Amaia
Mi pequeño despertador, llamado Mireia, me despierta a las 8,30 de la mañana, lo que es raro para ella, ya que siempre se despierta a las 7,00. Supongo que el pasar toda la tarde jugando e intentando andar la dejó agotada.
Después de darle de comer y bañarla, lo que es toda una odisea, me doy una ducha rápida y, mientras me visto, me llegan varios mensajes al móvil.
Helena: Buenos días guapi. ¿Sobre qué hora vais a venir?
Helena: Necesito saberlo para ver qué comida tengo que comprar.
Helena: Mis hermanos y mi cuñada van a estar en mi casa todo el fin de semana.
Helena: Hace mucho tiempo que no estamos juntos y quieren aprovechar estos días, ya que el lunes es fiesta y no hay que trabajar.
Helena: Además, así mis padres tienen un fin de semana romántico. :D
Helena: Trae ropa para todo el fin de semana.
Helena: Os quedáis a dormir y no admito un no por respuesta.
Me río a medida que voy leyendo sus mensajes. Me hace gracia como para cada frase tiene que mandar un mensaje, no puede escribirlo todo en uno sólo. Voy a responderle cuando me llega un audio suyo.
Helena: Amaia soy Zara. La tita me ha dicho que os quedáis con nosotras todo el fin de semana ¡Yuuuupiiiii! ¡Dormiremos juntas! ¡Mis titos y mi papa también estarán! Os estamos esperando para ir a comprar. ¿Os queda mucho?
No puedo hacer otra cosa que no sea reír, ya que sé que Helena le ha dicho eso a Zara aposta, para que no pueda negarme a quedarnos a dormir. Sabe que no puedo negarle nada a su adorable sobrina. Así que les mando un audio mientras termino de preparar las cosas que tengo que llevar.
Amaia: Hola Zara. Dile a la petarda de tu tía que no tardaremos mucho. Termino de preparar unas cosas y vamos para allá. Prepárate para divertirte a lo grande. Un besito peque.
Hago un repaso de las cosas que llevo para asegurarme de que no me falta nada y me despido de mis padres, avisándoles de que no volveré hasta el lunes por la noche.
Antes de coger el autobús para ir a casa de Helena, paso por una papelería para comprar cosas para dibujar con Mireia, con Zara y con su primo Luis, que tiene un par de meses más que Mireia.
Una vez que voy de camino, me pongo a pensar en los hermanos de Helena y en la buena piña que hacen entre ellos y con sus padres. Me recuerdan a mi familia, aunque nosotros somos sólo 3 hermanos. Ellos son 6.
Lucca es el mayor. Creo que tiene la misma edad que yo, 36 años, y es bombero. Es el único al que no conozco. Zara es su hija y es padre soltero como yo, aunque sus circunstancias son distintas a las mías. Yo soy madre soltera por decisión propia, pero él lo es por obligación.
Después van Helena y Tony, que tienen 34 años. Con Helena tengo una conexión increíble, aunque sólo la conozca desde hace 9 meses. También es madre soltera y su hijo Luis se ha convertido en un sobrino para mí. Tony aún no está casado, pero no creo que tarde mucho en pedirle matrimonio a su novia Clara. Hacen una pareja estupenda.
Ellos son los 3 hijos del primer matrimonio de Isabel, su madre. Por lo poco que me ha contado Helena, fue un matrimonio horrible, lleno de maltrato, pero gracias a Dios eso se acabó cuando Isabel tenía 20 años y los niños 1 y 3 años.
Poco después, Isabel conoció a Enrique: un hombre encantador que adoptó a sus 3 hijos y que no hace distinciones con las hijas que tuvieron después.
Bea es la cuarta hija. Tiene 18 años recién cumplidos y hace poco que se convirtió en madre. A ella, por circunstancias de la vida, la conocí hace casi el mismo tiempo que a Helena en una situación bastante desagradable, pero eso sólo lo saben sus padres y, de momento, prefiero que siga siendo así.
Las pequeñas de la familia son Ana y Reyes, unas mellizas de 15 años tan inteligentes como revoltosas.
Mis pensamientos sobre la familia de Helena se detienen cuando llego a mi destino. Como le mandé un mensaje a Helena cuando me monté en el autobús, al bajar me está esperando con los niños y Zara no tarda en venir a darme un fuerte abrazo.
-¡Ya estáis aquí! ¡Habéis tardado muuuucho! Vamos a comprar todo antes de que lleguen los demás. ¡Venga! ¡Rápido!- dice agarrándome de la mano.
-¿A que hora llegan los demás?-
-Mis hermanas llegarán juntas dentro de 1 hora más o menos, las traerán mis padres. Tony y Clara llegarán para la merienda, cuando Clara salga de trabajar y Lucca termina su turno a las 20,00, así que llegará poco después.- me contesta Helena de camino al supermercado.
-Bien, pues entonces hay que darse prisa para que tus hermanas no tengan que esperarnos.
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Aquí tienen un poquito de información de la familia de Lucca contada por Amaia, sin saber que Lucca es ese extraño con el que se chocó. XD
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Editado: 07.03.2026