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?️ CAPÍTULO 50: La Carta del Frente

🎖️ CAPÍTULO 50: La Carta del Frente

Elizabeth desplegó el papel con cuidado. Al deslizar la mirada sobre las líneas, descubrió una caligrafía impecable: una letra sumamente ordenada, recta y de trazos varoniles que reflejaba a la perfección la disciplina militar y la firmeza de Alexander. Respiró hondo, sintiendo que la voz ronca del capitán Ferguson resonaba directamente en su mente mientras leía:

QUERIDA ELIZABETH:

Espero que te encuentres muy bien. Nosotros hace solo tres días llegamos finalmente al lugar de destino de nuestra misión. Estamos todos bien, gracias a Dios. Te escribo estas líneas principalmente para contarte que tu pequeño peluche lo llevo colgado conmigo a todas partes para poder sentirte cerca en medio de todo esto, y tu fotografía la tengo guardada dentro de mi identificación oficial para poder verte en todo momento del día.

Te extraño demasiado, pecosa. Deseo con todas mis fuerzas que el tiempo pase lo más rápido posible para volver a verte y volver a sentirte entre mis brazos. No puedo escribirte mucho más por motivos de seguridad y espacio. Te mando una carta adjunta dentro de este mismo sobre para que se la entregues a mi mamá si te es posible, ya que aquí solo tenemos permitido enviar una sola carta por semana.

Besos, pecosa. Volveré por ti.

CON CARIÑO, ALEX.

Elizabeth terminó de leer y apretó la hoja de papel contra su pecho, cerrando los ojos mientras una lágrima de puro alivio y felicidad rodaba por su mejilla. El perfume de Alexander parecía brotar de las líneas del texto.

Miró el sobre y encontró la pequeña carta adjunta dirigida a la madre de Alex. Sintió un orgullo inmenso en el pecho; Alexander no solo la recordaba en la distancia, sino que le estaba confiando el cuidado de lo más sagrado que tenía en el mundo: su madre. La ejecutiva de veinticuatro años se puso de pie, miró a Matías, que la observaba con ternura desde la cocina, y supo que la espera iba a ser larga y dura, pero que cada segundo valdría la pena. Tenía un hombre de verdad peleando por regresar a sus brazos.




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