Dominion of Elements

Episodio 48. El Lobo Disfrazado De Oveja

Isla Maldita…

¡BOOOMMM! ¡SPLAAAASHHH! ¡FIIIUUUUU! ¡KABOOM! ¡BAAAAM!

Las esferas de todo tipo de elemento iban y venían a una velocidad endemoniada entre los dos bandos. El suelo parecía la luna de tantos cráteres que tenía. Aún no había ningún tipo de baja entre ellos. Los ataques eran rápidamente bloqueados, formándose los contraataques. A simple vista se podía ver que todos ellos eran excelentes combatientes. Ninguno se atrevía a bajar la guardia ni por un solo milisegundo. Karlion se mantenía firme como una imponente montaña frente al grupo de cinco que tenía al frente y entre ellos aquella mujer, que intentaba ponerlo en aprietos mientras se defendia al mismo tiempo. Ambos elementales de agua, uno por encima del otro en los niveles, pero aún así…igual de buenos en el combate.

Una lanza de hielo afilada iba directamente a su rostro, Karlion mueve a tiempo la cabeza para esquivar el impacto. Esta logra rozar su mejilla dejando una delgada línea de sangre. Él mueve la mano derecha de atrás a delante creando una ráfaga controlada de agua con varias púas afiladas por los alrededores. La lanza directo al grupo de cinco. Ella levanta rápidamente un muro de hielo evitando el ataque. El choque entre ambas técnicas provoca una cortina de espuma de agua con varios fragmentos afilados de hielo. Antes de que la cortina se dispersará, él se lanza al ataque contra ella con una espada de hielo. Ella lo detiene con otra igual. Ambas espadas chocan con violencia, los rostros de ambos quedan a centímetros de distancia.

––Eres muy bueno, aunque solo tengas un brazo. ––murmura ella jadeando con una sonrisa sádica. ––¿Qué pasó? ¿lo perdiste en combate?

––No, este brazo lo perdí en Kiria. ––responde él. En un movimiento seco separa ambas espadas.

Él estaba siendo rodeado por los otros cuatro, que le enviaron al mismo tiempo cada uno veinte dagas afiladas de tierra, lava y aire. Él se envuelve en una esfera de agua evitando los ataques.

––¿Cómo perdiste un brazo en Kiria? ––pregunta ella curiosa aún sosteniendo la espada. Mira a su alrededor a los chicos de él. A cada uno les faltaba alguna extremidad del cuerpo. ––Por lo que veo a ellos también les faltan partes del cuerpo. ––su tono era burlón acercándose a la esfera. ––Los de Kiria son científicos, no son combatientes como nosotros… ¿acaso esas ratas de laboratorio pudieron con alguien como tú? ––lo apunta con la espada.

––Sus experimentos pudieron con nosotros. ––explica sin salir de la esfera mirando de reojo todo a su alrededor. ––Eramos sujetos de pruebas de ellos. Perdí mi brazo izquierdo cuando comenzaron hacer los prototipos de los Monikys. ––levanta ligeramente lo único que había quedado de su brazo, hasta la parte donde antes había un codo. ––Fueron años de intenso dolor…quemaduras inexplicables…un morado intenso, y a veces rojo…no podía dormir por las noches y mucho menos descansar por las tardes. ––se mira el brazo. ––Hasta que un día empezó a pudrirse…me salieron burbujas con un humo tóxico…el brazo simplemente se desprendió. ––explota la esfera creando que las gotas salieran disparadas en púas afiladas esparciéndolas por todas partes. Muchos de ellos se cubren, mientras a otro les logra a impactar. Ella crea un muro evitando aquel ataque.

––¿Y cómo llegaste hasta aquí? ––pregunta calmada. Aprieta con fuerza su puño fragmentando el muro en cientos de pedazos filosos, apuntándolos directamente a él.

––Cuando ya no servimos para ellos, nos mandan a dormir literalmente con los monstruos de esta isla. ––responde mientras crea un látigo de agua con varias dagas incrustradas. ––Un científico de ellos, que se convirtió en un gran amigo para mí, me ayudo a evitar mi muerte…si me trajo a esta isla, pero no para lanzarme a las criaturas…más bien para presentarme a la jefa de este negocio…ella no lo dudo ni por un segundo y me contrato…dijo que necesitaba a alguien quien gobernara aquí en su lugar…y acepté…todos los que ves aquí que le falta alguna extremidad es por esa via que han venido…no nos importa dar nuestras vidas por esas dos personas.

––Nada mal. ––ella golpea ligeramente en su palma la hoja de la espada con una calma escalofriante. ––Aunque no estén completos nos están poniendo en graves aprietos. ––unos pasos pausados empiezan a escucharse. Ella mira por encima del hombro con una sonrisa cargada de burla. ––Vaya, no pudieron esperarse un momento más…a esos idiotas les gusta jugar rudo.

Detrás de ella venía otro grupo de los suyos de veinte personas más. Él arquea una ceja apretando con fuerza el látigo, mientras alrededor de él creaba varias dagas y esferas de hielo, junto con un disco con colmillos afilados. Ella simplemente sonríe con altanería.

––Con que veinte más, ¿eh? ––se acaricia la barba con calma. ––No hay problemas, podemos con esos nuevos también.

––Yo me hago cargo de ellos. ––detrás de él sono la voz serena de Layne.

Él voltea ligeramente la cabeza chocando sus ojos en el rostro de ella, que miraba la escena con una frialdad absoluta. Se colocó a su lado, cruzada de brazos.

––¿Por qué debería dejarte luchar? ––pregunta interesado como si estuviera hablando con su hija. ––Dame una buena razón.

––Estoy aburrida. ––responde sin perder la vista de aquella escena.

––Hmm. ––murmura asintiendo levemente sin dejar de verla con la ceja arqueada. Piensa para sí. ––Se va a enfrentar a algo muy grande. Esto me recuerda cuando ella entrenaba la sinfonía carmesí. Ella pensaba que nunca lo iba ha lograr, y se enfrentaba a las bestias de este lugar para reflexionar y organizar sus pensamientos…siempre decía que estaba aburrida cuando realmente era su cabeza que estaba hecha un lío. ––una sonrisa cargada de orgullo paternal se muestra en su rostro. ––Y mírenla ahora, dominó también esa técnica que la convirtió suya por completo…tanto así que ese apodo le queda como anillo al dedo.

––No tengo ningún problema que la Reina Carmesí quiera venir a jugar un rato con nosotros. ––la voz de la mujer era desafiante, su mirada tenía un ligero brillo provocador, apuntando con la espada el pecho de Layne.



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En el texto hay: elementos, anime, aventura humor

Editado: 18.04.2026

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