Dominion of Elements

Episodio 23. ¡No Te La Lleves!

Kaer´Marun, Montaña Hollow…

La tarde transcurría con total normalidad dentro del bosque. La brisa mecía con mimo cada hoja de los árboles. Los pájaros cantaban con una sinfonía armoniosa. La cascada fluía sincronizada con el ambiente. El aroma a tierra mojada envolvía todo el lugar. Las nubes pasaban en diferentes tamaños y formas, mientras el sol cedía un poco en su intensidad.

Kael y Lyra, seguían dentro del agua tratando de mantener la conexión con su núcleo elemental. Brax y Nya, hacían lo mismo en la tierra. Ginthar observaba todo con atención, indicando con suavidad los puntos a mejorar. Kael trataba de mantener la concentración en el muro de agua que había levantado. Lyra intentaba crear varias esferas de agua.

––Oiga, maestro. ––lo llama Kael, tratando de mantener el muro erguido. ––Usted nos dijo que entrenó a la mocosa arrogante y a mi amada Arka, ¿Acaso fue de esta manera?

––No, la manera en que entrené a Arka, fue despiadada y cruel. La pobre no dormía ni comía nada en días, tratando de mejorar sus habilidades y técnicas, fue sin duda alguna mi mejor alumna, tan aplicada y determinada en ser la mejor. ––responde con orgullo latente, toma un pequeño sorbo de té con calma. ––Pero, a Layne, solo la entrené en el conocimiento.

–– ¿Por qué no la entrenó en lo físico, al igual que a su madre? ––pregunta Brax con suma curiosidad.

––Porque Arka, no permitió que nadie entrenará a Layne de esa forma, ella misma se encargó de hacerlo. ––responde con una leve sonrisa casi nostálgica. ––Ella decía, que nadie iba a tratar a su hija como ella lo hacía…el estiló de entrenamiento de Arka fue dócil, nunca puso el cuerpo de Layne al límite, era muy cuidadosa y estricta.

––Pero, si fue un entrenamiento dócil, ¿Por qué demonios ese monstruo del mal es tan fuerte y buena con sus elementos? ––pregunta Kael frunciendo el ceño, con leve furia disfrazada en celos.

––Porque cada vez que Arka se iba a una misión, Layne entrenaba sola. ––explica con calma, mientras se acerca al rio. ––Ella se ponía al límite, hasta destruir su propio cuerpo, solo por hacerse más fuerte…casi muere en dos ocasiones por poner al borde del colapso su núcleo elemental.

Kael sube y baja el muro de agua que creó. Lo transforma en un látigo. El sudor por el esfuerzo invade su rostro, mientras mantenía la concentración.

––Ja, dudó mucho que ahora esa mocosa y esos imbéciles de los otros Generales sigan entrenando como si se le fuera la vida en eso. ––se burla Kael de brazos cruzados, con aire de altivez. ––Se creen mucho solo porque son cuádruples y pertenecen a la pandilla más importante de Elandar…

––Te equivocas, Kael. ––lo interrumpe con firmeza, casi con reproche. ––Esos cuatro dementes, entrenan como unos monstruos, porque piensan que siempre habrá hay alguien más fuertes que ellos.

–– ¿Más fuertes que esos cuatro? ¿Acaso eso es posible? ––pregunta Lyra con curiosidad.

––Si, es posible…y ellos lo saben. ––asiente con seguridad. ––Puede que ustedes o el resto de las personas los vean a ellos como unos monstruos sádicos sin corazón, pero no son más que chicos normales como ustedes, con familias y personas, que amaban y protegen con su vida…y es por eso que entrenan día y noche, para proteger aquello que aman y juraron proteger.

––Entonces maestro, entrénenos en estos pocos días que nos quedan, como entrenaba en Dominion, por favor. ––pide Kael, con fuego y determinación en la mirada.

––Muy bien muchacho, si así lo quieres entonces lo haré. ––concede con una sonrisa que mezclaba travesura y crueldad. ––Los entrenaré como a esos cuatro, a los que sueñan derrotar.

Brax, Lyra y Nya tragaron saliva con fuerza, comprendiendo del todo la magnitud y seguridad de esa frase, mientras Kael se mantenía erguido y firme con los puños cerrados, y el ceño levemente fruncido.

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Valyria, Dominus Lux…

El sol descendía, dejando ver un cielo anaranjado con detalles rosados. La brisa fresca anunciaba que pronto anochecería. Dentro del cuartel general de Dominion, todo estaba tranquilo. Todos los pandilleros estaban en grupos, muchos de ellos hablaban animadamente, otros entrenaban por diversión con sus elementos, algunos jugaban cartas u otros juegos de mesa. El aire de ese salón de descanso se respiraba paz y tranquilidad. El temor y la angustia no tenían lugar en ese momento. Después del rescate de Ranuz, y que tanto él como Layne regresaron con vida de Ressan, la paz volvió a reinar en el cuartel.

Pero, en los terrenos de entrenamiento la cosa era distinta. Thanus estaba de pie, descalzo, con los brazos cruzados, con una t-shirt deportivo rojo sin manga y un short deportivo negro, en su cuello se contemplaba el emblema de Dominion, portado con orgullo, su cabello rojo estaba cuidadosamente desarreglado, con algunos mechones en la frente. Tenía cara de pocos amigos, con el ceño fruncido. A su lado, Kara, se estaba estirando con elegancia felina, con rostro risueño, luciendo un conjunto deportivo gris ceñido al cuerpo, su largo cabello castaño estaba atado en una elegante cola alta, en su abdomen se podía observar el emblema de Dominion.

––Ese idiota, nos hace venir aquí y llega tarde. ––masculla Thanus molesto. ––Sino fuera porque es mi superior ya le habría dado buena una paliza en su carita de niño bueno.

––La Huesuda estuvo a punto de llevárselo, y aun así quiere entrenar. ––indica Kara divertida, mientras se tapa la boca riéndose bajito.

Varios grupos entrenaban en el mismo terreno, controlando la tierra, el agua, fuego y aire, como si fueran extensiones de sus cuerpos; haciendo muros, espadas, dagas, gólems de todo tipo. Pero, más de uno miraba con plena admiración a las dos figuras de mayor autoridad en Dominion en ese momento, su sola presencia emitía una vibra poderosa de respeto.



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En el texto hay: elementos, anime, aventura humor

Editado: 29.07.2026

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