Donde empieza el invierno

40

"Bajo este frío nuevo"

Lara

No sé qué esperaba al llegar aquí. Algo más... amable, quizá.
Pero lo primero que me recibe es un aire frío que me atraviesa como si llevara una carta urgente para mis huesos. Ese tipo de frío que no te pregunta si puede entrar: abre la puerta, se sienta en tu sofá y te roba la manta.

Respiro hondo. El aire es tan limpio que casi duele. Siento cómo el calor se me escapa por la nariz y se convierte en vapor, como si mi cuerpo estuviera enviando señales de auxilio en código morse. Mis manos ya no me pertenecen; se han transformado en dos bloques de madera pálida con dedos. Y tiemblo... no de miedo, creo, sino de ese golpe de temperatura que parece decir: Bienvenida, aquí el clima manda.

El pueblo se abre frente a mí como una postal que alguien olvidó en un cajón. Casas de madera pintadas, algunas con colores apagados como si el invierno se los hubiera bebido; otras sorprendentemente brillantes, como si se negaran a rendirse.

Las calles están limpias y casi vacías. Solo un hombre empuja una bicicleta cargada de leña, con la calma de quien sabe que no tiene prisa porque el invierno no se va a ir a ninguna parte. Dos niños, en una esquina, juegan a tirarse bolas de nieve, riendo como si no sintieran el frío. Me pregunto si sus dedos aún funcionan o si ya son piezas intercambiables que guardan en un cajón al llegar a casa.

Más allá, el agua se estira tranquila, oscura, como si también estuviera ahorrando energía para sobrevivir al frío. Las montañas vigilan todo, enormes, silenciosas, y yo me siento pequeña... y un poco intrusa, como si hubieran organizado una reunión privada y yo me hubiera colado sin invitación.

El olor es una mezcla de madera húmeda y chimeneas encendidas. Es agradable, como si te abrazara una casa que no es la tuya. Y en ese momento pienso que quizá —solo quizá— este lugar podría suavizarme un poco los bordes. Aunque también podría afilarlos más, dependiendo de cómo me trate.

Gabriel va andando y siguiendo un ritmo rapido. Como si conociese estas calles desde hace bastante tiempo.

Y es entonces cuando lo veo: un hombre mayor con gorro de lana y chaqueta gruesa que se acerca a nosotros. Ahora mismo lo que menos me apetece en esta vida es sociealizar con alguien que no conozco. Camina despacio, como si cada paso fuera una negociación con sus rodillas. Gabriel se adelanta y lo saluda con un gesto que no le había visto en todo el viaje: calidez.
—Per... —dice, y el otro sonríe como si se conocieran desde siempre. Intercambian unas frases rápidas que no entiendo y, antes de irse, el anciano me mira, asiente y me suelta algo que no llego a entender muy bien. Casi podria parecer retorcido:

—Cuida de él. Es... un buen hombre.

Yo me quedo ahí, con las cejas levantadas.

—¿Ese ha sido... un cumplido? —pregunto cuando el hombre se aleja.

Gabriel encoge los hombros y asiente con el rostro.

—Es un vecino del pueblo.

—¿Y ya está? —insisto, porque parece que no va a decir nada más.
—Ya está —responde, como si eso bastara.

Nos quedamos un momento en la plaza, con el sonido de la fuente cayendo despacio y el eco de las campanas lejanas. Gabriel observa las casas como si las conociera de memoria, aunque me dijo que nunca había estado aquí.

—¿Siempre saludas así a los desconocidos? —pregunto, arqueando una ceja.

—No era un desconocido.

—¿Entonces?

—Es... —se interrumpe, busca la palabra, pero no la suelta. Al final sonríe torcido—. Es un viejo amigo.

No insisto, aunque por dentro me muerdo la lengua. Me acomodo la mochila y empezamos a andar por una calle estrecha, empedrada, que huele a leña húmeda. Cada ventana parece observarnos.

—Pues a mí me ha parecido un poco inquietante —digo, para llenar el silencio—. No todos los días alguien me encarga que cuide de ti.

—Tal vez tenga razón —contesta sin mirarme.

Su tono me deja sin respuesta. Quiero hacer otra broma, pero algo en la manera en que aprieta la correa de su mochila me frena.



#3123 en Novela romántica
#119 en Joven Adulto

En el texto hay: viaje, romance, drama

Editado: 14.06.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.