¿ Dónde estabas cuando te buscaba ?

Capítulo 2

Lucca

Voy de camino al trabajo recordando lo que acaba de pasar hace un momento.

Acababa de despedirme de mi hermana y de mi hija cuando me choqué con esa mujer. Estaba avisando a mi jefe de que llegaría a tiempo para mi turno. Me había dado permiso para que llegara un poco más tarde porque sabe que soy padre soltero, y que tenía que llevar a Zara al pediatra, pero había conseguido adelantar la cita para poder llegar al trabajo a tiempo.

Al chocarnos, conseguí que ella no cayera al suelo agarrándola por la cintura. En ese momento ella levantó la vista y se quedó mirándome sin decir nada, lo que hizo que me enfadará, porque iba a llegar tarde. ¡Y encima decía que había sido mi culpa!

Era verdad que yo iba mirando el móvil distraído, y que no miraba por donde iba, pero… ¡Mierda! Si que había sido mi culpa. Había pagado con una persona inocente todo mi estrés acumulado y me había comportado como un auténtico idiota.

Ahora que lo pienso, era bastante hermosa, tenía unas curvas donde no me importaría pasar un buen rato, unos ojos preciosos y unos labios que estaría besando toda la noche sin parar. Pero ya no puedo hacer nada. No creo que vuelva a verla, sería demasiada casualidad encontrármela de nuevo y, si eso pasará, no creo que ella estuviera muy por la labor de hablar conmigo.

Es mejor que me centre en el trabajo. Tengo un turno de 24 horas por delante y si pasa alguna emergencia, no puedo estar distraído. Soy bombero y, aunque no todas las emergencias son graves, tengo que estar alerta, sobre todo con los incendios provocados que parece que está habiendo en la ciudad últimamente.

Al llegar al trabajo, aparco en el primer sitio que veo, despejo mi mente de los recuerdos de esa mujer y entro a lo que considero mi segundo hogar.

Amaia

Sigo a Helena a su cabina y me sorprendo al ver allí a su sobrina.

-¡Hola Amaia!- grita mientras se baja de la silla donde estaba sentada y me da un efusivo abrazo, como siempre hace. Y al mirarle su carita de felicidad, no puedo evitar que sus ojos azules me recuerden al desconocido de antes.

-¡Hola peque! ¿Qué haces aquí? ¿Tu tía ha decidido ponerte a trabajar?- digo mientras le hago cosquillas en la barriga, cosa que hace que se ría a carcajadas.

-Soy muy pequeña para trabajar. Tengo 4 años casi 5, eso sería ilegal, o eso le dice papa siempre.-dice sentándose otra vez y poniéndose a dibujar, cosa que hace muy bien para tener casi 5 años.

-Mi hermano ha ido con ella al pediatra aquí cerca y tenía que irse a trabajar, por lo que no le daba tiempo de llevarla con mi madre, así que la pequeñaja y yo pasaremos el resto de la tarde aquí dibujando y después iremos a dormir juntas a mi casa - dice mirando con amor a su sobrina. -Pero explícame que te ha pasado que te traía tan enfadada- dice encendiendo su ordenador y su tableta gráfica para enseñarme lo que lleva del diseño de “mi mariposita”.

Y mientras, hablamos de lo que el médico le ha dicho a Zara, y le explico todo lo que ha pasado con ese hombre, aunque como está Zara delante no lo puedo explicar del todo. No le puedo explicar que era un hombre guapo, atractivo, que mediría más de 1,80, musculoso, pero sin ser exagerado, moreno y con unos ojos azules que con una sola mirada hacen que te tiemblen las piernas y que al agarrarme por la cintura hizo que todo mi cuerpo se llenara de energía.

Así que le explico que un idiota se chocó conmigo por ir mirando el móvil y no estar pendiente de donde andaba, y que había sido bastante borde. El resto se lo explicaré cuando no esté la niña.

-Bueno este es el diseño final ¿Qué te parece?- me enseña cuando acabo de explicarle todo.

En ese momento me quedo en shock. Yo le expliqué como quería el tatuaje de mi mariposita, pero ella lo ha hecho desde 0 y ha quedado justo como lo quería, lo que hace que me emocione y le abrace.

-¡Gracias Helena! Es como lo había soñado y tú sabes lo importante que es para mí. -digo intentándome calmar. -¿Cuándo podremos empezarlo?-

-Pues… ¿Qué te parece mañana en mi casa? Puedes traer a Mireia, pasamos el día juntas y las niñas juegan mientras nosotros empezamos el tatuaje, aunque creo que necesitaremos más de una sesión para terminarlo. Y además podrás conocer por fin a mi hermano Lucca, que es al único que no conoces de los 6. El resto también puede que vengan un rato. Tatuaje, comida, películas, podemos pasar un día increíble.

-¡Perfecto! Pues en eso quedamos. Mañana te aviso cuando este yendo para tu casa, y muchas gracias, de verdad, no sabes lo mucho que esto significa para mi- digo abrazándola.

-Hasta mañana Zara-

-Hasta mañana-

Y con la felicidad de tener preparado el tatuaje que prometí hacerme hace mucho tiempo, salgo del local directa a mi casa, para ver a mi pequeño terremoto y preparar las cosas para el día de chicas, aunque conociendo a Helena, al final acabaríamos quedándonos a dormir.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.