Dominion of Elements

Episodio 5. La Montaña del Viejo General

Kaer´Marun, Aldea Tarzia…

La aldea armo una fiesta por todo lo alto. Las casas se llenaron de luz y risas. Por primera vez en años, la gente comía sin miedo, hablaba sin susurrar, y los niños jugaban sin mirar por encima del hombro. Todo gracias a Kael y Brax…y sobre todo Dominion, por acabar por completo con la pandilla principal de la aldea.

Brax recibía cestas de frutas y pan de los aldeanos, inclinando la cabeza con gratitud.

—Gracias… gracias de verdad. ––decía él con respeto cada vez que recibía una.

A unos metros, Kael ya estaba rodeado de varias chicas, haciendo gala de su galantería exagerada.

—Oh, ¿cómo podrá este pobre forastero marcharse sin antes grabar en su memoria la dulzura de sus sonrisas? ––su voz estaba cargada de coquetería, su sonrisa se ilumina con picardía gracias a los rayos del sol. –– ¡Sois peligrosamente encantadoras! ––hace una galante reverencia como si fuera un caballero de épocas antiguas.

Las chicas reían encantadas, y algunas hasta suspiraban por los ojos marrones dorados de Kael y su sonrisa de ensueño.

Brax con los brazos cruzados, suspiró profundamente al verlo tan metido en su papel de Don Juan. Se acercó lentamente y tomó a Kael del cuello del abrigo.

— ¡Tranquilo, viejo! ––sonríe Kael con picardía, sin poder dejar de ver aquellas chicas que se despedían de él con la mano. ––Solo estaba socializando con estas encantadoras, hermosas y dulces señoritas...

Brax lo arrastró sin piedad, mientras Kael extendía los brazos dramáticamente.

— ¡No me olviden, damas! ––gritó Kael completamente cautivado por sus bellezas. –– ¡Volveré! ¡Se los prometo! ¡Y me casare con una de ustedes o quizás con todas! ¡Tengo mucho amor que dar!

—Tienes que concentrarte más. ––recriminó Brax, con el ceño ligeramente fruncido sin soltar su agarre. ––Así no podemos avanzar si sigues coqueteando con todas las chicas de los lugares que visitemos.

—Me concentro mejor con esas bellezas a mi lado. ––indica con picardía. –– ¿No has oído del poder de la motivación?

Luego se puso más serio por un instante.

—Por cierto… ¿tú puedes hacer eso de crear espadas de tierra como aquel tipo? ––sube la mirada para poder verlo.

— ¿Qué? ––arquea una ceja.

— ¡La espada! ––mueve su mano como si estuviera forjando una. –– ¡El tipo que nos enfrentó transformó la tierra en una espada! ¡Fue increíble! ––sus ojos se formaron como estrellas.

Brax se detuvo y lo soltó. Kael cayó de trasero al suelo.

—No. Eso ya es nivel medio, Kael. ––explica calmado como si eso fuera lo más obvio del mundo. ––Nosotros apenas estamos en lo básico. Se necesita años de práctica, precisión… y foco.

—Estamos buscando tipos fuertes para nuestra pandilla. ––suspira bajando la cabeza como si ya estuviera lanzando la toalla. ––Pero nosotros apenas si dominamos lo mínimo.

Entonces, se iluminó como si una idea se hubiera encendido.

— ¡Ya lo tengo! ––chocó su puño con su palma más decidido. –– ¿Y si buscamos a alguien que nos enseñe? Tiene que haber un maestro o un loco poderoso por aquí, ¿no?

— ¿Ah sí? ––su tono fue sarcástico, se cruza de brazos. –– ¿Y a quién piensas preguntarle eso?

En ese momento, un anciano con bastón, caminaba lentamente frente a ellos. Kael se levantó de golpe. Lo detuvo por los hombros con entusiasmo dramático.

— ¡Oiga, viejo sabio! ––Kael lo sacude por los hombros. –– ¿Conoce a alguien que nos pueda enseñar a dominar nuestros elementos?

El anciano lo miró como si le preguntaran si aún vendía dinosaurios.

—Sí, conozco a alguien. ––se frotó la barbilla pensativo. ––Pero no les va a gustar.

— ¡Nos encantará! —dijo Kael emocionado.

—Bien, como digas. Vive en esa montaña. —señaló con el bastón un pico envuelto en nubes. —Fue uno de los cuatro grandes Generales de Dominion. Un imbécil arrogante, egocéntrico, amargado…odia a todos los seres vivientes. Incluso a los insectos. Ese idiota domina los cuatro elementos. Quizás le puede funcionar… claro, si salen con vida de esa montaña, antes que él los mate por poner un solo pie en sus dominios.

Kael casi da un salto de la emoción: –– ¡Perfecto! ¡Gracias, viejo sabio! ––estrecha sus manos agitándolas frenéticamente.

Le dio una palmada en la espalda. Salió disparado como una flecha arrastrando a Brax.

— ¡¿Vamos a ver a un ex General de Dominion?! ¿Estás loco? ––grita Brax algo nervioso.

— ¡Loco no! ––estaba lleno de emoción como si hubiera comido una bolsa repleta de dulces. –– ¡Motivado!

……………………………………………………

Montaña Hollow – La casa del ex General.

La montaña parecía arrancada de una leyenda. A cada paso, la vegetación se volvía más extraña, las rocas más afiladas. Finalmente, una pequeña casa con un jardín inmenso apareció ante ellos. Flores azules, pilares flotantes de tierra y agua girando en equilibrio. Pero apenas dieron el primer paso hacia la gran entrada...

¡FIUU!

Lanzas de tierra envueltas en fuego salieron disparadas desde el suelo con precisión milimétrica. Ambos esquivaron ágilmente, aunque una rozó la mejilla de Brax, dejando una línea de sangre.

— ¡¿Qué demonios fue eso?! —gruñó Brax, con los ojos abiertos como platos.

Entonces, de entre las sombras del jardín, emergió un hombre alto, cabello corto, de mirada como cuchillas y barba corta grisácea. Vestía una túnica gris vieja, pero su postura era recta, como si el tiempo no lo tocara.

— ¿Quiénes son ustedes? ––ruge el viejo con una espada de tierra cubierta de fuego en mano. –– ¿Qué hacen en mi propiedad?

— ¡No dispare, maestro! ––Kael levanta ambas manos en señal de paz con una media sonrisa. ––Somos Kael y Brax, dominamos el agua y la tierra a nivel básico. Queremos aprender de usted para dominar mejor nuestros elementos…

— ¿Y por qué debería hacerlo? ––lo interrumpió en seco, entrecerró los ojos bastante irritado. –– ¿Acaso me conocen?



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En el texto hay: elementos, anime, aventura humor

Editado: 31.05.2026

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