Donde empieza el invierno

61

"El eco de tu ausencia"

Stellan

Me quedé con tantas palabras en la boca que nunca encontré el momento de regalarte.
Tu ausencia es como un eco que no se apaga, un murmullo que me sigue incluso en los lugares más silenciosos.

Nos faltaron atardeceres juntos, con el frío arañando los dedos y la certeza de que el calor vendría de ti.
Nos faltaron las discusiones tontas por quién dejaba el vaso en la mesa sin posavasos, las reconciliaciones a carcajadas, los planes de viajes que nunca apuntamos en un calendario porque confiábamos en que habría tiempo.

Nos faltó todo lo pequeño que era nuestro universo: un café compartido en la esquina de siempre, tu voz que llenaba los huecos de la casa, el sonido de tus pasos llegando antes de que yo pudiera decir que te echaba de menos.

Joder, cómo me duele no escucharte quejarte de cualquier tontería, aunque fueran esas cosas mínimas que parecían no importar. Cómo me duele no tener tu abrazo para deshacer este nudo que llevo en la garganta desde que te fuiste.

Nadie toca mi hombro como lo hacías tú, con esa mezcla de ternura y desafío. Nadie sabe leer mis silencios como tú los leías. Nadie puede ocupar ese lugar, porque ese lugar es tuyo.

Sé que no es mi culpa que no estés. Sé que la vida decidió por nosotros. Pero eso no impide que cada día te piense, que cada noche me sorprenda hablando con- tigo en voz baja como un loco. Y tú no respondes, pero el silencio se llena de tu nombre.

Si la vida fuera otra, tendríamos una historia distinta que contar.

Te amo. Te extraño. Siempre tuyo.

Gabriel.



#3424 en Novela romántica
#161 en Joven Adulto

En el texto hay: viaje, romance, drama

Editado: 16.08.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.