroline, se pone de cuclillas para abrazarla, cuando choca con Moon ella la abraza levantándola.

— creo que dejaste de ser su favorito— comenta Moon burlona como si la última vez que estuvieron juntas no haya pedido ayuda a Melina y Raquel.

— ¿es cierto Caroline? ¿Ya no me quieres?— pregunto fingiendo llorar ella mira con gesto incómodo a Moon quien suelta una carcajada ante el lenguaje facial de mi sobrina

— dale un abrazo al tío Mark porque sino se pondrá triste— Caroline me extiende los brazos, la abrazo y comienzo a hacerle cosquillas como castigo por haberme cambiado.

— ¡hija! ¡Ya llegaron!— escucho el grito de mamá y solo puedo pensar ¿Acaso amanecí invisible?

Mamá está bajando los últimos escalones para llegar a nosotros, Moon camina hacia ella y yo con Caroline en el brazo la sigo por detrás.

— hola señora, muchísimas gracias por haberme invitado a pasar la navidad con usted y su familia — Moon está realmente agradecida y más en momentos como este en su vida

— ay hija, gracias a ti por aceptar la invitación, espero que la pases muy bien. ¿Van a quedarse aquí?— ahora sí existo.

— hola mamá, también estoy emocionado de verte, que hermosa te ves ¿y papá? Que bueno, no, nos quedaremos — respondo haciendo una conversación como Kiara cuando no le preguntas como está al responder una llamada

— perdón hijo, fue la emoción de ver a Moon, ¿así dijiste que se llama?— yo asiento con la cabeza puedo ver de reojo la sonrisa tímida en los labios de Moon — es que a ti te ví hace poco. Tu papá fue a platicar con tu padrino, seguramente va a llegar tarde, se va a casar su hija, no sé cuándo pero le preguntó sobre el acomodo y todas esas cosas que a tu papá le encantan—

— ¡aaah! ¡Un menso!— escucho desde arriba de la escalera

— ¡aaah! ¡Una mensa!— grito de regreso al ver a mi hermana, sonriendo comienza a bajar la escalera.

— les acomodé una habitación por si se quieren quedar — comenta mamá mientras me acomodo a Caroline en el otro brazo para descansarla, ella se mueve para que la baje y mis brazos se sienten felices, la niña corre a la fuente de papá para jugar con el agua de ella.

— Gracias pero le dije a Catalina que me arreglara una de las villas— respondo pasando mi brazo adolorido por los hombros de Moon para acercarla a mi sin asustarla ni comprometerla, ella se acerca a mi rodeándome con su brazo por mi cintura.

— hablando de eso, tuve un pequeño contratiempo que no es grave pero igual deberíamos informarte de ello— comenta Catalina al llegar a nosotros, Moon me suelta para que abrace a Cata pero como hoy soy invisible obviamente abraza primero a Moon y después a mi.

— Moon hija, estamos terminando de hacer los guisos para los tamales de mañana, ¿me podrías acompañar para probarlos de sal? Catalina es muy desabrida y yo muy salada, necesito una tercera opinión — mamá comprende llevándose a Moon que no voltea a verme, está más emocionada de probar comida de mi mamá y de caminar por la casa que lo que sea que Catalina debe decirme.

— tardaron un buen— comenta Cata caminando lentamente hacia la puerta principal donde puede cuidar mejor a Caroline

— si, hicimos un par de paradas, Moon no conocía para este lado— mi respuesta nutre la curiosidad de Catalina — ahora dime ¿Qué pasó?—

— la buena noticia es que la villa está llena, estamos al cien, la mala noticia es que al estar llenos solo los pude acomodar en uno de los bungalows sencillos de una cama— ella aprieta los labios porque sabe que es un problema — y si se quedan aquí igualmente tendrían que compartir cama — yo respiro para intentar no enojarme, cierro los ojos y me los cubro con una mano

— te dije Catalina— mi voz no suena a que esté tranquilo, porque no lo estoy.




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