Valyria, Residencial Maracrox…
Las horas pasaban con una lentitud alarmante, como si el mismo tiempo con una sonrisa macabra disfrutará el paso de la tormenta, que mientras esté corría o más bien caminaba por un campo de flores, ella se iba intensificando como si deseará destruir el mundo. Algunas personas salían a las calles emocionados por la tormenta, conectando sus núcleos elementales con la energía de ella.
La casa de Kara no parecía estar conectada en la misma línea que los demás. Hasta ella misma sentía la tristeza de su dueña por la pérdida de Joshk, que aún seguía muy fuerte en el aire. Kara se encontraba cabizbaja sentada en el sofá de la sala, ahora vestida con ropa más cómoda, aunque una expresión sombría no quería abandonarla, en su mente permanecía la imagen vulnerable de Ranuz debajo de sus brazos. Se mira las manos como si lo estuviera viendo a él. Pavlin estaba de cuclillas frente a ella, sintiendo en cada molécula de su ser la tristeza y confusión de su hermana. El frio de la tormenta se intensificaba dentro de la casa como si estuviera nevando.
–– ¡Brrr! Me estoy congelando. ––Pavlin se estremece dándose calor frotándose las manos por los brazos. ––Iré por unas mantas calientes, y después haré un chocolate. ––la mira con ternura colocando una mano sobre la de ella. –– ¿Qué dices, hermana? Te hará bien algo caliente…no has querido comer nada durante el día.
––Esta bien… ––fue apenas un hilo de voz quebrantado por el llanto. Hizo un ademán de levantarse. ––Voy a buscar el calefactor para que estés más cómoda…
––No, está bien…yo puedo ir por él. ––se adelanta a decir incorporándose de golpe, agitando las manos para que ella no se levantará. –– ¿Dónde lo tienes?
––Ah…está en el sótano. ––indica con una suave sonrisa, tenerla ahí con ella era bastante reconfortante. ––Es un poco pesado…será mejor si yo voy…
––Te dije que yo iba por él. ––le da varias palmadas en el hombro de manera juguetona. ––No te preocupes, soy muy fuerte…tuve un intenso entrenamiento de parte de la abuela Josie, incluso estoy a la par de Abigail en combate cuerpo a cuerpo…quédate aquí.
Kara suspira derrotada, asintiendo lentamente. Pavlin sonríe victoriosa, mientras se va marchando en dirección a las escaleras rumbo al sótano. Al bajar frunce ligeramente el ceño escudriñando de una manera intensa las paredes, como si estuviera sintiendo algo extraño en el ambiente…específicamente en el aire. Al llegar al último escalón dirige su mirada arriba como si sintiera que alguien o algo la estuviera vigilando, siente un ligero escalofrió invadir su cuerpo, pero no se permitió entrar en pánico.
Se coloca detrás de una puerta. La abre. Entra al pequeño cuarto, que parecía más bien un pequeño departamento completamente amueblado como si una persona estuviera viviendo ahí. Mira todo alrededor con una fascinación asombrosa, pero algo seguía captando su atención…como si el mismo aire deseará decirle que algo peligroso se estaba ocultando ahí.
––Esta sensación… ––susurra para sí misma dando pasos leves como un detective buscando pistas. ––Se siente muy parecida a la de aquella ocasión. ––pasa su mano por un escritorio, observa el techo. ––Esta energía…es leve…pero es muy parecida a la que desprendía la caja que Layne se llevó de la isla…según ella, era una reliquia de la diosa Sakura. ––se acerca al centro de la habitación, deteniéndose a varios pasos de la alfombra. ––Aquí se siente un poco más fuerte…es como si hubieran quedado residuos de la energía antes de ser cubierta por algo… ––achica los ojos colocándose una mano sobre la barbilla como si estuviera analizando una escena de un crimen. –– ¿Acaso Layne la escondió aquí? ¿Pero por qué? ¿Por qué en la casa de mi hermana?
Se pone de cuclillas. Pone una mano sobre la alfombra. La levanta un poco. Abre los ojos con asombro.
––Esto…esto es… ¿un piso de obsidiana? ––la incredulidad decidió habitar en su rostro, coloca ambas palmas sobre el suelo. ––Pero, si es algo valioso, ¿Por qué guardarla aquí? ¿Cuándo lo hizo? ¿Acaso fue el mismo día o cuando no estábamos aquí? ––niega frenéticamente. ––No, no puede ser…escuche perfectamente cuando dio la orden de que la llevarán al lugar designado…no pudo ser aquí…ellos se fueron por una dirección distinta, mientras ella me traía a esta casa. Entonces, estoy quiere decir que aquí puede haber otra. ––mira atrás. –– ¿Acaso Kara también tiene una de esas reliquias? Aunque no sé qué son. ––vuelve a poner su atención en el piso, se pone un dedo sobre la barbilla. ––Parecen que son algo muy importante, por la manera en que Layne cuidaba de ella dentro de esa caja de obsidiana…y quizás sean muy poderosas, nos hizo retroceder varios metros mientras ella quedaba en un cubo de obsidiana junto con esa cosa…además, cuando salió se veía muy mal, tanto así que le dieron días de licencia médica. ––suspira tratando de analizar la situación. ––Si es así, entonces este no es un buen lugar para esconder algo como esto…y mi hermana no es la típica persona capaz de tener algo como esto bajo su cuidado…si no puede cuidar bien de sus monikys, mucho menos puede hacerlo con una reliquia arcanea.
Se levanta lentamente, mira su propio moniky, como si estuviera decidiendo algo.
–– ¿Y si mejor le pregunto a ella antes que a mi hermana? ––frunce ligeramente el ceño. ––Ahora mismo Kara no está en condiciones de darme alguna respuesta importante. ––suspira hundiendo sus hombros. ––Tampoco podría hacerle ese tipo de preguntas…no es correcto ponerla en un interrogatorio en un momento como este…pero Layne debe de saber algo…mis instintos me lo dicen…pero… ––la duda la invade por un largo momento.
Se sienta en el suelo de piernas cruzadas, mirando atentamente su moniky. Pone una palma en el suelo de obsidiana, como si estuviera confirmándose ella misma de que algo importante y peligroso se escondía ahí dentro.
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Editado: 31.05.2026