Kaer´Marun, Darlia…
El alba de la mañana, era pureza y paz. Pero todo eso se vio interrumpido por los sonidos constantes de martillos sonando con fuerza contra maderas. El sonido de serruchos cortando. El intenso sonido de objetos en movimientos. Los diferentes aromas entre dulce y salado de comida impregnando todo el ambiente. El bullicio de personas hablando muy animadas y las risas constantes de los niños.
El sol aún no se había asomado y en Darlia ya había un gran movimiento.
En el centro, frente a una improvisada mesa redonda de tierra, Theo daba instrucciones precisas apuntando con su dedo los diferentes puntos a seguir en un inmenso plano.
Luca por su parte ayudaba a mover troncos de madera para comenzar a construir los diferentes puestos que habría en la feria. Kael y Brax ayudaban a mover los escombros de la batalla de ayer que aún estaban esparcidos por algunas partes. Lyra y Kara colaboraban pintando las casas que habían sido destruidas.
Brax levantó varios escombros solo con su fuerza sin usar ni una pizca de su elemento.
––Oye, viejo ¿Por qué no usas tu elemento? Es más fácil y terminaríamos antes. ––indica Kael con la ceja arqueada, mientras levanta un tronco sobre su hombro.
––Pero capitán, esto también nos sirve como entrenamiento, debemos ejercitar nuestro cuerpo para mayor resistencia. –-responde con una sonrisa pícara. ––Además, ¿Por qué tú no usas el tuyo? Con el látigo de agua o con una ráfaga controlada podrías levantar estas cosas.
Kael lo fulmina con la mirada, y dice gruñendo: ––Sabes bien que aún no puedo hacer eso.
–– ¿Y por qué no intentarlo ahora? ––lo reta.
Kael lo mira. Luego observa con atención el tronco sobre su hombro. Una sonrisa astuta se posa en sus labios. Tira el tronco al suelo. Crea un látigo de agua, el cual mantiene controlado usando toda su concentración.
––Vamos bebé, hazlo por papá. ––susurra a su látigo como si de un niño se tratará.
Va envolviendo el tronco con el látigo manteniendo la concentración. Luego levanta suavemente la mano que tiene agarrada el látigo. El tronco se va levantando poco a poco.
–– ¡Esto es increíble! ––grita Kael eufórico. –– ¡Mira esto Brax! ¡Lo estoy logrando!
Brax lo mira con una leve sonrisa orgullosa. Pero, cuando Kael intenta subir por completo la mano, el látigo pierde fuerza, provocando que el tronco se caiga al suelo.
Kael cae de rodillas con lágrimas en los ojos haciendo un puchero. Brax le pone una mano en el hombro dándole apoyo.
––Por poco, casi lo logro. ––murmura entre sollozos dramáticos.
––Tranquilo capitán. ––le da varias palmadas, tratando de darle ánimos. ––Lo harás bien la próxima vez. Pero, ahora será mejor usar nuestra fuerza física. Vamos.
Kael solo asiente como un cachorrito herido.
–– ¡Vamos caballeros! ––grita Luca animado, como un capataz pasando con un tronco sobre su hombro. –– ¡Más acción y menos charlas!
Kael depresivo por su fallido intento, toma de nuevo el tronco poniéndolo sobre su hombro, mientras Brax ríe muy animado.
En las casas, Lyra y Kara seguían ayudando. Ambas cubrían sus cabellos con pañuelos. Kara estaba muy enfocada haciendo su trabajo, mientras Lyra la miraba de reojo de vez en cuando.
––No entiendo porque sigues con nosotros. ––menciona Lyra con recelo pintando una puerta de verde. ––Nosotros nos quedamos porque nuestro idiota capitán decidió ayudar, pero ¿y tú? ¿No tienes que estar en Dominion?
––Como ya les dije, estoy en esta región por una misión impuesta por el Lord. ––contesta muy risueña, mientras toma otro cubo de pintura que le extendía uno de los niños. ––Además, estar con ustedes se volvió interesante y entretenido, he descubierto muchas cosas que quizás serán de mucho interés para mi Lord. ––luego más traviesa con leve sadismo. ––Me gustaría relajarme un poco antes de la diversión que pienso hacer en Daxon.
Lyra la mira con recelo, pero Kara no se inmuta y sigue su trabajo más animada.
Pero de pronto…
Su moniky empieza a vibrar dentro de su bolsillo. Kara lo saca de inmediato reconociendo el tono. Era la marcha nupcial. Lyra la mira con la ceja arqueada con cara de “¿Es en serio?”. Kara, hace un ademán con la mano restándole importancia con una sonrisa nerviosa. Luego pulsa el botón verde.
–– ¡Jefecito! ¡Buenos días! ––saluda Kara emocionada llena de energía.
––Kara, lamento llamarte tan temprano por la mañana. ––se escucha perfectamente la voz serena de Ranuz.
––Tranquilo, jefecito. ––responde con una sonrisa de loca enamorada. ––Sabes que me puedes llamar a cualquier hora.
––Necesito saber cómo va todo en Daxon. ––va directo al grano. –– ¿Estás bien? ¿Necesitas refuerzos? ¿Mando a Thanus?
Kara se sonroja. Sus pensamientos distorsionando la realidad a su manera “Se preocupa por mí…este hombre me tiene loca” una risita juguetona se escapa de sus labios.
––No te preocupes, jefe. ––carraspea, tratando de recomponerse un poco. ––Estoy muy bien. Además, tengo a mis chicos conmigo, y cualquier cosa solo tengo que llamar a Layne. Thanus me daría más problemas de la cuenta.
––Layne, no. ––niega con firmeza, pero con suavidad en la voz. ––Estará a cargo de Dominion por tres días. Estoy con el Lord en Kiria mirando los nuevos inventos. Si ocurre algo, solo llama a Layne para que envíe a Thanus por ti.
Kara suspira resignada, pero antes de que pudiera decir algo más un ¡Cuidado! Hace que voltee la mirada. En segundos. En cámara lenta. Un tronco se dirigía en dirección a ella. Kael, que había tropezado con una roca soltó el tronco que sostenía sobre el hombro. Este se dirigía a donde Kara. Pero el tronco nunca llegó a tocarla, porque Kael, con astucia y agilidad la toma de la cintura atrayéndola donde sí. Pero el moniky no corre con la misma suerte. El impacto del agarre de Kael, provocó que Kara soltará el moniky. Cayendo esté al suelo y el tronco sobre él, rompiéndolo en varios pedazos.
Editado: 29.07.2026