Dominados

19

Nick

Una simple palabra...

Bang

...podía convertirse en la razón de que toda mi existencia terminase...

Bang

...como era el caso de todos los miembros que solamente caían...

Bang

...ante la presencia de los miembros del Sexo Perfecto.

Bang

Los seres que tenían el control sobre todo.

Bang

Hacer un simple suspiro...,

Bang

...gritar...,

Bang

...o murmurar...

Bang

...podía tomarse como una deslealtad hacía el sexo Perfecto.

Bang.

Pero mi consciencia no se sentía dispuesta a...

Bang

...tener que lidiar con el poder de esa culpa.

Bang

Jeremy había muerto.

Bang

De la misma forma que ocurrió con Pete y los demás chicos cuyos cuerpos ahora solo permanecían arrojados sobre enormes lagos de sangre.

Bang

Sin vida.

Bang

Miembros Inocentes que fueron asesinados porque no les agradaba sus nombres o apariencia.

Bang.

Millones de Imperfectos morían por cada segundo que pasaba, dejando a los pocos sobrevivientes con la obligación de permanecer en silencio a cambio de no ser el próximo en ser...

Bang

...asesinado.

Bang

¡Por fin logré comprendedlo!

Ban

¡Esta era la razón por la que mis hermanos que no volvía a casa!

Bang

Y quizas yo tampoco lo haga.

Bang

Nunca volveré a Padre ni al resto de mis hermanos.

Bang

Pero todavía tenía la opción de guardar silencio.

Sí no veían algún detalle en mi persona quizás sería una razón para que salvasen mi vida, pero al ver a Jeremy sin vida me obligó a ignorar cualquier cosa que Padre nos enseñó con respecto a los Miembros del Sexo Perfecto.

Jeremy era la prueba de que eran malos y no les importábamos.

Un Imperfecto inocente que logró sobrevivir a esa trampa mortal haciendo miles de esfuerzos por mantenerse en pie fue recomenzado con la muerte por orden de un un miembro no quería ayudarlo.

—¡Nooooooo! —¿Qué clase de mente enferma haría algo como eso?

—¿Alguien se atrevió a hablar? —quizás alguien con un perfecto sentido del oído.

Ahora sí había metido la pata.

—¡Hablen!

Normalmente cuando robaba o hacía trampa en el LaserTag yo me dejaba guiar por mi instinto de aventura, ya que nadie le daba tanta importancia a esas tonterías. Pero en esta ocasión todo era distinto.

Me había atrevido a hacerle frente a un furioso miembro del Sexo Perfecto.

Cualquiera que lo hiciere no vivía para contarlo.

— ¿Acaso fuiste tú, maldito imbécil? —y ver el rostro de ese miembro reflejando ira y frialdad me hizo darme cuenta de que tal vez no iba a salir vivo de ahí—. ¡¿fuiste tú?!

Todo el valor que emanó de mi corazón luego de ver a Jeremy morir desapareció, permitiendo le al miedo tomar su lugar y fortalecerse por cada segundo que veía a ese demonio dirigiéndose a mi celda.

—¡Habla! —Un monstruo que con el poder de eliminarme en un solo santiamén.

Ahora solo sentía frio.

El miembro estaba lo bastante seguro de que yo era quien se atrevió a hablarle.

Ahora solo tenía dos opciones; Quedarme callado y dejar que diese la orden como sí nada o de tratar de salvar mi vida pidiendo perdón.




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