De regreso al presente…
La noche seguía avanzando con total serenidad, nadie la detenía, ni la apuraba. Ellos dos seguían sentados al lado del río. David estaba completamente tranquilo, pero Daymond, había quedado en shock ante aquella historia. En todos sus años de estudio jamás había escuchado aquellas cosas, incluida la verdad sobre la Gran Ruptura. Paso de una forma muy diferente a los relatos de los libros de historia sobre Elandar.
––El Lord es tu hijo. ––murmura Daymond perplejo, sus ojos estaban abiertos de par en par, se pasa una mano sobre la cabeza. ––Entonces, ¿Él es o no inmortal?
––No es inmortal. ––explica con calma, lanzando una piedra al río. ––Sus años de vida me pertenecen…se le entregaron los que le pertenecían a él, que eran cincuenta años, y a partir de ese momento sus años pasaron hacer míos. Solo yo decido cuando serán sus últimos días aquí en la Tierra.
–– ¿Los demás arcáneos lo saben? ––pregunta, analizando con más calma la situación. ––O piensan que el Lord es inmortal con poder absoluto como está escrito en la historia.
––Ellos creen que porque él es mi hijo me atreví a darle dos deseos, y que solamente pedí su alma a cambio de eso. ––contesta mirando al rio. ––Les dije algo de manipulación del sistema y cosas como esas, que realmente no tengo su alma.
–– ¿Cuántos deseos se pueden pedir?
––No hay límites al respecto…claro, si tienes algo que ofrecer a cambio, no solo tiene que ser el alma, puede ser otra cosa que quiera el Arcáneo.
––Pero, ¿Por qué cambiaste tu apellido? ––pregunta más interesado en el tema colocando ambas manos sobre sus rodillas, inclinándose un poco hacia delante.
––Sencillo, no quería que las personas que quedaron nos relacionaran. ––comenta mirando la pasividad del rio. ––Por lo regular nunca salía de Valyria, y cuando lo hacía era para ir a las ferias, ahí nadie se percataba o se interesaba en las demás personas. Por esa razón se me hizo más fácil aparentar ser otra persona después de la Gran Ruptura.
–– ¿Por qué estás en Norvhal? ––sigue con su repertorio de preguntas. –– ¿Por qué no volviste a Valyria?
––No podía volver a Valyria…él ni siguiera sabía en ese momento que yo había regresado a la Tierra, solo volví para descubrir el actuar de Brax y que estaba planeando hacer. Cada vez que lo enfrentaba siempre me evadía el tema. Él permaneció en Ressan, y por eso decidí quedarme en Norvhal…ambas están bastante cerca y podría tenerlo mejor vigilado.
–– ¿Y las copas? ¿Aún siguen en Elandar?
––Sí. ––afirma con un leve asentimiento. ––Las diez copas siguen aquí, todo el caos no nos dio tiempo a llevárnosla…por el momento yo poseo tres de ellas, la de Norvhal, Jayloz y Gunogar…y antes de que lo preguntes no sé dónde están las demás, las he estado buscando por todos estos años, tengo que regresarlas a Tierra Sagrada.
–– ¿Solo ustedes pueden activar sus poderes? ––su voz se vuelve más calculadora. –– ¿Alguien más puede activarlo? Un humano, por ejemplo.
––Bueno niño te explicaré. ––su voz vuelve a tomar su típico tono. ––Existe algo llamado el Gran Ritual, necesitas las doce copas…bueno, en este caso solo las diez, ya que Piscis y Géminis aún mantienen sus brillos apagados. ––toma una rama y comienza hacer dibujos en la tierra para dar una mejor explicación. ––Una vez tienes las diez copas incrustadas en una mesa de obsidiana, necesitarás a tres cuádruples supremos naturales, tomar sus núcleos elementales y dividirlos por completo, poniendo un elemento correspondiente sobre cada copa. ––hace una breve pausa mirándolo directo a los ojos, tomando un tono más serio en la voz. ––Es un ritual de sacrificio, la energía elemental que consume el ritual es demasiado poderosa, consumiendo la vida de esas personas.
–– ¿Por qué solo tres cuádruples? ––pregunta manteniendo la calma, aunque estaba tratando de comprender mejor la situación.
––Así están escrita las reglas, pero por lo regular serían cuatro, por si uno se muere en el proceso, tienes al otro como su reemplazo.
–– ¿Reglas? Acaso ¿Ustedes las escribieron cuando vinieron a nuestro mundo?
––No niño, nosotros no hicimos las reglas. ––explica poniéndose en pie. ––Esas reglas ya estaban ahí mucho antes de que Capricornio me dejará en Tierra Sagrada, hasta donde tengo entendido fueron los primeros arcáneos que hicieron esas reglas.
–– ¿Y si él está planeando utilizar esas copas? ––pregunta, mientras se levanta acercándose un poco más a él. –– ¿Qué poder realmente te pueden dar esas copas si no están los diez arcáneos?
––No traerías a la anciana Destino, si eso es lo que piensas. Más bien, sería un pequeño destello de ella, lo que desees no será exactamente igual a lo que ella te daría, pero el precio sería mayor. ––suspira mirando el cielo. ––Sé que ese mocoso está planeando usar esas copas, pero aún no sé para que las quiere, sin embargo, tiene en la mira a la niña Virell, parece ser que ella está en sus planes.
–– ¡Demonios! ––murmura frustrado, con los puños apretados mirando hacia abajo. –– ¿Por qué esa niña está en la mira de psicópatas dementes?
––Así es el destino, viejo. ––comienza a caminar hacia donde estaban antes en primer lugar. ––Bien, te conté todo lo que sé hasta ahora. ––se encoge de hombros. ––No entiendo de que te servirá toda esta información, ¿Acaso me ayudarás a detenerlo?
Daymond camina a su lado, mirando al inmenso cielo, su voz sale serena: ––Creo que si…pero primero, tengo que saber qué hacer con respecto a Kael.
––Cierto, tienes que resolver ese problema familiar. ––lo mira de reojo. –– ¿Me contarás acerca de esa pequeña disputa familiar? Yo te acabo de contar toda mi vida.
––Vi como mataban a mi hermano y su mujer delante de mis ojos y no hice nada para impedirlo. ––la culpa lo estaba matando por dentro al recordar aquella escena. ––Tampoco hice nada para ayudar a esos dos niños cuando más me necesitaban, solo me quedé ahí observando aquella puerta de ese escondite, y aun así no hice nada. Tampoco hice nada cuando ese niño era cruelmente maltratado ni cuando se llevaron a su hermana. Soy una maldita escoria…no sé cómo darle la cara a ese chico, es idéntico a mi hermano… ––se mira las manos. ––Es como si me estuviera enfrentando a Jazziel…
Editado: 20.08.2026