¿ Dónde estabas cuando te buscaba ?

Capítulo 4 - Hermanos

Amaia

Tardamos tanto en el supermercado, que cuando los padres de Helena la llamaron para decirle que estaban llegando a su casa, no habíamos pagado las compras todavía. Menos mal que ellos tenían llaves de su casa y, como conocen como es Helena de puntual, las habían traído para que sus hijas no tuvieran que esperar en la calle.

Cuando finalmente llegamos a su casa, un hermoso dúplex con jardín y una pequeña piscina, todo son besos, risas y abrazos mientras ordenamos la comida y las bebidas que hemos comprado.

Todas las hermanas están muy contentas de pasar tiempo juntas, aunque todavía falten por llegar sus hermanos y su cuñada, y nos acogen a Mireia y a mí como si fuéramos de la familia. Eso me hace bastante feliz, la verdad, ya que tenía un poco de miedo de que les molestara que estuviera en su fin de semana familiar, sobre todo por las mellizas, que son a las que menos conozco.

Estoy terminando de acomodar a Luis y a Mireia en el corralito para que jueguen, cuando escucho a Helena que trae una silla como la que tiene en su estudio de tatuaje.

-¡Hey, guapi! ¡Desnúdate, que va a empezar la fiesta!- dice poniendo cara pícara.

-¡Siiiii que empiecen los tatuajes! ¡Yo quiero por lo menos 3!- dice Ana emocionada.

-¡Quieta ahí enana! Papá y mamá me han dicho que sólo puedo hacerte 1, y todavía tenemos que mirar el diseño, así que tranquilízate.- dice preparando el material antes de empezar conmigo.

-Ana, Reyes, ¿Podéis estar pendiente de los niños mientras me tatúo? Desde aquí tumbada no termino de verlos y cuando se juntan son terribles.- digo preocupada. No me gusta dejar a mi hija sin supervisión. Ya me dio un susto hace unos meses y no quiero que vuelva a pasar.

-Si, no te preocupes, nosotros desde aquí los vemos a los 2. Zara está en la planta de arriba ayudando a Bea a dormir a Paloma. Es la que consigue dormirla más rápido.- contesta Reyes, la más responsable de las mellizas.

-Y bueno, cuéntanos, ¿Qué te vas a tatuar?- pregunta Ana.

-Pues una Mariposa Monarca como si estuviera posada en mi hombro con la frase “Always”- digo mientras Helena limpia la superficie sobre la que va a ir el tatuaje, en la parte trasera de mi hombro izquierdo.

-Ni se os ocurra preguntarle el significado, que os conozco. El significado de un tatuaje es algo muy íntimo que ella contará a quien quiera y cuando quiera. Sólo el tatuador lo sabe, y esa soy yo, así que dejarla tranquila con ese tema.- dice Helena antes de que las mellizas pregunten más.

-En algún momento, lo contaré, pero prefiero que no sea ahora. Es algo triste de lo que no me apetece hablar ¿vale?-

Las chicas asienten y Helena empieza con mi tatuaje. No es tan doloroso como pensaba, es más una molestia, aunque, a medida que avanza con el tatuaje me resulta más difícil ignorarla.

-Amaia, ¿Te parece si paramos ahora que llevamos un par de horas? Comemos y si quieres por la tarde hacemos otra sesión.- dice Helena haciendo una pausa.

-Me parece perfecto. ¿Me lo tapas con el plástico o lo dejo al aire?-

-Como estamos con los niños, es mejor que te lo tape. Creo que esta tarde puedo terminarlo, si hacemos una sesión más larga. Pero vamos a comer antes de que los niños se nos rebelen.-

Y con eso nos sentamos las 4 hermanas, los 3 niños, ya que la bebé esta dormida, y yo a comer juntos, haciendo bromas e intentando que los más pequeños no tiren su comida a los demás.

-Bueno Amaia, cuéntanos un poco sobre tu familia. ¿Tienes padres? ¿Hermanos guapos de mi edad?- pregunta Ana, lo que hace que todas nos riamos. Y me fijo en que Bea sonríe cada vez más. Parece que poco a poco va a mejor.

-Pues sí, tengo padres- digo riéndome – Mi madre es modista y mi padre abogado, aunque sospecho que está a punto de retirarse. También tengo 2 hermanos: David, el mayor, que es programador, está casado con una enfermera y tienen un niño de 3 años, Héctor. Y el pequeño es Rodrigo. Tiene 24 años y es pintor y músico. La verdad es que tiene muy buenas canciones. Creo que pronto va a tener una actuación con su grupo en un pub del centro. Intentaré conseguir entradas.-

Y charlando de nuestras familias y contando anécdotas de la infancia, llega la tarde. Helena decide que es mejor seguir con el tatuaje por la mañana temprano, ya que espera que podamos estar más tranquilas porque sus hermanas se levantan tarde.

Cuando llegan Tony y Clara los saludo con un fuerte abrazo. Son con los que más veces he coincidido y les tengo mucho cariño. Tony me susurra que tiene algo importante que hablar conmigo, y me hace señas de que lo hablaremos después.

Como hace calor, ya que estamos en el mes de mayo, todos deciden meterse en la piscina, pero yo no puedo meterme completamente por culpa del tatuaje, así que me quedo sentada en las escaleras de entrada remojándome las piernas mientras veo como Ana está dándole un paseo por la piscina a Mireia en un flotador infantil con forma de unicornio que compré esta mañana, y Reyes hace lo mismo con su sobrino Luis. Zara sabe nadar, pero aun así tiene puestos unos manguitos, así que va por libre, aunque la estemos vigilando un poco.

Les estoy haciendo fotos a todos cuando suena el timbre.

-Ese debe ser Lucca, porque son las 20,30. ¿Puedes abrirle tú Amaia? Mientras yo saco a los peques, que ya tendrían que estar cenando.- me pide Helena desde dentro de la piscina.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.