Dominion of Elements

Episodio 52. Daymond Lynspton

Kiria, Etherniux…

La noche avanzaba con una fuerza abrasadora debido a la tormenta, que tal parecía que no quería irse por un buen tiempo. El cielo de un negro intenso solo tenía un poco de luz gracias a los rayos. Los truenos rugían con un sonido gutural. Los granizos caían con mayor potencia, rompiendo las ramas de los árboles al contacto. Caían sobre los techos como si desearan destruirlos. Las calles estaban siendo cubiertas de a poco por los granizos. Las personas caminaban debajo de la tormenta con una tranquilidad espeluznante…esferas de aire, agua o tierra los cubrían de aquellos proyectiles.

La intensidad devastadora de la tormenta no parecía afectar en lo más minimo la paz celestial que se respiraba dentro del hotel principal de Kiria, para ser más precisos…en el restaurante. Era un lugar amplio, lleno de mesas redondas, en una esquina una banda de música suave y clásica invadía todo el salón con sonidos melodiosos. El bar se erguia con firmeza en un espacio, donde sus asientos estaban siendo ocupados por los huéspedes o personas que solo se estaban refugiando de la tormenta.

Los meseros entraban y salían de la cocina con bandejas llenas de diferentes platos de comida, otros iban y venían con bandejas llenas de botellas de vinos, copas, jarrones de cerveza, o incluso botellas de sake. Una mesa peculiar estaba siendo el centro de atracción principal de parte de las demás personas, no solo porque los meseros se mantenían constantemente trayendo comidas y bebidas, si no más bien por las figuras imponentes que estaban sentadas disfrutando del momento como si fueran amigos de toda la vida.

Keynath siendo el alma de aquel intrigante convivio, no paraba de reir y beber cerveza con un aire tan jovial que relajaba por completo el ambiente. David estaba a su lado izquierdo, bebiendo sake como si la vida se le fuera en ello, pero algo inusual llamaba bastante su atención, la mirada penetrante y llena de rabia de Kael, quien estaba sentado a su otro lado. El chico aparentaba que comia, pero su mirada se encontraba en el rostro de David, como si intentará leerle el alma misma…como si las miles de preguntas que atormentaba su cabeza se la estuviera diciendo justo en ese momento, mientras buscaba desesperadamente una respuesta que pudiera aplacar toda su ira y confusión, ante el hombre que estaba empezando a considerarlo como un amigo. Había dejado a Wytharo en la habitación del hotel ya que no permitían animales en el restaurante, no sin antes dejarle comida y agua.

Anaylix estaba sentada al otro lado de Keynath. Ella comía con tranquilidad disfrutando aquel ambiente, riéndose con elegancia de las ocurrencias de Keynath, que movia las manos de manera exagerada mientras contaba una historia de como venció por si mismo una pandilla de forasteros. Lyhon se encontraba sentado al lado de ella, de vez en cuando aprovechaba un momento de distracción de Anaylix para poder tomar vino o cerveza, incluso el mismo sake que parecía pertenercerle exclusivamente solo a David, pero ella con movimientos agiles siempre apartaba la mano de él de aquellas bebidas como si estuviera sintiendo sus intenciones por medio del aire. Lyhon hacía pucheros infantiles cruzándose de brazos cada vez que sus intentos se frustraban.

El Lord y Thanus cerraban el circulo. Ambos se mantenían relajados, escuchando todo…el Lord a veces opinaba, pero Thanus permanecia en silencio comiendo con calma, sin poder beber alcohol al igual que Kael y Lyhon.

––Jajajajajajaja. ––Keynath se reía como loco, dejando con un sonido estruendose el jarrón lleno de cerveza sobre la mesa. ––Esos viejos…esos viejos están más dementes que nunca cada vez que venimos aquí. ––se limpio una lágrima de la risa, mientras intentaba recuperar el aliento. ––Mira que decirnos que debemos poner todas nuestras regiones patas arriba por unas copas…eso es lo más descabellado y loco que nos han pedido en años. ––pasa su mirada de David a Anaylix. ––Bueno…no puedo decir algo como eso…hace como cinco años que vengo a estás reuniones… ¿acaso ellos han pedido cosas peores?

––Es mi primera vez en diez años que vengo a estás reuniones escuchando una petición como está. ––indica Anaylix con calma, mientras se servia un poco más de vino. ––Aunque no logro comprender el por qué ellos están haciendo esto justamente ahora. ¿Qué los estará moviendo?

––Será mejor que lo hagan al igual que yo. ––interfiere David, alzando su copa de sake al aire, levemente mariado por el alcohol. ––Hace mucho tiempo que deje de hacerme esas preguntas, y solo hago lo que ellos piden para mantener mi región alejada de las miradas de esos seniles. ––bebio un largo trago. Aquel mareo solo era una fachada, su mente se estaba moviendo como una perfecta maquinaria. ––Ella tiene razón… ¿Cuál será el motivo principal para pedirnos esto? Exteilar realmente escribió absolutamente todo acerca de nosotros y las copas…Veni manipuló la traducción…pero pude notar como Virell no se creyó nada de eso, ¿acaso esa niña entiende nuestro idioma? …bueno, por ahora tendré que hacer a un lado todo esto y enfocarme en cómo llevarme la copa. ––observó de reojo a Kael, quien lo miraba como si lo estuviera asesinando. ––Con que esa cabecita suya empezó a funcionar de nuevo, ¿eh? …tal parece que unió puntos cuando nos vio a mi y Veni juntos…supongo que me viene un largo interrogatorio. ––suspira apartando su vista de él.

––¿Qué dices tú, cumpleañero? ––Keynath señala con la jarra al Lord, con una sonrisa juguetona invadiendo su rostro. ––¿Acaso los ancestros de estos ancianos habían pedido algo como esto? ¿Eran iguales a ellos?

Él bebio un poco de vino antes de responder: ––No, no eran como ellos…eran mejores, y jamás habían pedido algo como esto…incluso, a mi me tomaron por sorpresa.

––Ay, que envidia. ––suspira Keynath apoyando su mejilla sobre su palma, fingiendo estar cansado con aire juguetón. ––No sé ni por donde comenzar para buscarlas…supongo que lo haré con las aldeas que ya están bajo mis dominios. ––señala con un dedo a David. ––De todos nosotros, excluyendo al Lord, tú eres el que la tiene más fácil…tienes un bendito don para encontrar una aguja en un pajar…de seguro cuando llegues a Norvhal las encontrarás sin mucho esfuerzo. ––una sonrisa picara se muestra en sus labios, entrecerrando ligeramente sus ojos. ––Creo que tendré que pagarte por tus servicios, mi amigo…y más ahora que recibiré una humilde cantidad de acrox.



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En el texto hay: elementos, anime, aventura humor

Editado: 09.05.2026

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