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? CAPÍTULO 66: El Agua que Todo lo Cura

🪖 CAPÍTULO 66: El Agua que Todo lo Cura

Elizabeth guió a Alexander hacia su dormitorio, cargando su ropa limpia. Le señaló la puerta del baño para que pudiera ducharse con total comodidad y quitarse el peso de los seis meses de trinchera. Sin embargo, el capitán tenía planes completamente diferentes.

Antes de que ella pudiera dar la vuelta, Alexander la tomó suavemente por la cintura con sus grandes manos, atrayéndola hacia su pecho.

—Báñate conmigo... —le susurró él al oído con una voz ronca, pegando sus labios a su cuello pecoso—. Te extrañé demasiado, pecosa. No quiero separarme de ti ni un segundo.

—Y yo a ti, mi capitán... —respondió Elizabeth con una sonrisa ardiente, dándose la vuelta para enmarcar su rostro con las manos.

Entre besos hambrientos, desesperados y cargados de una ternura que había estado contenida por medio año, comenzaron a desnudarse mutuamente. La formalidad del traje ejecutivo de Elizabeth y la rigidez del uniforme de los Marines cayeron al suelo de la habitación, quedando olvidados. Entraron juntos a la ducha.

Al caer el agua caliente sobre sus cuerpos, Elizabeth acarició la espalda y los hombros de Alexander, notando cómo sus músculos se relajaban bajo el contacto de sus dedos. Se enjabonaron entre caricias suaves, besos lentos y palabras tiernas susurradas al oído en medio del vapor. El agua que corría por sus cuerpos parecía llevarse consigo todas las preocupaciones, el miedo a la muerte, la angustia del quinto mes y los fantasmas de la guerra.

En ese baño, bajo el calor de la ducha, ya no existían los Marines, ni las misiones peligrosas, ni las heridas de la adolescencia. Solo eran dos personas que se habían extrañado con el alma, entregándose el uno al otro en un pacto puro, apasionado y definitivo. Elizabeth apoyó la cabeza en el pecho de Alexander, escuchando el latido firme de su corazón, sabiendo que el viaje había sido largo y doloroso, pero que finalmente estaba a salvo, en los brazos del hombre que el destino había esculpido exclusivamente para ella.




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