Dominion of Elements

Episodio 46. Atardecer

Tierra de Nadie…

El frondoso bosque aún conservaba el agua de aquella tormenta. La tierra poco a poco iba absorbiendo toda esa cantidad de agua, no poseía la ayuda del sol, debido a que esté no se atrevía a tocar ese lugar terrorífico. En medio de toda esa vegetación, un solitario Theo caminaba a pasos calmados como si nadie pudiera tocarlo. Lucía bastante casual con un short negro, y un t-shirt sin mangas color azul cielo, su larga cabellera estaba sujetada en una cola alta, sus pies estaban descalzos debido al agua que los cubrían hasta los tobillos, una mochila descansaba sobre su espalda.

––Este lugar es más temible cada vez. ––murmura para sí mismo con calma, colocando sus manos dentro de sus bolsillos, observa el cielo techado por las inmesas hojas de los árboles. ––Se me esta complicando mentirle a Luca cada vez que vengo aquí. Él siempre quiere venir conmigo. ––un largo suspiro se escapa de su boca. ––Me complicó bastante poder salir de Darlia hace dos días…ese chico no entiende razonamiento…

Pequeño flashback de hace dos días atrás…

––¡¿QUÉ?! ¡¿ESTÁS LOCO?! ––grita Luca, haciendo gestos dramáticos de manera exagerada. ––¿Por qué te gusta ir siempre solo a ese lugar de muerte? Y encima con esta maldita tormenta infernal…es muy peligroso que vayas solo…yo iré contigo...

––No. ––corta Theo de inmediato arreglando su mochila. ––No puedes ir, eres nuestro líder y tu deber es proteger toda Darlia…yo me haré cargo de solicitar los materiales que necesitamos para reforzar el muro.

––No tienes que ir directo a ese lugar. ––insiste Luca acercándose a él con el ceño fruncido algo preocupado. ––Puedes contactar con los chicos de las sombras y encargárselo a ellos…solo tienes que ir hasta Vrenet a buscar ha uno de ellos… ¿Por qué te gusta tanto ir a Tierra de Nadie?

––Es mejor ir personalmente a solicitarlos. ––indica calmado colocándose la mochila sobre su espalda. ––Puedes negociar los precios…y hasta hora nos han dado buenos precios, y por esa misma razón podemos comprar más cosas.

––Pero ese lugar es peligroso. ––intenta hacerlo entrar en razón, pone ambas manos sobre los hombros de él. ––¿Cómo es que siempre sales ileso? Además ¿Por qué siempre tardas en regresar de ese lugar? A veces duras hasta una semana, ¿Qué ocurre? ––su expresión se vuelve burlesca cargada de picardía. ––¿Acaso será que hay una bella dama ahí que te trae loco? ¿eh, pillín?

Theo suspira cansado. Se quita las manos de Luca de sus hombros. Torna una expresión más severa, casi recriminatoria.

––No soy como tú. ––lo apunta con un dedo inquisidor reprochándolo. ––Yo no juego con las damas, yo las respeto. Y si salgo ileso es porque sé moverme en ese lugar sin llamar la atención de nadie, por esa razón es que prefiero ir solo. ––le da una palmada en la espalda. ––Pórtate bien y no causes problemas, nos vemos dentro de unos días.

Gira sobre sus talones dirigiéndose a la salida del cuartel con parsimonia.

––¡Hey! ––grita Luca mientras lo miraba irse. ––Aún no me has explicado porque duras tanto en ese lugar…

Theo levanta una mano en señal de despedida desapareciendo por la puerta.

Fin del flaschback…

Suspira cansado: ––No sé porque le gusta hacerme la vida más difícil…

Sus pasos se detienen frente al enorme edificio donde opera el mercado negro. Con calma se acerca hasta llegar a la puerta. Sus manos se fijan en el pomo, haciéndolo girar como si fuera de su propiedad. Al abrir la puerta, está le da una cordial bienvenida brindándole una vista cargada de coordinación absoluta mezclada por la mejor eficiencia laboral que no se podría ver en otro lugar. Los agentes iban y venían con cajas de un lugar a otro. Los monikys sonaban en perfecta sincronía, y en el acto eran respondidos. Cientos de cajas estaban apiladas de manera perfecta, mientras algunos verificaban el inventario con una maestria que rozaba la personificación misma. Y en el medio de toda esa maquina de eficiencia laboral, estaba Pandora de pie dando indicaciones como una General en pleno campo de guerra.

Su expresión era fría y serena, con una calma profesional que no admitía ni un solo falló. Ni el más milimétrico. Daba indicaciones y firmaba papeles en el acto con una precisión que rozaba lo desafiante. Se detiene levemente al sentir la presencia de Theo acercarse a donde ella con una sonrisa ladeada, casi burlona. Ella lo mira y su expresión se suaviza al instante de manera maternal, pero con cierta pizca de picardía.

––¿Mi pequeño polluelo decidió regresar al nido? ––pregunta de manera divertida con una ceja arqueada, enfocando toda su atención exclusivamente en él.

Theo ríe divertido depositando un suave beso sobre su mejilla. Provocando un ligero rubor en ella acompañado de una dulce sonrisa.

––Solo vine a solicitar algunas cosas, mamá. ––indica devolviéndole la sonrisa. Saca una hoja de su bolsillo entregándosela.

––¿Esto qué es? ––pregunta confundida mientras la leía con calma.

––Son algunos materiales que necesitamos para reforzar nuestros muros. ––explica sin perder su expresión. ––Te comenté que esa tal Persia nos atacó y daño nuestras defensas. ––se encoge de hombros. ––Lo único bueno de todo eso es que nos permitió ver nuestros fallos…nuestros mejores artesanos analizaron la estructura del muro y nos indicaron como podíamos mejorarlos.

––Esa maldita de Persia. ––suspira enojada apretando un puño con fuerza. ––Quería matarla ayer cuando la tenía justo delante de mí por lo que te hizo. ––acaricia suavemente su mejilla. ––Mira que lastimar a mi pequeño con esa jauría de dementes psicópatas. ¿Por qué no vienes a vivir conmigo? Este lugar es de muerte, pero mi casa es acogedora y lo sabes. Además, tu habitación siempre esta lista para ti cada vez que vienes. Me siento más segura contigo a mi lado que tenerte solo en esa aldea.

––Es un pueblo, mamá. ––corrigí con un leve suspiro. ––Hace mucho tiempo que dejamos de ser una aldea y lo sabes. ––se pone una mano en la nuca. ––Además, tengo que honrar la memoria de papá y proteger su hogar como él lo hizo. Hasta su último respiro fue luchando para proteger Darlia.



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En el texto hay: elementos, anime, aventura humor

Editado: 04.04.2026

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