¿dónde está tu corazón? #2

Capitulo 6: ¿Salvar es igual a besar?

*IRINA GIBSON.*

Miércoles. El día en que Travis Sullivan casi se va a la mierda por mi culpa.

Todo empezó porque Jake Miller, el tarado del equipo de fútbol que odia a todos, dijo algo en el pasillo.

Yo pasaba con las Muñecas. Las 10. Formación completa.

— Ahí va la pirómana y sus Barbies — dijo Jake, riéndose—. ¿Cuál de todas te sacó de la cárcel, Gibson? ¿La nerd? — señaló a Olivia Reynolds.

Olivia se puso roja. Olivia Reynolds nunca se mete con nadie. Es la nerd buena que hace la tarea de todos.

Yo me frené. Porque conmigo se pueden meter. Con mis muñecas, no.

— ¿Qué dijiste? — dije.

— Que son un grupo de plásticas que se creen mucho — dijo Jake—. Sobre todo vos. Que prendés fuego autos para llamar la atención porque ni tus viejos te quieren.

Ahí se metió Travis.

Yo no lo vi venir. Estaba atrás con sus amigos.

Le pegó. Una piña. Directo en la cara a Jake Miller.

Travis Sullivan. El chico que pide perdón cuando le pisan el pie. El que estaciona mal pero deja notita diciendo "perdón". Le pegó a alguien.

— No hables así de ellas — dijo Travis, con la mano temblando—. Nunca más hables así de ellas.

Jake se levantó sangrando de la nariz.

— ¡DIRECTOR! ¡DIRECTOR!

Obvio. Nos mandaron a dirección a los dos. A mí por ser yo y a Travis por pegarle.

Estamos sentados afuera de la dirección. Travis con la mano roja, yo con la campera de Mía Mason que me prestó porque temblaba de la bronca.

— ¿Estás bien? — le digo.

— ¿Yo? Yo le pegué a alguien. Nunca le pegué a nadie. Creo que voy a vomitar.

— Bienvenido al club de los problemáticos. Acá tenemos helado y antecedentes.

Se ríe, pero está pálido.

La puerta de dirección se abre. Sale el director. Con cara de pocos amigos.

— Sullivan. No esperaba esto de vos. Sos capitán, tenés beca. ¿Qué pasó?

— Él insultó a mis amigas — dice Travis.

— ¿Tus amigas? ¿Las Muñecas de Porcelana?

— Sí.

— ¿Y Gibson? — me mira a mí—. ¿Vos qué tenés que ver?

— Yo soy la muñeca principal — digo—. La que prende fuego cosas.

El director suspira.

— Sullivan, esto va a tu expediente. Y vas a tener detención el sábado.

— ¿Qué? — digo yo—. ¡No! ¡Él me defendió a mí y a mis amigas! ¡Fue Jake el que empezó!

— Gibson, vos no ayudás — dice el director.

— ¿Y si yo digo que Jake me acosó primero? — digo rápido. Idea de Olivia Reynolds, la nerd. Siempre dice que hay que usar las reglas a nuestro favor.

El director me mira.

— ¿Te acosó?

— Me dijo que mis papás no me quieren. Eso es acoso emocional. Artículo 5 del manual de convivencia. Lo leí. Olivia me obligó.

Travis me mira como si estuviera loca. Y un poco lo estoy.

El director duda. Porque sabe que tengo 9 testigos. Nueve muñecas que van a decir exactamente lo mismo que yo diga.

— Voy a hablar con Miller también — dice—. Pero Sullivan, igual tenés detención el sábado por violencia.

— Voy con él — digo de golpe.

— ¿Qué?

— Voy a la detención con él. Si él va por defenderme, yo voy con él. Somos... somos un pack. Las Muñecas no dejan a nadie atrás.

Travis me mira. Con esos ojos verdes.

— Irina, no tenés que...

— Cállate, Sullivan. ¿Querés que te preste mi corazón o no? Así funciona. Si vos me prestás el tuyo cuando estoy presa, yo te presto el mío cuando estás en detención.

El director nos mira a los dos como si fuéramos extraterrestres.

— Está bien. Los dos el sábado. 8 AM. Y traigan un libro.

Salimos. Afuera están las 9. Todas. Esperando. Como un ejército de porcelana.

— ¿Qué pasó? — pregunta Vanessa Ford.

— Detención el sábado — dice Travis.

— ¿Los dos? — pregunta Brenda.

— Los dos — digo yo.

Las Muñecas se miran. Y Olivia Reynolds saca su cuaderno.

— Bueno. Si van los dos, vamos todas — dice Olivia—. Porque si el artículo 5 dice que...

— ¡Olivia, no! — gritamos las 9.

— ¡Vamos todas a la detención! — dice Mía Mason.

— ¡Sí! — gritan Pía Fox y Kala Stone.

— ¿Qué? ¡No! — dice Travis—. No pueden ir a detención si no hicieron nada.

— ¿Y quién dijo que no hicimos nada? — dice Yasmin Duncan, sonriendo—. Yo le pisé el pie a Jake a propósito cuando se cayó.

— ¡Yo también! — dice Erin.

— ¡Yo le tiré el pelo a su novia! — dice Laila Kennedy.

Todas inventando crímenes para ir a detención con nosotros. Porque así son las Muñecas. Si una cae, caen todas.

Vanessa Ford se acerca a Travis.

— Bienvenido oficialmente al grupo, Sullivan. Ya estás en detención por nosotras. Ya sos una muñeca.

Travis se ríe. Por primera vez desde la piña, se ríe de verdad.

— ¿Soy una muñeca de porcelana ahora?

— No — digo yo, agarrándole la mano roja—. Sos el chico que me presta su corazón. Y ahora yo te presto el mío.

Le agarro la mano. En frente de todos. En frente de las 9 muñecas, del equipo de fútbol, de Jake Miller con hielo en la nariz.

Travis no dice nada. Solo me aprieta la mano.

Y Pía Fox, obvio, graba todo.

*¿Esto es amor?*

No sé si es amor. Pero si amor es que alguien le pegue a otro por defenderte y vos vayas a detención con él un sábado a las 8 AM, entonces sí. Debe ser amor.




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