Capitulo XII.
Actualidad.
Estoy en la cocina preparando algo para comer y escucho golpes en las puerta, todas mis alertas se activan y rapidamente agarro un cuchillo de mesa, que estrategimente es el que menos me defenderia pero es el que tenia más cerca. Me acerco lentamente y mi corazón se detiene cuando vislumbro a las personas del otro lado. Puede ser mi cerebro me este fallando, me alejé y llevé mis manos a mi cabello pensando en que ¡Dios mio! tengo desde que murió mi abuelo que no sé nada de ellos, ni siquiera una pista y ahora están del otro lado de la puerta y parece irreal.
Inspiro profundamente y me acerco de nuevo a la puerta, coloco mi mano en el pomo y lo pienso, no sé porque lo pienso pero lo hago mientras mi corazón no deja de latir como loco, abro lentamente y cuando quedo a la vista, tres pares de ojos se concentran completamente en mi y yo no me puedo mover, me parece increible tenerlos frente a mi porque pensé que no pasaria, no aún. Siendo consciente despues de varios segundos, me hago a un lado y los dejo pasar sintiendo una opresion en el pecho, como si algo me impidiera respirar.
Cierro la puerta y los dirijo hacia la pequeña sala, nos sentamos y nadie dice nada, quiero observarlos a los tres pero mis ojos se quedan fijos en mi papá que parece que los años le pasaran por encima, puede verme en él y me duele un poco pero alejo ese sentimiento y fijo mi vista en Sofi que tambien pareciera que los años le pasaran por encima, no se les nota ni un poco su edad, cada uno debe tener unos cincuenta y algo.
Sonrio un poco y llevo mi mirada a Jacob que se ve mucho más hombre, más maduro, más musculoso y mucho más guapo, estoy completamente segura de que debe de tener muchas chicas detras de él.
—Hija...—esa palabra resuena en mi cabeza y me giro hacia mi papá que me observa detenidamente—estás tan...grande.
—Oh, mi niña. Ya eres toda una mujer—se levanta del sofa en donde esta, para llegar a mi y abrazarme como lo hacia antes y como extrañaba tanto.
—Si...—suspiré sintiendo como un peso se iba—te extrañé tanto.
—Haz, hermanita ¿como estas?—él me miró y yo le sonreí asintiendo, creyendo que así por lo menos pudiera entender como me estaba sintiendo, apelando a la conexion que teniamos antes.
—Estoy bien, se puede estar mejor pero a veces ocurren cosas que no esperamos que nos hagan bien—Sofi me apretó más contra ella y yo me reí.
—Ese Igor me va a escuchar—yo negué acomodandome en el sofa junto a la unica persona que podria llamar madre.
—Dejala hijo, tu hermana ya es mayor de edad y ella sabe lo que hace—sonrei complacida.
—Eso es correcto—dejé de sonreir y los miré a los tres con esa pregunta rondando en mi cabeza—¿que hacen aqui? no me malentiendan, estoy feliz de verlos pero es raro, han pasado varios años en donde no habiamos podido tener nada de contacto—inhalo profundamente para llenar mis pulmones de aire—extrañamente tuve que salir corriendo del apartamento en donde estaba porque los hombres de mi adorada madre me habian encontrado y ahora ustedes aparecen aquí—Jacob suspira—perdonenme por preguntar pero si es muy extraño todo eso.
—Sinceramente me daba mucho miedo venir, que Sandra descubra que estas aqui despues de encontrar un lugar seguro y aunque nos aseguramos de cubrir nuestros pasos, sigo sintiendo miedo—por un momento la tranquilidad se evapora y una tension se instala en mis hombros.
Hay una pregunta para mi misma que me circula por la mente pero no estoy dispuesta a darle voz, no soy capaz, en cambio digo algo que es muy cierto.
—Hablar cinco minutos por telefono no se compara con verlos de frente de nuevo—con esta verdad me siento a salvo de esa pregunta—los he necesitado tanto.
—Y nosotros a ti hija—Cristian, mi papá, acercó su mano para tomar la mia—siempre he estado pendiente de ti, en todos los lugares en donde has estado he tenido a personas cuidandote—de eso fui consciente despues de que tuve la oportunidad de hablar con uno de ellos—y sé que tus amigos estuvieron aqui y que te informaron de todo lo que pasó—suspiré y lo miré por varios segundos pensando.
—¿Por qué tenias que ser participé? ¿por qué sacar un arma? ¿por qué no me evitaste todo ese sufrimiento? simplemente ¿por qué ella? ¿por qué no una persona más normal?—casi me rio con lo ultimo pero me contuve.
—Hija ¿sabes lo que es que te amenacen con matar a uno de tus hijos? yo me negué porque no podia hacerte eso pero cuando se convirtió en una decision de vida o muerte, decidi que era mejor alejarte de sus garras y así salvar a tu hermano de morir en sus manos—lo vi formar puños con sus manos—si verte sufrir estaba acabando conmigo, imaginate que hubiese sido de mi si permitia que asesinara a Jake.
Sabia la magnitud de su maldad ¿pero asesinar a Jacob? eso rayaba en la locura y me causaba más miedo saber de lo que realmente es capaz de hacer.
Todos giramos hacia la puerta cuando se escucho el movimiento de la cerradura al ser abierta, Jacob y mi papá se levantaron asustados y sacaron sus armar. Yo estaba segura de que era Igor porque siempre se le tranca la puerta al intentar abrirla, lo que no esperaba es que al abrir la puerta apareciera junto a Veronica y Samantha que se veian igual de sorprendidas al ver a las personas a mi alrededor.
—Hazel—Igor me llamó y yo lo miré—¿que ocurre?—le sonreí y mi papá y mi hermano bajaron sus armas.
Jacob se acercó a Igor mientras yo cerraba la puerta detras de ellos, podia sentir la tension, hasta la podia cortar con una tijera y más fijandome en las miradas de mis amigas.
—Igor, siempre supe que el peligro eras tú—casi me rio pero me contuve—no es el momento para esto pero si le llegas a hacer algo a mi hermana, te juro que te voy a hacer sufrir ¿lo entiendes?—él asintió y se acercó a mi.
—Sabes cuantos años aguarde para que esto pasara y justo cuando creí que no la volveria a ver, ella aparece frente a mi—me mira y yo siento que me derrito—pero si necesito que expliquen que ocurre y porque, peligrosamente, se encuentran aqui.