Dominion of Elements

Episodio 1. El vago sin pandilla… ¡y el héroe más idiota del día!

Región Kaer’Marun, Aldea Braskh

El sol quemaba sin piedad sobre la tierra agrietada de una aldea pobre y olvidada, en el corazón de Kaer’Marun. Casas mal armadas con madera y hojalata, niños sin zapatos corriendo con cubos vacíos, ancianos vendiendo fruta seca en mantas viejas. Era la parte más baja de aquella región.

Bajo la sombra única de un árbol seco, se encontraba recostado sobre el tronco, un joven de unos dieciséis años, de cabello negro revuelto y un cuerpo marcado por el cual se veía reflejado un intenso entrenamiento que contaba los años de esfuerzo y noches sin dormir. Él estaba relajado, recostado en el suelo, masticando un palito de madera entre los dientes.

––Vaya… este día será igual de aburrido. ––suspira. ––Nunca pasa nada interesante. ––Se rasca la cabeza frustrado consigo mismo. –– ¡Ay, Kael! A este paso no podrás formar tu pandilla, viejo…

Observa sus manos como si estuviera buscando alguna respuesta a sus dudas.

–– ¿Y si armo una pandilla solo de elementales de agua...? ––susurra pensativo. ––Sería fabuloso… ––se echa más así atrás con las manos detrás de la cabeza. –– ¡Nos llamaríamos los Water Seven!

Se detiene en seco como si la sola idea fuera un fiasco, frunce el ceño, sus ojos marrones dorados se enfocan en el inmenso cielo despejado.

––No… no suena tan bien. ¿Los dioses del agua...? Ese suena algo decente. ––se frustra rascándose exageradamente la cabeza, se revuelca en el suelo. –– ¡¿A quién engaño?! ¡Todos suenan fatal!

Una joven paso al frente de él, cargando dos cántaros gigantes de agua sobre los hombros. Cabello largo, morena clara, curvas modestas, con una leve sonrisa tímida. Él la ve pasar y sus ojos se iluminan formando literalmente corazones. Se levanta de golpe. Se acerca a ella con aire galante, peinándose hacia atrás el cabello con una mano de manera seductora.

–– ¡Hermosa dama! ¿Qué hace una criatura tan majestuosa cargando tanto peso bajo este sol cruel? ––su voz toma un aire sensual, una sonrisa cargada de picardía se muestra en sus labios. ––Un caballero como yo no puede permitir que tanta belleza haga tal esfuerzo.

La chica suelta una carcajada divertida. Él orgulloso, carga los cántaros sin esfuerzo y caminan juntos por aquel camino agrietado y seco.

En el mercado de la aldea, un grupo de pandilleros locales (con ropas andrajosas y mirada hostil) rodea a una pareja de ancianos. Uno tiene una pequeña llama danzando sobre su palma. Otro manipula piedras con el aire. Y el resto tenían palos dispuestos en atacar.

–– ¡Vamos, anciano! ¡La cuota del día! ¡Ahora! ¡Sin excusas! –indica uno de ellos con rabia, moviendo la mano.

––Lo siento, joven… hoy no vendimos nada... ––indica el anciano con los nervios brotando de cada poro de su cuerpo mientras se ponía como un escudo entre su esposa y ellos.

–– ¿Y eso qué importa, viejo imbécil? ¡O pagan… o mueren! ––ruge el otro a punto de lanzarle en los rostros las piedras que bailan sobre sus manos.

Uno de ellos lanza un puño de fuego contra el anciano. Pero antes de que lo alcance…

¡SPLASH! Una mano hecha de agua pura detiene el ataque en el aire. Kael, con expresión relajada…brazo extendido…sosteniendo la mano del pandillero, los mira a cada uno con desdén como si fueran simples insectos

–– ¡Hey, idiota! ––una expresión cargada de la más cruel burla se refleja en su rostro. –– ¿Acaso no te enseñaron en la escuela de delincuentes que a los mayores se les respeta?

–– ¡¿Y tú quién demonios eres?! ––ruge con rabia el pandillero. Las venas comenzaron a sobresalir de su cuello y frente.

––Soy un simple vagabundo errante que te romperá el cuello. ––su voz era amenazante. Una sonrisa cargada de burla y diversión se presenta en sus labios.

¡PUM! Con la otra mano, le lanza un puño de agua directo a la cara, que lo manda volando. Los otros dos reaccionan, pero el chico, aún sin dominar técnicas superiores, los derrota usando ataques simples de agua como látigos, esferas y ráfagas. Su habilidad es básica, pero su ingenio y velocidad combinando con astucia lo compensan.

Al final de la pelea. Los pandilleros quedaron tendidos sobre el suelo, casi sin alma…estaban vivos, pero inconscientes como si un camión de carga hubiera pasado sobre ellos.

Los aldeanos de alrededor que contemplaron la pelea. Gritan con ánimos, bastante felices de haberse librado de aquellas lacras, que solo iban a perturbarlos. Ancianos y niños rodean a Kael dando sus sinceros agradecimientos a su salvador. La chica de antes lo abraza emocionada.

–– ¡Eres mi héroe! ––se aferra a su cuello con las mejillas sonrojadas y una enorme sonrisa suave.

–– ¿Qué tal un besito para tu valiente salvador? ––se señala con un dedo una mejilla con una sonrisa coqueta.

Antes de que ella pueda decir o hacer algo, un niño de unos ocho años se acerca, con mirada astuta.

––Sabes que vendrán los demás pandilleros cuando se enteren, ¿verdad? ––el niño de cruza de brazos con el cejo fruncido. –– ¿Acaso tienes una pandilla que te respalde?

Su sonrisa se congelo de golpe al igual que sus animos. Se queda mirando al vacío unos segundos que parecieron eternos...

––Creo que hoy moriré. ––palideció dramáticamente, mientras caía de lado.

"Así comienza la historia del vago más iluso de Elandar… que sueña con formar la pandilla más letal del mundo."



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En el texto hay: elementos, anime, aventura humor

Editado: 31.05.2026

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