🎓 CAPÍTULO 16: El Nuevo Comienzo
El día de la graduación finalmente llegó. Con el título universitario en la mano, la melena rubia brillando bajo el sol y sus eternas pecas decorándole el rostro, Elizabeth se despidió de la etapa que la vio reconstruirse. Ya no era la adolescente de catorce años con la autoestima destrozada que camuflaba su soledad detrás de un uniforme escolar ajustado. Ahora era una mujer licenciada, fuerte, disciplinada en sus deportes y dueña absoluta de sus emociones.
A su lado, sosteniendo su propio título y con una sonrisa de orgullo que no le cabía en el pecho, estaba Matías. Su lealtad incondicional había sido el faro en medio de toda su tormenta universitaria.
Con el fin de la carrera, ambos tomaron una decisión importante para sus futuros profesionales y personales: armaron sus maletas y se fueron juntos de la ciudad. Querían dejar atrás el pasado, el barrio de la infancia, las sombras de Soledad y las promesas rotas de Gerardo.
Llegaron a un nuevo lugar lleno de oportunidades y comenzaron a vivir juntos en un departamento propio. En ese nuevo hogar no había espacio para las mentiras ni las bajas autoestimas. Se tenían el uno al otro en una convivencia basada en el respeto, las risas compartidas y una amistad tan pura que no necesitaba etiquetas. Elizabeth miró por la ventana de su nueva sala, sintiendo la brisa de una ciudad desconocida, y sonrió. El camino había sido doloroso y desgarrador, pero finalmente había encontrado lo que tanto buscaba: amor genuino, paz y una lealtad que duraría para siempre.