Capitulo 2
En busca de…
El amor es el poder que le da sentido a la vida.
Auténtico, genuino. No es negociable.
Nace de la nada… y se convierte en un todo.
Un instante eterno, de esos que quedan en el corazón.
Una noche especial.
Después de una cena donde se encendió la llama de la pasión,
Nos convertimos en un solo ser.
Nos dirigimos hacia ese sitio donde perdemos la noción.
En ese recorrido, algo cambió.
Mi mente, mi alma… se perdieron. Quedaron atrás.
Tan atrás como mis sentimientos y emociones,
Aquellos que ella logra despertar.
Sigo adelante, guiado por el instinto. Por la intención.
Entonces lo percibo.
Los sentidos se debilitan.
Las emociones resisten… sin poder evitar lo inevitable.
Se desconectan.
Mi respiración se acelera,
Y el ritmo, con ímpetu, va dejando su huella.
Escucho una voz. Suave. Intensa.
Se instala en mi mente: es la duda tomando posesión.
El vacío… como un agujero negro,
Devoró lo más importante de mí.
Me alejo. Cada vez más.
Intento volver.
En vano. Estoy lejos. Más lejos.
La libido insiste.
Y sigo… sin dirección.
El destino quedó atrás,
Y avanzo sin percibir que la exigencia comienza a desgastarme.
Casi agotado, la miro a los ojos.
Y pregunta.
—Estás tan entregado… que no sé hasta dónde querés llegar.
Responde
—Quiero sentir. Quiero que esto tenga sentido.
Ella dice
—Ya estás en mí… no sé cuánto más necesitás dar
El silencio se impone.
Es el único testigo y dice más que mil palabras.
Y las preguntas comienzan a surgir,
Buscando algo… sin saber qué.
¿Dónde quedó el placer?
¿En qué momento se perdió?
¿Acaso el vacío lo devoró?
El sentir perdió el sentido.
Y yo…
Seguía buscando.