Dominio Sin Control

CAPITULO 4

CAPITULO 4

LO QUE QUEDA EN EL CAMINO

El apogeo del deseo no se anuncia.
Simplemente ocurre.
Y, sin aviso, comienza su desgaste.
Se diluye.
Pierde fuerza.
Se apaga.
Como si la naturaleza hubiese fijado una regla imposible de esquivar.
Una dirección única.
Sin retorno.
El final está escrito: la extinción.
En ese trayecto, el cuerpo y la mente entran en disputa.
Pero no hay equilibrio posible.
Hay un vencedor…
y un vencido que avanza, lento, hacia su lecho.
El desenlace no duda.
No negocia.
No comprende.
Llega frío.
Preciso.
Inevitable.
La muerte no aparece sola.
No es un cierre vacío.
Es un corte.

Termina una etapa.
Y, al mismo tiempo, impone otra.
Aprender a vivir sin aquello que antes impulsaba todo.
El deseo se va sin despedirse.
El control pierde sentido.
La voluntad queda inmóvil.
Todo parte en el mismo instante.
Todo hacia el mismo destino.
Y lo que queda…
no es el vacío.
Es el amor.
El único que no se extingue.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.