Kaer´Marun, Montaña Hollow…
El sol estaba en lo alto. Impecable. Majestuoso. Brillante. El aire parecía inmóvil bajo el peso del calor. Las sombras eran cortas, duras, y todo lo que quedaba expuesto brillaba con un resplandor que obligaba a entrecerrar los ojos. El sonido del entorno se reducía a lo esencial: el zumbido de insectos, el crujir de suelo seco, algún ruido metálico de un martillo golpeando con fuerza un yunque en el silencio espeso de la hora.
Brax, Kael, Lyra y Nya estaban sentados con las piernas cruzadas en el suelo del claro de entrenamiento. Ginthar se encontraba frente a ellos de pie y firme como una montaña. Los observaba con atención.
––Muy bien, muchachos. ––comienza hablar con calma. ––Después de aquella interrupción continuemos con esto…y espero que no vuelvan a interrumpir la clase, ¿Me escuchaste bien, Kael?
––Sí, sí…sí, tranquilo maestro, ya no pasara de nuevo. ––responde despreocupado, mientras mueve la mano quitando importancia al asunto.
––Eso espero. ––sentencia con firmeza, observándolo con los ojos entrecerrados. Enfoca su vista en Brax. –– ¡Brax, ponte de pie! Ya es momento de que aprendas hacer una espada.
Brax sorprendido se señala con el dedo, parpadea confundido: –– ¿Eh? ¿Yo? ¿Está seguro, maestro?
–– ¡Hey! ¿Y por qué Brax puede crear una espada, mientras yo tengo que mejor mi látigo? ––Kael se levanta con leve enojo y ofendido. Se señala con el pulgar. ––Yo también quiero crear una espada de hielo.
Ginthar lo observa con atención, con leve reproche en la voz, explica: ––La tierra a diferencia del agua, es la más fácil de moldear, sin importar tu nivel de energía elemental. Puedes hacer lo que quieras con la tierra. En cambio el agua, debes usarla en su estado sólido para crear algo, y eso solo se logra cuando eres nivel intermedio…por el momento solo puedes usarla en su estado líquido, Kael…al igual que Lyra…solo Brax y Nya pueden moldear la tierra como gusten, debido a que es sólida y fácil de manejar.
Kael se vuelve a sentar en el suelo con los brazos cruzados, soltando un suspiro frustrado, hinchando las mejillas. Brax le da varias palmadas en la espalda, tratando de animarlo un poco.
–– ¿Por qué no nací como un elemental de tierra? ––susurra con un puchero poniendo cara de disgusto.
Lyra y Nya ríen bajito ante el comportamiento infantil del chico que es su capitán. Ginthar se cruza de brazos y suspira con cansancio.
––Vamos Brax, levántate y haz la espada. ––ordena Ginthar, frotándose el puente de la nariz.
Brax se pone de pie. Da varios pasos hasta quedar a un metro de su maestro.
––Pon tu mano en la tierra y concentra toda tu energía en un solo punto, mientras te imaginas una espada. ––explica con calma para que pudiera entenderlo.
Brax asiente obediente. Pone una mano en la tierra. Concentra todo su poder y energía en un solo punto. Con el ceño fruncido. Las venas marcándose en su frente y brazos. El sudor a perlaba su rostro. Todo su cuerpo temblaba debido a la presión que estaba ejerciendo al concentrarse. De pronto…de la tierra comenzó a surgir la empuñadura de una espada posándose dentro de la mano de Brax. Él fue subiendo lentamente la mano, mientras la espada iba tomando forma. Todos miran sorprendidos. Ginthar lo mira con leve orgullo.
Brax alza la mano levantando la espada de tierra en el aire: era una espada débil, delgada, daba la impresión que al más mínimo sopló se podía desvanecer. Pero, Brax la miraba como si fuera el tesoro más apreciado en el mundo, su más grande obra maestra. Kael miraba la espada, embelesado. De levantó. Camino hasta Brax, observando con genuina fascinación aquella débil espada.
–– ¡Es hermosa! Me acabo de enamorar. ––susurra Brax, admirado por su primera creación.
–– ¿Puedo tocarla? ––pregunta Kael embobado, con un suave rubor en las mejillas.
––Claro que sí, capitán. ––concede orgulloso por su obra.
Le entrega la espada a Kael, que la mira como un niño viendo en persona a su superhéroe favorito. De pronto…la espada se desvanece convirtiéndose en polvo. Kael cae de rodilla de forma dramática con lágrimas saliendo de los ojos. Brax cae de rodillas, como un padre viendo partir a su hija con un hombre.
–– ¡NOOOO! … ¡MI BEBÉ! … ¡ERA TAN JOVEN! ––grita Brax con exageración, mientras se tapaba los ojos con el brazo izquierdo. –– ¡Aún tenía mucho porque vivir!
––Te entiendo hermano, lo lamento tanto. ––lo consuela Kael entre sollozos con una mano en el hombro de Brax.
Lyra observa la escena con los brazos cruzados, pregunta con curiosidad: –– ¿Qué ocurrió, maestro? Era débil, pero mientras Brax la sostenía aún seguía en pie.
Ginthar con la mano en la barba, responde: ––Es simple, Brax perdió la concentración al darle la espada a Kael, eso es todo.
––Entonces, ¿Podemos traspasar las armas que creamos con nuestros elementos? ––pregunta Lyra con la mano en el mentón algo pensativa.
––Sí, pero tienes que mantener la concentración todo el tiempo y eso te hace consumir bastante energía elemental. ––explica, como si aquello fuera lo más obvio del mundo. ––Es más fácil tenerla en tu mano, porque la sientes, que tenerla en mano de un compañero.
Brax y Kael estaban vistiendo trajes fúnebres (que nadie sabe de donde aparecieron) hicieron una mini tumba de tierra. Pusieron flores en honor a la espada caída.
–– ¡Serán idiotas! ––grita Lyra con leve frustración, observando la exageración de esos dos.
––Era una hermana, un soldado que no pudo ver su primera batalla. ––solloza Kael con lágrimas en los ojos.
––Era mi hija…mi niña…yo la cree…le di la vida con mis propias manos. ––llora Brax, tapándose los ojos con el brazo.
Nya ríe bajito ante aquel drama. Lyra y Ginthar solo niegan lentamente con leve frustración ante la exageración de los jóvenes.
–– ¡Ya es suficiente de idioteces! ––ruge Ginthar, mirándolos a ambos. ––Brax vuelve hacer otra espada…Lyra y Kael, ustedes dos usaran sus látigos de agua y cortaran esta piedra en dos o en miles de pedazos… ––señala una enorme roca de tres metros de alto. –– Claro, todo dependerá del alcance y la fuerza de sus látigos.
Editado: 29.07.2026