SINOPSIS
Entre lo que irrumpe y lo que permanece, hay un instante que lo cambia todo.
Una quimera toma forma sin aviso, intensa, fugaz, imposible de retener.
No responde a la razón ni a la lógica: sucede. Y en ese suceder, desarma.
Pero lo que parece efímero no desaparece. Deja huella. Se instala. Modifica.
Perder la razón no es un error... es una consecuencia. Una forma de atravesar lo que no se puede evitar.
Dos momentos. Una misma fuerza. Lo que comienza como un impulso... termina transformando lo que queda.