Si alguien me hubiera preguntado el primer día de clases qué esperaba encontrar al estudiar turismo, probablemente habría respondido:
"Quiero conocer el mundo."
Hoy, después de todo este camino, respondería algo muy diferente.
Encontré una profesión que me enseñó a valorar las personas antes que los destinos.
Aprendí que un hotel no es solo un edificio lleno de habitaciones.
Es un lugar donde nacen recuerdos.
Comprendí que un guía turístico no solo comparte fechas y datos históricos.
Comparte emociones.
Hace que un lugar cobre vida.
Descubrí que detrás de cada viaje existen cientos de personas trabajando para que todo salga bien.
Recepcionistas.
Cocineros.
Personal de limpieza.
Conductores.
Guías.
Animadores.
Gerentes.
Cada uno aporta una parte de sí para que un visitante regrese a casa con una historia que contar.
Y eso me hizo admirar aún más esta profesión.
Durante estos años también aprendí algo sobre mí.
Descubrí que soy mucho más fuerte de lo que imaginaba.
Hubo días en los que pensé en rendirme.
Momentos en los que dudé de mis capacidades.
Exámenes que parecían imposibles.
Trabajos que me hicieron llorar de frustración.
Pero nunca dejé de avanzar.
No porque fuera la mejor.
Sino porque nunca dejé de creer en el sueño que nació dentro de mí.
Hoy todavía soy estudiante.
Todavía sigo aprendiendo.
Todavía me quedan muchos lugares por conocer.
Muchas personas por escuchar.
Muchos libros por leer.
Muchas experiencias por vivir.
Y eso es precisamente lo que más me emociona.
Porque entendí que el turismo nunca termina.
Siempre existe un nuevo destino esperando ser descubierto.
Una nueva cultura por comprender.
Una nueva historia por contar.
Si tú estás leyendo este libro porque también estudias turismo, quiero decirte algo.
Habrá días difíciles.
Sentirás miedo.
Cometerás errores.
Pensarás que no puedes.
Pero no olvides por qué comenzaste.
No permitas que un momento de cansancio te haga abandonar un sueño que puede acompañarte toda la vida.
Aprende.
Escucha.
Observa.
Pregunta.
Viaja siempre que puedas.
Respeta cada cultura.
Cuida cada destino.
Y nunca olvides que la hospitalidad nace del corazón.
Si aún no has decidido qué estudiar y este libro llegó a tus manos por casualidad, espero que hayas descubierto que el turismo es mucho más que hoteles, playas y aviones.
Es una profesión que une personas.
Que protege la cultura.
Que impulsa comunidades.
Que crea oportunidades.
Y que deja recuerdos imborrables en quienes la viven.
Al cerrar este diario, comprendí que en realidad no estaba escribiendo un final.
Estaba escribiendo el inicio de una nueva etapa.
Muy pronto dejaré de ser únicamente una estudiante.
Con el tiempo me convertiré en una profesional.
Y cuando ese día llegue, recordaré cada clase, cada práctica, cada profesor y cada página de este diario.
Porque aquí fue donde comenzó todo.
Antes de guardar mi cuaderno, escribí una última frase.
"Los destinos más importantes no siempre aparecen en un mapa. A veces viven dentro de nosotros, esperando el momento en que nos atrevamos a seguirlos."
Cerré el cuaderno lentamente.
Miré al horizonte.
Sonreí.
Y comprendí que el viaje más importante de mi vida...
apenas comenzaba.
Fin. 🌍✈️📖💙