Kaer´Marun, bosque entre Daxon y la frontera de Edria…
La mañana seguía su rumbo, pero el grupo aún no había dado un paso más después de la historia de Ryner. Lyra intercambiaba su mirada entre Ryner y Kael, ambos se mantenían en un silencio absoluto. Sus pensamientos comenzaron a invadirla:
“Ellos dos vivieron cosas muy diferentes. Kael vió como asesinaban a sus padres delante de sus ojos, pero Ryner vió morir a su madre por protegerlo, él tuvo el apoyo de la familia de su padre, vivió una vida normal. A diferencia de Kael, que tuvo que crecer para cuidar de su hemanita, sin embargo, se la arrebataron de las manos. Kael nunca tuvo a alguien en quien apoyarse. Tuvo una vida difícil. Ryner lo tuvo todo, pero aún así decidió huir.
Los que tenemos la suerte de tener a nuestras familias, escapamos, nos alejamos de ellos, incluso las maldecimos. Cuando hay personas que harían lo que fuera por poder verlas, aunque sea solo una vez.
Le pediré perdón a papá cuando lo vea. Es un padre ausente…pero es mi padre, y estaría devastada si algo malo le pudiera ocurrir. Y la próxima vez abrazaré con mayor fuerza a mi mamá, al igual que a mi Abu.”
Ryner permanecía callado, con la cabeza abajo y las manos dentro de los bolsillos, mientras golpeaba con el pie una piedra, se sentía más culpable después de recordar esos momentos. Hace tres años que no veía a su familia, apenas volvió a ver a Kara por caprichos del destino. Pero él quería volver ha ver a Camil y Millier, y sobretodo a Ranuz. Solo hablaban a través del Moniky, y siempre eran conversaciones cortas, no quería flaquear y decirle a él que lo venga a buscar. Quería permanecer firme en su propia decisión, aunque moría por poder ver de nuevo a su familia, menos a su padre que aún seguía odiando con todo su ser.
Kael, que hasta ahora permanecía en silencio, inconscientemente sintió celos de Ryner. Él si tenía una familia a la cual volver, quienes lo estaban esperando con los brazos abiertos, tenía un padre, una mujer que lo amaba como si fuera un hijo, hermanos, hasta una prima, y amigos…tenía un hogar, algo que él anhelaba en lo más profundo de su alma, deseaba tener de nuevo a su familia. Daría hasta su propia existencia solo por ellos.
Sus ojos se enfocan en un muy deprimido Ryner, que se mantenía cabizbajo. Suspira pesadamente, trata de forzar una sonrisa, mientras le da varias palmadas en la espalda.
––Tu hermano es alguien increíble, amigo. ––Kael finge estar animado. ––De seguro estará bastante feliz cuando te vea.
Ryner suspira buscando poder contralar sus emociones, una sonrisa corta se posa en sus labios: ––Sí, tienes razón, viejo. ––se rasca la nuca algo nervioso. ––Tendré que prepararme para la reprimenda de mi hermano, de seguro querrá arrastarme hasta Valyria. ––hace una breve pausa mirándose una mano. ––Y esta vez si pienso volver. ––aprieta el puño. ––Volveré para ver a mi tía Camil y a mi hermanita.
––Así se habla, viejo. ––Kael le da una fuerte palmada que casi provoca que Ryner pierda el equilibrio.
David aplaude pausadamente: ––Muy bien mocosos, fue una emotiva historia, pero ya tenemos que entrar a tierra de nadie. ––señala hacia la parte más oscura del bosque. ––Tengo que estar dentro de… ––mira el cielo pensativo con un dedo en el mentón con leve confusión. ––¿Cuántos días eran? ––luego mira a Daymond. ––Hey, ¿te acuerdas en cuantos días hay que estar donde esos viejos seniles?
––Cuatro días. ––responde Daymond con calma.
David se pasa una mano por el cabello, suspirando: ––Bueno, no creo que pueda llegar…la vieja se hará cargo de informarme que locura se les ocurrio a esos vejestorios…mi hermosa presencia no podrá estar entre ellos.
En ese momento el Moniky de Ryner empieza a sonar, con un tono tenebroso casi de velorio. Kael mira curioso con una ceja arqueada, Lyra rueda los ojos, mientra Brax ríe bajito por el tono. David tiembla dramáticamente conociendo quien era.
––Llamas al monstruo y se aparace para matarte. ––murmura.
La mano de Ryner tiembla levemente antes de apretar el botón, su voz sale algo nerviosa: ––¡Abuela Josie! ¡Buenos días! …
––¡Ryner! ¡Pequeño rufian! ––se escucha en la otra línea la voz de una señora mayor bastante molesta, tan molesta que se podía ver como salia su boca del Moniky, todos tiemblan de miedo de repente. ––¿Dónde rayos están ustedes dos? ¿Dónde esta el bueno para nada de David?
––Ay, cuanto amor. ––murmura David. ––Sabía que me amabas, pero no pensé que era para tanto.
––¡David! ¿Dónde rayos estás? ––la voz de ella iba en aumento de lo alterada que estaba. ––Han pasado muchas cosas desde que te fuiste…dentro de cuatro días tenemos una reunión con los idiotas vejestorios de Kiria…además, el muy imbécil de Deylux pidió nuestros servicios para encontrar a la Reina Negra. ––suspira cansada tratando de comportarse. ––Ese mocoso piensa que con unos cuantos Acrox nosotros vamos a tomar esa misión suicida.
––Me enteré de todo eso. ––él mantiene la calma mientras se va acercando hasta donde Ryner. ––Estaba en Daxon, ya hablé con ese usurero de Deylux…y mi buen amigo Keynath me informo lo de los ancianos.
––Eres muy inteligente cuando te lo propones, capitán. ––la voz de ella toma un matiz de burla divertida. ––Entonces, eso quiere decir que encontraste la manera de ir a Kiria, ¿cierto?
––Sí, tienes toda la razón. ––afirma. ––Mis pies me están llevando, ahora mismo estamos en tierra de nadie para llegar a Edria y después pasar a saludar a los ancianos.
––¡¿QUÉ?! ––grita ella. ––Apenas estas en el bosque, ni siguieras estas por la frontera de Edria… ¿Acaso te volviste loco, David? Porque no simplemente te quedaste en Daxon para que fueras con Keynath.
––Vas a tener más arrugas si te alteras de esa manera. ––él se golpea levemente la oreja. ––Ay, pero que agresiva, me dañaste un timpano…estoy de niñero cuidando de unos pequeños que se dirigen a Edria, y son tan amables que me van a llevar de regreso a casa. ––suspira. ––Si supieras lo que hizo ese niño mimado, me dejo beber hasta desfallecer… ¿Quién en su sano juicio permite algo como eso?
Editado: 15.02.2026